sábado, agosto 11, 2007

A Penny for your thoughts.


También utilizado por los yankees para sustituir al castizo "¿En qué coño estarás pensando?".

Si hubiera un manual de cómo restablecer un equipo campeón... desde luego que los Miami Heat desconocen de su existencia. Pieza a pieza, el puzzle se va deshaciendo y las que se traen para recomponerlo rompen con la armonía del cuadro que formaba. Un cuadro al que el paso del tiempo va desgastando al ritmo que palidecen sus colores.


Con la pérdida de jugadores como Eddie Jones, James Posey o Jason Kapono, se esperaba la llegada de un escolta/alero rápido y atlético, capaz de desenvolverse bien en defensa y no desentonar en ataque. En cambio, esa "gran llegada" no es otra que
la de Penny Hardaway. Este viejo rockero cumple con las premisas de ataque y defensa (o al menos lo hacía cuando no estaba cojo), pero pasa por alto esos valores de rapidez, atleticismo y juventud que comienzan a brillar de manera extraordinaria por su ausencia (Dorell Wright está ante una oportunidad de oro).

Según comenta el propio Hardaway, hace tiempo que
ha conseguido dejar atrás sus dolores de rodilla por primera vez en los últimos 5 años. Unas molestias que incluso estaban presentes a la hora de andar y que ahora parecen haber desaparecido gracias a horas y horas de trabajo en un gimnasio de Memphis (donde nació hace ya 36 años). De ser cierto, sería un consuelo dentro de la desolación de ver cómo un equipo campeón ha acusado un exceso de envejecimiento prematuro y cómo los intentos veraniegos de traer a otro hombre de peso van fracasando uno tras otro.

Unos prefieren quedarse en casa (Mo Williams). Otros, dolorosamente, se marchan a proyectos que creen más sólidos (Eddie Jones). Y un tercer grupo, junta ambos factores y vuelve a casa cuando hay un proyecto sólido (Steve Francis). Mientras tanto, en los Heat se amontonan llegadas de medianías de la liga y jugadores que terminarán en ligas medianas de Dios sabe dónde. Jugadores todos ellos que no sólo bajan la altísima edad media de la plantilla sino que también hacen lo propio con el nivel de la misma.


El atractivo de la llegada de Hardaway reside sin duda en la posibilidad de volver a ver de corto a un gran escolta que no se marchó ni siquiera por la puerta de atrás de la liga, sino que lo hizo por la trampilla del perro. 4 partidos disputados en su última temporada y traspasado a los Orlando Magic para que estos hicieran los honores y le cortaran la coleta nada más llegar. Como tantos otros, se había convertido en un hombre mitad contrato-mitad estorbo, presa de los problemas físicos y de la fugacidad de una vida que mira hacia adelante y no se para por los caídos.

Nunca llegó a anunciar su retirada pero casi se daba por hecha. Con los rumores de Reggie Miller, Allan Houston y Charles Oakley sobre la mesa, ha sido él, sin rumores de por medio, el que se ha vuelto a hacer un hueco en la liga. Todo resulta más fácil con los huecos que abre Shaq, y esto no ocurre sólo en la cancha. Pese a las viejas rencillas, el pívot fue quien dio el visto bueno a su fichaje.

Ambos, Shaq y Penny, satisfarán la curiosidad de quienes fuimos demasiado jóvenes para verlos juntos. Fuera de tiempo, en el ocaso de sus carreras, en medio de un cementerio en el que ellos son dos elefantes más. Pero juntos de nuevo.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Gran fichaje para los miami!!!
Juego de basket: http://www.cyberdunk.com?ref=79799

luiscar dijo...

De paso que vayan a por Pippen, que mal no le vendría (a Scottie, digo ¡€!, a Miami no sé)...

michigan dijo...

Pippen levantó rumores de regreso allá por enero/febrero por culpa de las deudas (nunca entenderé cómo alguien que ha ganado tanto dinero puede acabar así), pero los 42 años (los mismos que Reggie) pesan mucho.

Eso sí, se le veía en buena forma.