sábado, agosto 23, 2008

JR Smith seguirá en Denver. Renovaciones, regresos y felices desencuentros

Puedes ser un cabeza loca, puedes haberte ganado la enemistad de media grada, puesto no haber contado en todo el año para tus entrenadores, que si te necesitan, tendrás tu contrato. Esa es la enseñanza que podemos sacar de la entrada de hoy.

Una renovación que llevaba un tiempo fraguándose era la de JR Smith por los Denver Nuggets. Sin haber cantidades exactas filtradas, sabemos al menos que el contrato se situará en torno a los 15 millones de dólares por 3 temporadas, unas cifras más que razonables para un jugador que, si bien no es el paradigma de la inteligencia sobre el parqué (en este aspecto está a la altura de Carmelo Anthony), sí es un buen anotador desde el banquillo.

Al menos las últimas noticias nos hablan de un jugador que trata de reconducir su camino (estoy hablando como un predicador), que trabajó con el equipo de verano y que hizo lo propio con el equipo de jóvenes promesas que sirve todos los veranos de 'sparring' a la selección de Estados Unidos durante su preparación.

En su descargo, debemos decir que, efectivamente, año a año va haciendo pequeños progresos, todos en el mismo sentido, afinando siempre la puntería y convirtiéndose en una amenaza constante desde el perímetro. Bien haría, sin embargo, en aplicarse más en defensa y mejorar su toma de decisiones en juego, que a día de hoy no es mayor que la que pueda tener un lápiz de colores.

Lo que quizá pocos recuerden a estas alturas de la película es que, durante el escalofriante periodo de cuatro días, Smith perteneció a los Chicago Bulls, los mismos que hace unos días renovaron a Demetris Nichols. Después de unas Ligas de Verano decentes, el alero formado en Syracuse ha conseguido un contrato de un año parcialmente garantizado, que para él supone bastante más de lo ha conseguido hasta ahora.

Y es que Nichols ha tenido un inicio de carrera algo complicado. Drafteado por New York, el equipo de la Gran Manzana le propuso pasar un año en Europa para poder hacerle hueco en plantilla. Una propuesta a la que no sólo se negó, sino que hizo que despidiera a su agente. Con su nuevo representante consiguió, por fin, que Isiah Thomas le contratara... pero no que se quedara. Cleveland fue su siguiente destino, pero con más pena que gloria acabó siendo cortado. Así hasta llegar a Chicago, donde si bien continúa sin tener minutos, al menos ha conseguido ha conseguido que se interesen en retenerle.

El 'Training Camp' dirá, pero seguro que en Illinois andan más preocupados por las últimas declaraciones de Ben Gordon, en las que daba por finalizado su ciclo en el equipo. El año pasado, el asunto ya tenía tintes de acabar en culebrón, y hasta el momento no está defraudando. Nadie, salvo los Grizzlies (que no le necesitan), tienen dinero para ofrecerle lo que pretende, por lo que la única salida viable parece ser la de aceptar la 'Qualifying Offer' y salir a la agencia libre sin restricciones en 2009.

El que pasó por Cleveland con más sombras que luces, como Nichols, y llegó a los Hornets para tapar el hueco que había dejado JR Smith (qué bien hilado está todo, ¿Eh?), es Devin Brown, que regresa a New Orleans después de su mala experiencia jugando al lado de LeBron James. Qué mejor que volver al equipo en el que explotaste para retomar tu carrera.

Tras la marcha de Jannero Pargo a Europa, y a pesar de la llegada de James Posey, los de Byron Scott andaban detrás de un jugador que añadiera más profundidad al equipo en posiciones exteriores, sobre todo en la de escolta. En Brown, consiguen un jugador con buena capacidad anotadora y que no desentona en defensa. Lo que se dice un abonado a la clase media.

Este clon de Usher llegó al equipo de Chris Paul en la temporada 2006-07 (habiendo sido incluso campeón con San Antonio), pero tardó en entrar en la dinámica del equipo. Sin embargo, conforme avanzó la liga regular, creció su juego y fue aprovechando las lesiones de jugadores como Peja Stojakovic o Bobby Jackson, de tal forma que acabó el año como un fijo en las rotaciones.

Y seguimos con los compañeros de LeBron, para no perder la costumbre. En este caso, mucho más veterano. Tanto, que suma más temporadas en las liga que todos los anteriores protagonistas juntos. Se trata de Donyell Marshall, un clásico de la liga que ahora se encuentra sin trabajo después de haber sido cortado por Oklahoma City.

Este tirador por condena llegó a los Seattle Supersonics mediada la temporada, en el mismo traspaso que llevó a Wally Szczerbiak a Cleveland. Pero si ya había contado poco para Mike Brown, la llegaba a un equipo desahuciado no mejoró su situación. Marshall apenas tuvo minutos con PJ Carlesimo, y la perspectiva de esta temporada no era mucho más halagüeña con la incorporación de Joe Smith (otro que también estuvo involucrado en el traspaso mencionado).

