Sasha Vujacic continuará tres temporadas más vistiendo de oro y púrpura, tras llegar a un acuerdo de renovación para los próximos tres años a cambio de 15 millones de dólares. Finalmente, sus pretensiones se ven satisfechas y el farol de Europa hizo el efecto deseado. El pequeño éxodo también tiene su repercusión en este tipo de operaciones.
El escolta esloveno, convertido ya en sexto hombre de los Lakers (quién le hubiera dicho al comienzo de su carrera que acabaría mereciendo tal distinción), recibió como primera oferta formal (la Qualifying Offer es sólo un requisito de obligado cumplimiento para mantener los derechos sobre el jugador) 12 millones de dólares por 3 años, una cantidad sensiblemente inferior a sus deseos, que se situaban en torno a la tan codiciada Mid-Level Exception.
Durante el verano, el esloveno no ha recibido ninguna oferta conocida por parte de otro equipo de la NBA, por lo que agente y jugador decidieron reforzar su posición en las negociaciones haciendo uso de la nueva carta de la baraja: la opción de marcharse a Europa. Haya o no influido en el curso de las conversaciones entre ambas partes, lo cierto es que finalmente los angelinos han terminado acercándose a las pretensiones económicas de su jugador.
Vujacic, que llegó a jugar de base en sus comienzos en la liga, se ha convertido tras la última temporada (y sobre todo tras los Playoff) en una baza interesante como anotador desde el banquillo, al mismo tiempo que ha demostrado una creciente capacidad defensiva. A falta de mayor efectividad, ha añadido a su defensa una intensidad que le permite convertirse en un constante incordio para sus pares. Un esfuerzo que le ha reportado resultados.
Otro que seguirá el próximo curso en el mismo equipo será Ryan Gomes, que alcanzó un acuerdo multianual con los Minnesota Timberwolves. Los términos económicos del contrato no se han hecho aún oficiales, pero sus aspiraciones se situaban en torno (oh, sorpresa) a la Mid-Level Exception, por lo que las cantidades podrían rondar al menos los 5 millones de dólares.
A falta de conocer los términos concretos del acuerdo, queda por especular con su rol en el equipo. La gran actuación que ha protagonizado Kevin Love este verano hace pensar en un juego interior formado por Al Jefferson y el novato, por lo que Gomes se vería obligado a pelear por el puesto de alero con Corey Brewer o bien salir desde el banquillo como primer recambio de los hombres altos, gracias a su buen tiro de media distancia y su brega bajo los tableros.
Durante los últimos días, el futuro del jugador se vinculaba a los Cleveland Cavaliers. Sin embargo, si algo sobra en la franquicia de Ohio son ala-pívots y, puesto que la posición de alero está cubiera de manera vitalicia (o hasta el verano de 2010), los rumores carecían de mayor credibilidad.
Por su parte, Utah Jazz acudió al derecho de tanteo por CJ Miles, por lo que el joven escolta continuará en las filas mormonas durante las próximas 4 temporadas a cambio de 15 millones de dólares. Los Oklahoma City Boys presentaron la oferta por el jugador hace una semana, con la esperanza de reforzar su posición de escolta. Con la presencia de Ronnie Brewer y Morris Almond, así como la escasa (o nula) capacidad del jugador para desempeñar las labores de base, el movimiento carece de lógica por parte de la gerencia de Salt Lake City.
Cierra el capítulo de renovaciones Ryan Hollins, que aceptó la Qualifying Offer que le ofrecieron los Charlotte Bobcats: un millón de dólares por un año de 'suplicio' bajo las órdenes de Larry Brown. Desde luego que habiendo aceptado este contrato por parte de la franquicia de Carolina del Norte deja a las claras que el pívot formado en UCLA no ha recibido más ofertas por parte de ningún equipo de la liga. Mientras tanto, los Bobcats siguen trabajando en la renovación de Emeka Okafor.
Por último, la respuesta de los Hawks a la marcha de Josh Childress: han firmado a Maurice Evans por tres temporadas a cambio de 7.5 millones de dólares. Con él, esperan conseguir rellenar el hueco de un escolta atlético, defensivo y con capacidad para jugar a la contra. El escolta/alero llegó a un acuerdo esta misma semana con los Golden State Warriors, pero a última hora subió sus pretensiones. La franquicia de Oakland se echó atrás y el jugador volvió a quedar libre.
