jueves, octubre 09, 2008

La Previa 2008-09. Chicago Bulls


De ser una de las mejores defensas de la liga, a uno que hace aguas atrás. De ser aspirantes a complicar la vida de los grandes en Playoff, a volver a mirar el futuro a medio plazo. De ser uno de los equipos con mejor horizonte de la liga, a ser un equipo que crea demasiadas dudas. Ése es el camino de los Bulls, que sin apenas haber saboreado las mieles del buen trabajo, vuelven al punto de partida.


VERANO DE POCAS NOVEDADES Y MUCHAS SORPRESAS

Echando un vistazo a la plantilla, es casi idéntica a la que terminó la temporada en abril. Sólo presenta una cara nueva, y una ausencia. La falta de novedades, sin embargo, no debe llevarnos a confusión, porque ha sido un verano muy movido en Illinois.

La primera gran noticia fue la contratación de un nuevo entrenador. Si bien era algo de sobra anunciado, sorprendió su perfil. Paxson hizo un intento por hacerse con Mike D’Antoni, pero al no poder luchar contra el poderío económico de la Gran Manzana se tuvo que conformar con uno de sus asistentes: Vinny Del Negro, el primer Ginobili que tuvieron los Spurs.

Movimiento peligroso ése de confiar la resurrección del equipo (un equipo con suficientes mimbres, todo sea dicho) a un entrenador novato, que deberá poner en calma un vestuario que primero se volvió en contra de Scott Skiles y luego acabó tomando a Jim Boylan por el pito del sereno. Una prueba de fuego para un debutante.

Pero para novato, Derrick Rose. Allá por mayo saltó la sorpresa y los Bulls, que partían como novenos para el sorteo de las pelotas de ping-pong, se llevaron a casa el número uno. Con la “pelea” entre Derrick Rose y Michael Beasley ya abierta, el debate se trasladó a la propia plantilla de Chicago, y en concreto a su directiva.

Paxson debía elegir entre un base completo, de físico extraordinario y finalista de la NCAA, o un 3.75 que podría solucionar (sólo en parte) el problema de la anotación interior del equipo. Como quiera que el elegido fue primero a pesar de tener dos bases sólidos en nómina, la pelota está ahora en el tejado del jugador de Memphis, que deberá justificar con juego su elección.

Su llegada permitió dejar marchar en la agencia libre a Chris Duhon, seleccionado en el ‘draft’ de 2004. Una noticia menor, y más cuando el protagonismo lo acapararon los otros dos jugadores elegidos por los Bulls en aquel sorteo universitario, Luol Deng y Ben Gordon.

El primero renovó por cantidades razonables, que pueden convertirse en desproporcionadas de alcanzar los incentivos incluidos en el contrato. El segundo, ha sido todo un quebradero de cabeza. Llegó a declarar que no se veía jugando más para Chicago, pero ante la falta de ofertas sobre la mesa terminó firmando la Qualifying Offer (6.4 millones de dólares) y ser agente libre sin restricciones el próximo verano. Un aspecto que anuncia ríos de tinta durante la temporada. Sabiendo que su máximo deseo es marcharse, ¿Qué hacer con él?


¿SERÁ TITULAR EL NOVATO? APOSTEMOS A QUE SÍ

Puede que al principio no, puede que tenga que ganárselo, aunque sea de aquella manera, la de guardar las formas y seguir adelante con el baile de máscaras. Pero es indudable que, si rinde a un nivel aceptable, Derrick Rose partirá de inicio. Cualquier otra decisión sorprendería por parte de un equipo que necesita cambiar para retomar el buen camino perdido.

Rose es un base que destaca a primera vista por su excelente físico, y que presenta un buen balance entre defensa y ataque. Intenso atrás y muy difícil de frenar cuando de marcharse hacia canasta se trata. Atendiendo a los últimos años, en los que los jugadores exteriores han tenido que asumir gran parte del peso anotador del equipo, no será extraño verle tomar esas responsabilidades conforme vaya avanzando el año.

Con su llegada, lo más probable es que Kirk Hinrich vuelva al puesto de escolta, posición en la que también jugó en Kansas y los propios Bulls cuando le tocaba coincidir en cancha con Chris Duhon. Quedará liberado de las tareas de dirección cuando Rose esté a su lado y podrá dedicar más tiempo a anotar. Mucho menos dado a penetrar que su compañero, fue especialmente preocupante su bajo en el acierto desde la línea de tres.

Inamovible en el puesto de alero, Luol Deng, la gran esperanza de esta franquicia junto al ‘rookie’. Los problemas físicos que sufrió el año pasado cortaron una progresión que parecía camino del All-Star, pero este año, recién renovado, debe volver a sus fueros para ayudar al equipo a salir del fango en el que terminó la temporada pasada. Es de esperar que empiece en buena forma, puesto que llega de clasificar a la selección británica para el Eurobasket.

