domingo, agosto 17, 2008

Oklahoma sigue con los cambios. El éxodo a Europa continúa.

El traspaso a tres bandas no fue el único movimiento protagonizado por Oklahoma City en los últimos días. Cambiar la cara de una franquicia, desescombrar y preparar el terreno para un buen proyecto, exige también pequeños movimientos que perfilen una plantilla a la medida. Así, los antiguamente conocidos como Supersonics, enviaron una segunda ronda a los Charlotte Bobcats a cambio del escolta Kyle Weaver, al que describen como un jugador de corte defensivo que también puede adaptarse a la posición de 'uno'.

Junto a incorporaciones como las de Russell Westbrook, DJ White, la más lejana de Jeff Green o la más reciente de Desmond Mason, parece que la gerencia de los 'soon to be named' Thunder tiene claro que las bases de un buen equipo empiezan a ponerse en la defensa.


Al mismo tiempo, parece que DeVon Hardin, otro buen jugador atrás, será otra de las segundas rondas que emigren a Europa. En su caso, su destino será el Mersin Buyuksehir Belediyespor turco, que ya cuenta entre sus filas con otro destacado jugador universitario, Chris Lofton.


Por su parte, los Atlanta Hawks siguen buscando piezas de (dudoso) valor en la agencia libre, restos del banquillo de otros equipos que puedan ayudarles a resolver sus carencias. Huelga decir que ése no es el camino.

Quizá la incorporación más destacada sea la de Ronald 'Flip' Murray, que tras un más que prometedor inicio de carrera (precisamente en los Sonics) ha visto su papel en la lida reducido al de trotamundos, con algunos momentos mínimamente destacables en Cleveland y Detroit. Junto a Maurice Evans, será otro de los que trate suplir la marcha de Josh Childress, como también lo hará Thomas Gardner, que pasara el año pasado con más pena que gloria por Chicago Bulls.

Para el juego interior, la franquicia de Georgia se ha decantado por Othello Hunter, jugador que compartiera vestuario con Greg Oden en Ohio State. Puede que aquella fuera la vez que más cerca ha estado de la grandeza. Como ya ocurriera con el fichaje de Randolph Morris (que tuvo un brillante pasado en la ciudad como 'highschooler', dicho sea de paso), se trata de otro experimento con grandes posibilidades de fracasar.


Un año más (y ya van muchos) y salvo sorpresa, Atlanta afrontará la temporada sin un pívot decente. Al menos, cuentan con la seguridad de tener a Al Horford, a quien pretendían mover al puesto de ala-pívot de cara al año que viene.

Los Angeles Lakers siguen llamando a la puerta de la suerte y contratan a Josh Powell, de quien esperan pueda suplir la baja del francés Ronny Turiaf. Este ala-pívot firmó el verano pasado un contrato de tres años (sólo uno garantizado) con los CLippers, pero estos decidieron prescindir de sus servicios y centrar su mirada en el 'rocket' Steve Novak.

Pero los angelinos no son los únicos que han fichado un 'cuatro" del fondo de banquillo en los últimos días. Así, los Phoenix Suns nos brindan otro ejemplo con la contratación de Louis Amundson, un jovencito peleón que va camino de engrosar la lista de trotamundos. Al menos, esta vez cuenta con la seguridad de tener un año garantizado, a razón de algo más de 700.000 dólares. Además, el contrato tiene un segundo año opcional, sujeto a interés del equipo.

Desde aquí, comprendemos a Steve Kerr: llega un momento en que resulta vergonzoso tener a Sean Marks como "relevo de garantías". Pero me juego el capuchón del boli a que el neozelandés vuelve a conseguir un contrato. ¿Que no?

1 comentario:

BigBen dijo...

los lakers poco van a hacer si siguen fichando piezas sueltas, igual que atlanta, que no sabe ni que hacer. les falta un tio interior que juegue con horford xq este marvin williams no termina de espabilar.