Monta Ellis concretó su renovación con los Golden State Warriors, franquicia en la que permanecerá durante las seis próximas temporadas a cambio de 67 millones de dólares. La franquicia de Oakland logra así retener a uno de los dos pilares de su futuro, que verá aumentado su protagonismo a partir de la próxima campaña tras la marcha de Baron Davis. El otro pilar inmediato, Andris Biedrins, aún debe resolver su futuro con el equipo.
Gracias a esta firma, Ellis ha conseguido una de las mayores mejoras salariales de la historia de la NBA. A partir de la próxima temporada, el joven combo guard pasará de cobrar 770.000 $ (ha cobrado el mínimo durante los tres primeros años de su carrera) a algo más de 11 millones al año, una subida sobresaliente que supone la mejor recompensa posible a su extraordinaria progresión, que le llevó a ser nombrado Jugador Revelación de la temporada 2006-07 y segundo máximo anotador del equipo, sólo por detrás de Too Easy.
Cabe precisar que el contrato tiene una cláusula de salida al final de la quinta campaña, que le permitiría rescindir su contrato antes de la sexta y definitiva... tal y como hizo Baron Davis.
Precisamente, su principal tarea para el futuro inmediato será suplir la marcha del base angelino, que protagonizó una de las grandes puñaladas del verano tras marcharse a los Clippers. Su naturaleza innegable de escolta no impedirá que Don Nelson le coloque al frente del trepidante ataque de los Warriors. Sin haber mostrado apenas condiciones para jugar como director de juego, deberá trabajar para coordinar los fulgurantes contragolpes de los de Oakland.
Y es que el reciente fichaje de Marcus Williams no le quitará de encima el marrón de dirigir el ataque 'warrior'. El ex de New Jersey Nets llega para ser suplente. No obstante, es de esperar que sea Stephen Jackson quien ayude a Monta Ellis en esa tarea de dar comienzo al ataque de los de Don Nelson.
El próximo objetivo de la franquicia será lograr retener a Andris Biedrins, una operación sobre la que han empezado a surgir temores, tras la marcha de Josh Childress al Olympiacos, la emigración de retorno de los europeos y el presunto interés de dos clubes rusos, que atienden a las pretensiones económicas del pívot letón.
Y es que Biedrins quiere recibir un contrato de al menos 10 millones de dólares al año, similar al de Chris Kaman e idéntico al que su equipo ha firmado ya este verano a Corey Maggette. Tras la firma de Ellis y el citado alero, sería el tercer contrato de dos dígitos que firmaran los Warriors en el mismo verano. Tirar el dinero es lo que tiene, que el resto también quiere.
De no llegar a un acuerdo (por el momento, parece que la oferta será más baja de los 10 kilos previstos), el jugador podría aceptar la Qualifying Offer de 3.6 millones de dólares y convertirse en agente libre sin restricciones el próximo verano... o marcharse a Europa si el interés de los rusos fuera cierto.
No está siendo un verano agradable para Chris Mullin.
Los New York Knicks contrataron al 'tweener' Anthony Roberson por dos temporadas, a cambio de poco más de 1.6 millones de dólares por dos temporadas. Mientras que el primer año de contrato está garantizado, el segundo permanece sujeto a una 'Team Option', por lo que de su rendimiento dependerá su continuidad en la liga. Se trata de uno de esos jugadores que se las ingenian para hacer equilibrios en la frontera entre la NBA y la NBDL, que ha conseguido contrato gracias a su actuación en las Ligsa de Verano.
Con la contratación de este tirador, los Knicks se sitúan con 16 jugadores en plantilla. Su condición de base/escolta podría suponer una nueva señal de que la franquicia no cuenta con Stephon Marbury. Sin embargo, 'Starbury' no es el único que está en la cuerda floja pues, como comentamos hace unas semanas, desde la Gran Manzana se trata de persuadir a Jerome James para que opte por la retirada, con el objetivo de librarse de gran parte de las obligaciones salariales que comporta el pívot.
Los Philadelphia 76ers siguen con su particular movimiento veraniego, aunque se trata de una operación de mucho menor calado que las anteriores: aunque el contrato no se firmará hasta el próximo lunes, los de Pennsylvania llegaron a un acuerdo para la contratación de Royal 'visto y no visto' Ivey por dos temporadas, en condiciones muy similares a las del citado Roberson: 1.7 millones por 2 temporadas, el mínimo para un jugador de quinto año.