Como ala-pívot parte Drew Gooden, uno de los jugadores que llegó en el cuestionable traspaso de febrero. Pese a no ser un prodigio, es uno de los pocos jugadores que pueden servir de parche para solucionar de manera temporal el problema de anotación interior del equipo. Un buen reboteador ofensivo, no exige demasiados balones en ataque para anotar. Una lesión abdominal le impidió completar su buen final de temporada, pero este año termina contrato y se le espera motivado en busca de un contrato. ¿Con otro equipo?

Cierra el quinteto Joakim Noah, bicampeón en Florida que deberá trabajar para mejorar las sensaciones contradictorias que generó la temporada pasada. Un hombre interior lleno de energía… mal conducida. Su exceso de energía (llámenlo precipitación, llámenlo nerviosismo) le llevó con frecuencia a meterse pronto en problemas de faltas. Sin embargo, también es obligado reconocer su intensidad debajo de ambos aros, actitud que le llevó a erigirse en un muy buen reboteador y a producir canastas en las cercanías del aro.

EL DILEMA DE BEN GORDON

Todos los entrenadores querrían tener problemas para meter en su alineación a un escolta de 20 puntos por partido. Claro que ninguno querría que ese problema tuviera más de extradeportivo que de meramente baloncestístico. Ha declarado que no quería seguir, es muy posible que el verano que viene se vaya a otro equipo que le ofrezca más, pero es un gran anotador en un equipo que no anda sobrado de ataque. ¿Qué hacer con Ben Gordon?

La respuesta sería sencilla. Al menos por mi parte. Si lo que se pretende es competir, y ganar el máximo número de partidos posible, qué duda cabe de que el escolta salido de Connecticut debe seguir teniendo minutos. Es un excepcional tirador, y su aportación desde el banquillo siempre ha resultado inestimable.

Alguno puede tener en el sobrepoblado ‘backcourt’ de los Bulls la excusa perfecta para relegar a Gordon a un segundo plano.

La solución más potable desde el banco sería la de Larry Hughes, cuya carrera entró en barrena el mismo día que se creyó capaz de ser el compañero ideal de LeBron James en Cleveland. Poco queda de aquel gran defensor y solvente anotador que asombró en Washington como parte de un pequeño ‘Big Three’ y, a día de hoy, es peor opción que el recién renovado.

La otra opción barajada es la de Thabo Sefolosha, jugador de tercer año que hasta el momento se ha mostrado demasiado irregular. Intenso en defensa y notable en la transición, el exceso de efectivos en su posición puede suponerle un problema mayor que en años atrás.

Una salida a ese pequeño “ahogo” podría ser la posición de alero, pero su inquilino es el mejor que tiene Del Negro en su banquillo. Debe hacer sufrido como nadie este año el ‘Chapu’. Acostumbrado a pelear por grandes objetivos y en ambientes ganadores, jugar para un equipo sumido en una dinámica tan negativa no ha tenido que ser fácil. Pero cierto es también que para que la situación revierta él debe ser el primero en volver a su nivel.

Dentro de esas esperanzas juega también un papel importante Tyrus Thomas, la irregularidad en persona. Ponga una cabeza descontrolada al mando de un cuerpo sin límites y obtendrá como resultado este jugador. Precipitado en sus decisiones en defensa, y demasiado confiado en sus capacidades físicas para el ataque. Cuentan que este año ha mejorado su tiro de media distancia, algo imprescindible para un jugador tan limitado como él.

Corona la segunda unidad Aaron Gray, de quien se comenta ha acudido al Training Camp con menos kilos que el año pasado. Chicago necesitará como nunca al Gray del último mes de competición

PRONÓSTICO

Muchas cosas tienen que suceder para que los Bulls vuelvan a pelear este año por los Playoff. Haber perdido la gran defensa que les ayudó a convertirse en uno de los equipos con más futuro de la liga no ayuda a ser optimista al respecto.

Tienen a sus disposición herramientas suficientes como para no estar entre las peores franquicias de la competición, pero dependen de demasiados factores para volver a meterse en la batalla. Que los interiores respondan y sigan creciendo, que Gordon esté centrado, que Rose responda a las expectativas… temporada de transición para ellos.

2 comentarios:

jr dijo...

Yo creo que deben apostar por Rose desde el principio. Ya que es su jugador franquicia no puede ser suplente de Hinrich.

BigBen dijo...

vaya vaya con los bulls. y pensar que todos estos lios son consecuencia de haberse traido a ben wallace, firmarle un contratazo y de haber intercambiado a tyrus thomas por un tal lamarcus aldridge...

pero bueno, al lio. yo creo que deberian apostar por rose desde el principio (y no porque a mi me guste) sino porque todo lo que han "invertido" en él tiene que sacarle partido. con rose-hinrich-hughes-deng-gooden quizas pueda salir algo, aunque tampoco me veo muy optimista.

lo de ben gordon es raro por lo menos. el tio se va a marchar la temporada que viene donde le den pasta, que es lo que quiere, y chicago a verlas venir. quizas no estaria mal traspasarle a mitad de temporada por un center mas decente que noah o aaron gray.