Así las cosas, la mejor solución para ambas partes era cortar al jugador. Con esta decisión, la franquicia no recibe mayor beneficio que un puesto libre en la plantilla, puesto que su contrato seguirá contando en el espacio salarial del equipo, pero al menos el bueno de Donyell quedará libre para negociar su futuro con otro equipo, seguramente alguno con aspiraciones más serias.

Otros, en cambio, se negaron a pasar por su situación y paralizaron un traspaso de campanillas. Hablamos de Devean George. El alero de los Mavericks se negó a cambiar Dallas por New Jersey en el traspaso de Jason Kidd, y obligó a ambas directivas a rehacer el intercambio de cromos (con alguna que otra situación cómica de por medio). Aquello no sentó bien pero, lo que son las cosas, ha terminado renovando.

Y es que cuando el entrenador te considera necesario, tienes mucho ganado. Los equipos de Rick Carlisle se caracterizan por su desfogue defensivos, y si algo aporta George es eso, sacrificio atrás. En base a esa premisa, Mark Cuban dio su brazo a torcer y decidió renovarle por dos temporadas (la segunda de ellas, está sujeta a opción del jugador) a cambio de 4 millones de dólares.

viernes, agosto 22, 2008

Más movimientos de final de banquillo y más madera para Europa

Mediados de agosto, el momento para dar los últimos retoques a las plantillas, de fichar jugadores de final de banquilllo, de la tercera rotación, de los que año tras año se dejan sangre sudor y lágrimas para continuar en la liga.

Como ya comentamos días atrás, cuando los Philadelphia 76ers cerraron la renovación de Andre Iguodala, la gerencia de la franquicia buscaba un refuerzo interior para suplir la más que posible baja para toda la temporada de Jason Smith. Y, como también relatamos, Theo Ratliff se perfilaba como la alternativa más sólida. Por veteranía, por disponibilidad y porque era un viejo conocido del equipo, con el que jugó hace ya una década.

Y como era de esperar, el guión se ha cumplido. Ratliff firmó un contrato de un año por el mínimo (algo más de 1.2 millones) con Philadelphia, que obtiene en él un veterano cuya importancia se espera que aumenta conforme aumenta la temporada. Ya no es el gran intimidador que fue antaño, pero sigue siendo un jugador con capacidad para dar diez minutos de descanso a quien sea necesario.

Uno de los equipos que más ajetreado anda estos días son los Miami Heat. En primer lugar, firmaron la renovación de Dorell Wright. El aún jovencísimo alero fue una de tantas víctimas de las lesiones en Miami durante la última campaña y, tras un prometedor inicio de año, tuvo que ver el final de la liga regular desde casa por culpa de una lesión de rodilla. Ese desgraciado problema le ha terminado perjudicado en las negociaciones con su equipo, puesto que ha firmado un contrato de sólo dos años. La primera temporada cobrará 2.9 millones, por lo que el montante total andará ligeramente por encima de los 6 'kilos'.

El que no se quedó fue Earl Barron, que tras unos años intentando ganarse un puesto, ha terminado desistiendo y tomando el camino hacia Europa. El pívot jugará durante la temporada que viene en la Fortitudo de Bolonia, con la que ha firmado un contrato de un año y dos millones de dólares. Allí se encontrará con otro jugador que en su día perteneció a los Heat, Qyntel Woods, que cambia el Olympiacos por los transalpinos.

Tras la marcha de Barron, los Heat andan a la búsqueda de un pívot suplente. Con la continuidad de Alonzo Mourning aún en el aire (todo depende, como siempre, de su estado físico), Miami se ha entrevistado durante estos días con algunos candidatos al puesto, entre los que se encuentran los nombres de Jamaal 'fui All-Star' Magloire y DJ Mbenga.

En una situación similar (renovación de un exterior y búsqueda de otro interior) se encuentran los Spurs. Hace unos días, ESPN adelantaba que San Antonio había llegado a un acuerdo con Michael Finley para que éste continuara adherido a la disciplina de los tejanos. Aunque a día de hoy no se han conocido todavía los datos concretos del concreto, sabemos de boca del agente que el contrato es por más de una temporada (dada su edad, es de suponer que como mucho incluya un segundo año opcional) y por un valor superior al mínimo salarial para veteranos.

El escolta, que cuenta ya con 35 años, manejó ofertas de los Boston Celtics, quienes le pretendieron como refuerzo para tapar la salida de James Posey. Ese interés de los de Massachusets motivó que San Antonio tanteara las opciones de contratar a Jannero Pargo. Al final, renovación y todos felices, puesto que ya habían dejado marchar este verano a Brent Barry y una nueva baja hubiera supuesto un golpe duro al banquillo de los tetracampeones.

Además, la franquicia tejana ha tenido a prueba durante estos días a Nick Fazekas, ala-pívot formado en la Universidad de Nevada que a pesar de su buen cartel, ha pasado ya por Dallas y Clippers sin suerte. Con su incorporación, los Spurs cubrirían la baja de su segunda ronda, James Gist, que como ya dijimos a su debido momento, jugará el año que viene en Italia.