Ivey, formado en la Universidad de Texas junto a TJ Ford, puede ocupar las posiciones de base y escolta, por lo que su contratación podría significar el adiós definitivo al bueno de Kevin Ollie. Con éste son ya nueve los jugadores que tienen los Sixers en plantilla, a la espera de las renovaciones de Andre Iguodala y Louis Williams. Cabe recordar que Ivey tiene que cumplir dos partidos de sanción por la agresión a Aaron Gray al final de la pasada temporada.
Los Detroit Pistons se hicieron con los servicios del base del Maccabi Will Bynum, al que firmaron un contrato de 2 años, con una primera temporada garantizada a cambio de 700.000 $ y un segundo año sujeto a 'Team Option'. Su llegada, junto con la presencia de Chauncey Billups (cuyo nombre también ha salido en algunos de los múltiples rumores que han rodeado a la franquicia de Michigan en lo que llevamos de verano) y Rodney Stuckey, podría dejar sin sitio en el equipo al veterano Lindsey Hunter.
Al mismo tiempo, aprovecharon para firmar a una de sus segundas rondas, Walter Sharpe, que fue noticia durante las semanas posteriores a ser drafteado debido a su enfermedad: sufre narcolepsia, un trastorno neurológico que provoca episodios de somnolencia incontrolabe en el paciente durante el día. El contrato, como el de las últimas segundas rondas del equipo (Amir Johnson, Cheick Samb) será de dos años garantizados.
Los Minnesota Timberwolves llegaron a un acuerdo para la contratación de Sebastian Telfair. Tan sólo un par de semanas después de renunciar a sus derechos (que consistían en una Qualifying Offer de 3.5 millones), los Wolves se toparon con la cruda realidad: no optaban a la contratación de un buen base que cumpliera con el papel de suplente de Randy Foye, y terminaron decantándose por el joven neoyorquino. Y es que ya se sabe: más vale malo conocido, que bueno por conocer.
Aunque no se han dado a conocer los términos económicos del contrato, sí se especula con que el acuerdo habría sido por dos años, con un tercero opcional. El jugador, que aún cuenta con 23 años, contó con más minutos de los esperados la temporada pasada debido a la lesión de Foye. Aunque sus números mejoraron ostensiblemente, hasta colocarse en décimo lugar de la clasificación de asistencias por cada pérdida (3.2 pases de canasta por cada balón perdido), no ha conseguido despejar las incógnitas que rodean su futuro. Ser niño-maravilla también se paga.

En un traspaso de tan baja intensidad como pocos se recuerdan, Los Angeles Clippers enviaron a Brevin Knight a los Utah Jazz a cambio de Jason Hart. Un intercambio de bases suplentes que a priori únicamente beneficia a los mormones, que reciben un base veterano y muy seguro a cambio de un jugador que no ha respondido a las expectativas que había depositadas sobre él... por bajas que estas fueran.
A sus 33 años, Knight parece haber entrado ya en la temida cuesta abajo, algo que resulta poco menos que paradójico cuando se trata de un jugador que ha vivido el mejor momento de su carrera con la treintena ya cumplida. Declive o no, sigue siendo un jugador extremadamente cuidadoso con el balón, capacitado sobradamente para desempeñar la leve tarea de dar descanso a Deron Williams. Por su parte, Hart es un jugador irregular, cuyos únicos momentos de lucidez llegaron en los neófitos Bobcats y precisamente en los Clippers, a los que regresa para ser suplente de Baron Davis.
En la contratación exótica de la semana, los Sacramento Kings se hicieron con los servicios de Bobby Brown, otro de los jugadores que aprovechó las ligas de verano para hacerse con un pequeño hueco en una plantilla de la liga. El jugador de nombre musical ha firmado un contrato de dos temporadas por el mínimo, siendo la segunda de ellas una 'Player Option'.
Esta condición fue la que le hizo decantarse por la oferta de los californianos, desechando las opciones de New Orleans Hornets (que fueron quienes le llevaron a Las Vegas y le tenían como alternativa a la renovación de Jannero Pargo) y al AXA FC Barcelona, que barajaba su nombre toda vez que Pepe Sánchez tomó el puente aéreo y el futuro de Jaka Lakovic aparece rodeado de continuos rumores de salida.
Chris Andersen volverá a vestir la camiseta de los Denver Nuggets la próxima temporada tras alcanzar un acuerdo por el mínimo. Pese a su pérdida, los New Orleans Hornets siguen trabajando en su banquillo.
