miércoles, agosto 13, 2008

Los Cleveland Cavaliers se hacen con Maurice Williams en un traspaso a tres bandas

Los Cleveland Cavaliers se hicieron con los servicios de Maurice Williams en un traspaso a tres bandas que involucró a Oklahoma City y los Milwaukee Bucks y a nada menos que seis jugadores. Una vez más, la franquicia de Ohio trata de acertar con la incorporación de un anotador que sea capaz de rendir a buen nivel al lado de LeBron. ¿Será éste capaz de hacerlo?

Para tratar de clarificar la situación en los siempre complicados traspasos a tres bandas, analizaremos la actuación de cada una de las tres franquicias por separado.

CLEVELAND CAVALIERS BUSCA A SU ENÉSIMO ANOTADOR

Como ya ocurriera en anteriores entregas, los Cavs han tratado de incorporar a un anotador solvente, que sea capaz de producir en ataque cuando LeBron no está en cancha o de hacerlo sin depender de alguno de los recursos de éste. Esa será la misión de Maurice Williams, que llega a cambio de Damon Jones y Joe Smith, dos jugadores que acaban contrato la temporada que viene.

Y es que si atendemos a la acuciante situación salarial por la que atraviesa la franquicia dirigida por Danny Ferry, la única forma de aspirar a un jugador de nivel sin complicar aún más la nómina de salarios del equipo, es aprovechar los 'expirings'. Eso es, ni más ni menos, lo que han intentado. Y, sobre el papel, la jugada no ha salido mal.

Cierto es que la dirección no es el gran fuerte de Williams, pero a fin de cuentas no era eso lo que andaban buscando, como tampoco era lo que tenían con jugadores como Delonte West, Daniel Gibson, o el propio Damon Jones. No en vano, en los últimos veranos, los Cavaliers han tratado por sistema de poner en el puesto de 'uno' (que no director de juego en este caso) a un jugador con buena mano y una decente capacidad ofensiva, un desatascador que ayude en la anotación a LeBron.

Queda lejos de toda duda que Maurice Williams responde a ese mismo perfil, sólo que un escalón por encima de los mencionados. Por contra (porque aquí nadie obtiene algo a cambio de nada, salvo que hablemos de los Spurs), sacrificarán en defensa, hoy por hoy la mayor lacra del base de Alabama. Junto a ello, un contrato nada apetecible, puesto que le restan por cobrar 43 millones de dólares durante las cinco próximas temporadas.

La salida de Joe Smith, un antiguo número 1 del draft que está sabiendo envejecer, puede ser cubierta por JJ Hickson. El 'rookie', seleccionado en el puesto 19 del último sorteo universitario, fue una de las gratas sorpresas de la Liga de Verano de Las Vegas, y su actuación parece haber convencido al cuerpo técnico de la franquicia, que con este traspaso, le abre un hueco en la rotación que antes no tenía.

Por su parte, queda por resolver la continuidad de Delonte West. La incorporación de Williams le convierte en prescindible, por lo que es de esperar (lo contrario hablaría de Ferry, aunque eso no es difícil) que no siga exigiendo para su renovación cantidades similares a las de Daniel Gibson. Como alternativas, le quedan aceptar la Qualifying Offer de 2.8 millones de dólares y salir al mercado la temporada que viene. En su caso, conviene recordar, llegaron a salir rumores de un posible interés por parte del Dínamo de Moscú.

OKLAHOMA CITY SIGUE CON SU REMODELACIÓN

Utilizaremos remodelación para no desgastar el término reconstrucción, que ya cansa y no hace risa. Lo que no cambia es que Sam Presti quiere darle un lavado de cara a la franquicia, aprovechando su mudanza a Oklahoma, y anda inmerso en las tareas de desescombro. De esta forma, llegan Joe Smith y Desmond Mason, dos jugadores que acaban contrato la temporada que viene, a cambio de Luke Ridnour y Adrian Griffin.

Con las dos nuevas incorporaciones, junto con la presencia en el equipo de Chris Wilcox y Donyell Marshall, los ¿Thunder? acumulan de cara al verano de 2009 la nada desdeñable cifra de 23 millones de dólares en 'expirings', lo que les colocará en una situación económica aún más ventajosa que la que ya disfrutaban. Como quiera que el ínclito Bennett se quejaba de las constantes pérdidas de su equipo, su GM obedece al pie de la letra y va recortando gastos.

Pero éste no es el único beneficio que obtienen los anteriormente conocidos como Sonics en el traspaso. La salida de Luke Ridnour ayudará a allanar el camino para Russell Westbrook, el novato elegido (para sorpresa de muchos) en el puesto número cuatro del último 'draft' y cuyo juego nos sorprendió a todos en la Orlando Summer League. Sin Ridnour, tendrá tiempo de juego suficiente para demostrar si aquello fue un espejismo o si de verdad sabe sacar tanto proyecto a ese espectacular físico.

Por otra parte, vuelven a refozar el debilitado juego interior, que la temporada anterior pasó por ser uno de los más flojos de todo el campe
onato. Sin duda la llegada de Joe Smith, que ya sorprendió gratamente en Chicago y Cleveland, ayudará a paliar esos defectos.

Junto a él, llega Desmond Mason, una incorporación cuya importancia va más por el camino del anecdotario que el de la relevancia deportiva. No en vano, el suyo será un doble regreso: regresa a la franqucia en la que despegó su carrera (de aquellos tiempos en los que era un buen anotador) y regresa a Oklahoma, Estado en el que pasó su carrera universitaria como miembro de los Oklahoma State Cowboys.