Los Clippers le extendieron a Fazekas la Qualifying Offer, pero al haber llegado al equipo a través de un contrato temporal, el salario no estaba totalmente garantizado. Ante esta situación, el jugador llegó a un acuerdo con los angelinos para que retiraran la oferta y le dejaran convertirse en agente libre para poder fichar por otro equipo. El propio jugador ha comentado que si no consiguiera su objetivo, vería con buenos ojos desembarcar en Europa, aunque sin abandonar su sueño de hacerse un hueco en la NBA.

Los que sí jugarán en el Viejo Continente durante esta próxima temporada serán el anteriormente mencionado Jannero Pargo, que se rindió al influjo de los petrodólares del Dínamo de Moscú, y Gordan Giricek, que hizo lo propio con el Fenerbahce turco.

El ya ex base de los New Orleans Hornets firmó un contrato de un año con el conjunto moscovita a cambio de 3.5 millones de dólares después de impuestos, lo que supone una cantidad muy superior a lo que cualquier equipo hubiera estado dispuesto a ofrecerle en la NBA. Allí coincidirá con otros ex-NBA como Bostjan Nacbhar, otro de los protagonistas del éxodo de regreso, o Yaroslav Korolev, así como viejos conocidos de la afición española como Travis Hansen o Hollis Price.

Mientras tanto, el escolta croata, que hace unos veranos tuvo la osadía de autoproclamarse mejor jugador europeo en su posición, firmó un contrato de dos temporadas, con la opción de quedar libre el verano que viene en caso de poder regresar a la liga norteamericana. Allí, ocupará el hueco que deja libre Tarence Kinsey tras su fichaje por Cleveland.

domingo, agosto 17, 2008

Oklahoma sigue con los cambios. El éxodo a Europa continúa.

El traspaso a tres bandas no fue el único movimiento protagonizado por Oklahoma City en los últimos días. Cambiar la cara de una franquicia, desescombrar y preparar el terreno para un buen proyecto, exige también pequeños movimientos que perfilen una plantilla a la medida. Así, los antiguamente conocidos como Supersonics, enviaron una segunda ronda a los Charlotte Bobcats a cambio del escolta Kyle Weaver, al que describen como un jugador de corte defensivo que también puede adaptarse a la posición de 'uno'.

Junto a incorporaciones como las de Russell Westbrook, DJ White, la más lejana de Jeff Green o la más reciente de Desmond Mason, parece que la gerencia de los 'soon to be named' Thunder tiene claro que las bases de un buen equipo empiezan a ponerse en la defensa.


Al mismo tiempo, parece que DeVon Hardin, otro buen jugador atrás, será otra de las segundas rondas que emigren a Europa. En su caso, su destino será el Mersin Buyuksehir Belediyespor turco, que ya cuenta entre sus filas con otro destacado jugador universitario, Chris Lofton.


Por su parte, los Atlanta Hawks siguen buscando piezas de (dudoso) valor en la agencia libre, restos del banquillo de otros equipos que puedan ayudarles a resolver sus carencias. Huelga decir que ése no es el camino.

Quizá la incorporación más destacada sea la de Ronald 'Flip' Murray, que tras un más que prometedor inicio de carrera (precisamente en los Sonics) ha visto su papel en la lida reducido al de trotamundos, con algunos momentos mínimamente destacables en Cleveland y Detroit. Junto a Maurice Evans, será otro de los que trate suplir la marcha de Josh Childress, como también lo hará Thomas Gardner, que pasara el año pasado con más pena que gloria por Chicago Bulls.

Para el juego interior, la franquicia de Georgia se ha decantado por Othello Hunter, jugador que compartiera vestuario con Greg Oden en Ohio State. Puede que aquella fuera la vez que más cerca ha estado de la grandeza. Como ya ocurriera con el fichaje de Randolph Morris (que tuvo un brillante pasado en la ciudad como 'highschooler', dicho sea de paso), se trata de otro experimento con grandes posibilidades de fracasar.


Un año más (y ya van muchos) y salvo sorpresa, Atlanta afrontará la temporada sin un pívot decente. Al menos, cuentan con la seguridad de tener a Al Horford, a quien pretendían mover al puesto de ala-pívot de cara al año que viene.

Los Angeles Lakers siguen llamando a la puerta de la suerte y contratan a Josh Powell, de quien esperan pueda suplir la baja del francés Ronny Turiaf. Este ala-pívot firmó el verano pasado un contrato de tres años (sólo uno garantizado) con los CLippers, pero estos decidieron prescindir de sus servicios y centrar su mirada en el 'rocket' Steve Novak.

Pero los angelinos no son los únicos que han fichado un 'cuatro" del fondo de banquillo en los últimos días. Así, los Phoenix Suns nos brindan otro ejemplo con la contratación de Louis Amundson, un jovencito peleón que va camino de engrosar la lista de trotamundos. Al menos, esta vez cuenta con la seguridad de tener un año garantizado, a razón de algo más de 700.000 dólares. Además, el contrato tiene un segundo año opcional, sujeto a interés del equipo.

Desde aquí, comprendemos a Steve Kerr: llega un momento en que resulta vergonzoso tener a Sean Marks como "relevo de garantías". Pero me juego el capuchón del boli a que el neozelandés vuelve a conseguir un contrato. ¿Que no?