El pívot regresó a la actividad la temporada pasada tras dos años de suspensión por violiación del reglamento anti-drogas de la liga. Lo hizo con los Hornets, que aún conservaban sus derechos y vieron cómo su aportación era apenas testimonial en un equipo que tiene claramente definido su juego interior, un vuelco con respecto a la situación que vivían la última vez que 'Birdman' se había vestido de corto.
Pese a su historial, Andersen no tuvo problemas en encontrar pretendientes, e incluso asistió (como ya mencionamos en su día) a los workouts para pívots que organizaron los Boston Celtics. Convertido, pues, es una pieza dispensable, el jugador decide cambiar Louisiana por Colorado. Con la marcha por la puerta de atrás de Marcus Camby, los Nuggets están inmersos en una galopante necesidad de altura, y han sido el destino elegido por el jugador para retomar su carrera.
El acuerdo, como ya hemos dicho, será de por el mínimo, un millón por una temporada. Lo suficiente para pelear con uñas y dientes por un puesto en la liga. Allí pasó los tres primeros años de su carrera profesional y allí espera comenzar esta nueva andadura. Rebote e intimidación eran sus armas, y las credenciales que esperan que presente en Denver.
Así mismo, los Nuggets llegaron también a un acuerdo de un año por el mínimo con el escolta Dahntay Jones, un temporero de la liga que parece haber encontrado una nueva oportunidad. Esta vez, ha sido gracias a su actuación en las ligas de verano, que le permiten pasar a engrosar el banquillo de Denver para la próxima temporada. Destacado por su defensa, su rol podría ser similar al que cumplió el francés Yakhouba Diawara durante el año pasado.
Tampoco podían aspirar a mucho más en los Nuggets, puesto que su situación salarial pasa por ser crítica. A estas alturas, y con la renovación de JR Smith aún pendiente, tienen 11 jugadores con contrato (la NBA exige 13 para cada plantilla) y tan sólo están 2 millones por debajo del impuesto de lujo. Es de esperar, por tanto, que aún se lleven a cabo más movimientos en Denver.
NEW ORLEANS TRABAJA EN LAS RENOVACIONES TRAS LA MARCHA DE ANDERSEN
La marcha de Chris Andersen entraba en los planes de New Orleans, que a falta de más novedades, trabaja en las renovaciones de Jannero Pargo, Bonzi Wells y Ryan Bowen. Sorprendentemente, parece que éste último tendría más posibilidades de quedarse en la franquicia que el bueno de Bonzi.
Un verano más, los Hornets andan a vueltas con la renovación de Jannero Pargo. El base ha vuelto a subir sus prestaciones esta temporada, partiendo como un buen refuerzo anotador desde el banquillo. Como recompensa, el que fuera jugador de los Lakers espera un contrato de al menos tres temporadas con la franquicia, pero aún no ha recibido una propuesta concreta por parte de Jeff Bower.
Pese a todo, Mark Bartelstein, agente del jugador y también de James Posey, aseguró que es muy posible que su representado acabe renovando con los de Byron Scott.
El futuro no parece tan claro para Bonzi Wells. Precisamente la llegada de Posey, junto con la presencia de Julian Wright, Peja Stojakovic y Morris Peterson, le convierte en un jugador prescindible, por lo que no sería de extrañar que en caso de solicitar un contrato demasiado alto, los Hornets optaran por dejarle marchar. Entre sus posibles destinos, cabría apuntar el de los Boston Celtics, que tras la marcha de su alero estarían buscando otro jugador del mismo corte defensivo para el puesto.
Cosas de la vida, por quien sí parece que habría interés es por Ryan Bowen, uno de esos jugadores que año tras año logran mantenerse en la liga y uno no acierta a saber por qué.
Como ya comentamos en una entrada anterior, hasta ahora los movimientos habían estado protagonizados por jugadores con pasado europeo o, en su defecto, por jugadores de nivel medio que no optaban a grandes contratos en la liga norteamericana. Sin embargo, el de Josh Childress es un caso nuevo en los últimos años: uno de los mejores sextos hombres de la liga, aún en el comienzo de su carrera, decide hacer las maletas para venir a jugar a Europa.
Su salida puede abrir la puerta a otros jugadores de clase media que opten por probar suerte en Europa, donde los clubes rusos parecen ansiosos por despilfarrar montañas de dinero con tal de contar con ellos de cara a la próxima temporada. Carl Landry y Delonte West son los dos nuevos nombres que han saltado a la palestra.
