miércoles, agosto 22, 2007

Eddie Griffin. El niño que nunca quiso crecer.

Poco que añadir a la trágica noticia de la muerte de Eddie Griffin a los 25 años de edad.

El viernes, su coche era arrollado por un tren en un paso a nivel. Su
cuerpo, completamente calcinado, no ha podido ser reconocido hasta ayer martes, y gracias a las pruebas dentales.

Quienes le conocieron, hablaban de él como un chico tímido e introvertido.

Una bella persona al que el alcohol y las drogas cambiaban por completo.


Quizá el mundo en que andaba le vino demasiado grande. Quizá nunca supo afrontar la fama y el dinero.

Todos se preocuparon (desde nosotros, los aficionados hasta sus compañeros) por su carrera. Todos menos él.

Fue la historia de un hombre que lo tenía todo para triunfar en este deporte. Todo menos cabeza.

Como dijo un día Garnett, "
El único que ha sido capaz de parar a Eddie Griffin ha sido el propio Eddie Griffin".

Una gran verdad que desde esta madrugada, ha sonado más cierta que nunca.

Como ha dicho John Lucas nada más conocer la triste noticia:


"He is free now"

Descansa en paz, Eddie.

4 comentarios:

El Perro. dijo...

Realmente una lastima lo de este jugador, buen articulo.

avenida dijo...

Una gran pena, la verdad. Descanse en paz Eddie, y impresionantes las frases de Lucas y Garnett

luiscar dijo...

Que la tragedia sirva de ejemplo, los equipos deberían pensar más en sus jugadores como personas y no como asalariados; la mayoría llegan a los equipos siendo críos y, lamentablemente, muchos también se van siéndolo. DEP.

Oscar Mendoza dijo...

Me gustaría saber más sobre porque lo llamas "El niño que nunca quiso crecer" Pues coincidencialmente yo escribí una reflexión desde el punto de vista de un niño que no quiso crecer y, aunque son motivos diferentes, ambos temas son interesantes. Si desean ver mi escrito, este está publicado en
www.myspace.com/aventurasinfantiles

Aunque ahora Eddie sólo podrá crecer en el recuerdo de los que lo amaban y aceptaban como era, puede ser que los comentarios y reflexiones que está produciendo el caso, sirva para que otros cambien su modo de ver la vida, para poder crecer humana y espiritualmente.

OMC