MILWAUKEE HA TARDADO UN AÑO EN ARREPENTIRSE DE LA RENOVACIÓN DE WILLIAMS

O al menos eso es lo que se desprende de este movimiento. El verano pasado, el base seleccionado en el puesto 37 del draft de 2003, firmó una renovación valorada en 50 millones de dólares. Un año más tarde, lo empaquetan junto a Desmond Mason a cambio de Luke Ridnour y Adrian Griffin.

Dicho de otra forma, cambiar a un base anotador y con un contrato largo por un base más director, con un contrato mucho más asequible y cuyas aspiraciones económicas nunca serán tan abultadas. El comienzo de la carrera de Ridnour nos hizo pensar a algunos que estábamos ante un buen base, pero el tiempo ha acabado dejándolo en un director aceptable y un defensor sin cadera. No mucho más de lo que necesitarán los Bucks con un equipo tan talentoso en ataque.

Junto a él, dos males menores, que en el mejor de los casos dejarán libre el mismo salario que hubiera liberado Desmond Mason. Para el puesto de base, Ramon Sessions se perfila como una alternativa más fiable que Damon Jones. Es de esperar que comience la temporada como tercer base, y conforme vayan avanzando las fechas, suba puestos en la rotación en caso de confirmar lo apuntado en su excelente final de temporada.

Mientras tanto, Adrian Griffin aportará experiencia y defensa, aunque sus minutos podrían verse (lógicamente) muy limitados.

Los Sixers completan el círculo con Andre Iguodala

Tras mucho batallar, los Philadelphia 76ers han puesto la guinda a un espléndido verano con la renovación de Andre Iguodala. A falta de algunos flecos, jugador y franquicia han llegado a un acuerdo para la continuidad del alero en Pennsylvania durante las próximas 6 temporadas, a cambio de la nada desdeñable cifra de 80 millones de dólares.

Durante semanas, las posiciones de jugador y franquicia estuvieron muy distantes.
Ed Stefanski trató de tensar la cuerda hasta el margen de lo permitido para tratar de rebajar las pretensiones de su alero estrella, pero la firme determinación de Iguodala y de su agente Rob Pelinka, ha terminado dando sus frutos. Como si la oferta que los Memphis Grizzlies lanzaron sobre Josh Smith hubiera puesto sobre aviso a los Sixers, la entidad ha terminado dando su brazo a torcer.

Esa barrera que comentamos es la posibilidad de que, al no plegarse a sus pretensiones, el jugador hubiera optado por jugar la próxima temporada a cambio de la Qualifying Offer: la temporada que viene hubiera cobrado tan sólo 3.8 millones y se hubiera convertido en agente libre sin restricciones para el verano de 2009, de tal forma que los 76ers podrían haber perdido a su jugador sin recibir nada a cambio.

Como ya ocurriera con Luol Deng y Ben Gordon, el jugador rechazó hace un año la oferta de 57 millones de dólares por 5 temporadas que le extendió la franquicia.

Como hemos dicho, no obstante, el acuerdo está aún pendiente de cerrarse, por lo que las cantidades de las que hablamos tienen aún carácter provisional. Es, por tanto, posible que la base garantizada del contrato fuera menor y que incluyera una pequeña suma a base de incentivos con la que Iguodala pudiera optar a los 80 millones de dólares. Sería, por tanto, un contrato idéntico al del propio Deng con los Bulls, que consta de 71 millones más otros 9 en concepto de incentivos, tanto individuales como colectivos.

Cualquier otra cosa, esto es, 80 'kilos' más incentivos, supondría un contrato totalmente desorbitado para el jugador.


De concretarse finalmente esta renovación (de momento, Ed Stefanski ha reiterado que aún no hay acuerdo finalizado), se sumará a la firmada recientemente por Louis Williams y a uno de los grandes movimientos del verano, la contratación de Elton Brand, que llegó a los Sixers tras firmar un contrato similar al de Iguodala en cantidades, pero con una duración de 5 temporadas.

La llegada del ala-pívot, junto a la progresión que puedan experimentar los jóvenes de la franquicia, como el mencionado Williams, Thaddeus Young, que ya disfrutó de la titularidad el año pasado, o el novato Marrees Speights, uno de los más destacados de la pretemporada, podrían permitir al equipo de Maurice Cheeks pasar de ser la revelación del campeonato a una de las fuerzas a tener en cuenta dentro de la Conferencia Este.

A pesar de que los Boston Celtics quedan aún muy lejos, y el factor LeBron James sigue haciendo de Cleveland un equipo capaz de grandes cotas, los Sixers parecen uno de los llamados a ocupar el hueco que tarde o temprano (todo depende de cómo se desenvuelva el bueno de Joe Dumars) los Detroit Pistons, que se encuentran ante la última gran temporada de su quinteto titular.

Todo gracias a una pretemporada de ensueño, sólo empañada por la lesión que se produjo hace unos días Jason Smith en el ligamento anterior cruzado de la rodilla izquierda, y que podría obligarle a perderse toda la temporada. Por esta razón, el movimiento aún no se ha parado en las oficinas de los Sixers, que buscan ahora una pieza asequible que les ayude a completar su juego interior.

Habiéndose desecho de Calvin Booth (en un movimiento para crear espacio salarial y ofrecerle un mejor contrato a Brand) y habiendo dejado marchar a Herbert Hill (que la próxima temporada jugará en el Le Mans), Philadelphia parece centrar su atención en un viejo Theo Ratliff, un viejo conocido de la franquicia, como posible refuerzo.