En el caso del ala-pívot, los Houston Rockets están volviendo a poner multitud de trabas para renovarle. Si ya el verano pasado, antes de su debut en la liga, el jugador se quejó de haber tenido que firmar uno de los peores contratos de segunda ronda, este año, después de haber demostrado estar sobradamente capacitado para competir en la NBA, Daryl Morey apunta a la rodilla del jugador como la razón de la demora.
Así, desde la franquicia se exige al jugador que se someta a nuevas pruebas médicas para evaluar el estado de su rodilla. Como respuesta, Buddy Baker, agente de Landry, ha advertido que empezarían a considerar la opción de jugar en Europa como destino del jugador. Por el momento, no parece más que una estrategia para agilizar el proceso de negociación, pero habrá que estar atentos a las noticias que lleguen de Houston.
Por su parte, la situación de Delonte West parece más cercana a cristalizarse. Digo esto porque no es un diario regional quien lo publica, sino Adrian Wojnarowski, que además de ser una de las plumas más destacadas dentro de la NBA, ya adelantó en exclusiva la situación de Josh Childress. Según el redactor de Yahoo! Sports, el base de Cleveland Cavaliers tendría sobre la mesa una oferta del Dinamo de Moscú, valorada en 10 millones de dólares por 2 temporadas.
El conjunto moscovita ya fichó hace unos días a Bostjan Nachbar, y esta vez su objetivo es el base formado en St. Joseph. No parece que se le den bien los agentes libres restringidos a Danny Ferry, que ya el año pasado sudó la gota gorda para lograr alcanzar un acuerdo con Sasha Pavlovic y Anderson Varejao. Perder a West no sólo supondría otro duro golpe para Ferry, sino para el futuro de LeBron James en Ohio: no sólo no hay movimientos, sino que se pierden jugadores.
Mientras estos casos se resuelven, el peregrinaje de los jugadores europeos sigue su marcha. Así, Andris Biedrins y Sasha Vujacic son los que se perfilan como posibles protagonistas.
El pívot de los Golden State Warriors podría haber suscitado el interés de (sorpresa) dos clubes rusos. Según el diario Contra Costa Times, de Oakland, ambos conjuntos podrían estar dispuestos a firmarle un contrato al jugador letón de unos 10 millones de dólares al año con una duración que oscilaría entre 3 y 5 temporadas. De ser cierto, los Warriors estarían obligados a atender a las pretensiones del jugador sino quieren ver cómo pierden a otra pieza clave del equipo en el mismo verano.
Otra franquicia californiana, los Lakers, también podrían ver cómo uno de sus jugadores toma el camino de regreso a Europa. Es el caso de Sasha Vujacic, que ha encontrado en el caso de Childress la excusa perfecta para volver a recordar que espera recibir un contrato multianual de al menos cinco kilos. El escolta esloveno, que subió su caché en la pasada temporada y especialmente en Playoff, no tendría muchos problemas en recibir una oferta similar (como la que ya firmó su compatriota Nachbar) de algún club europeo.
Todo parece indicar que la salida de Childress no será la última de un agente libre restringido hacia Europa. Sólo queda por saber quién será el siguiente.
¿Se unirá Delonte West a Boki Nachbar?
Finalmente, saltó la sorpresa: Josh Childress jugará en el Olympiacos la próxima temporada, tras firmar un contrato de 32.5 millones de dólares por las tres próximas campañas, unas cifras muy superiores a las que pudiera haber logrado por parte de cualquier equipo en NBA.
Pese a todo, el jugador dispone de una cláusula de salida al final de cada una de las temporadas de que consta el contrato y, en cualquier caso, los Atlanta Hawks conservan los derechos sobre el escolta. De esta forma, la franquicia de Georgia podrá extenderle una Qualifying Offer al jugador durante los próximos veranos en caso de que quisiera volver a la liga.
Con Childress, el Olympiacos consigue un jugador que sobresale en el juego de transición y tiene en las penetraciones a canasta su mejor arma en ataque. Pese a que el tiro no es su fuerte, es de esperar que se vea beneficiado por la cercanía de la línea de tres, así como de la superioridad física que tendrá sobre gran parte de los aleros que militan en el Viejo Continente.
Todo ello redondeado con una habilidad defensiva notable. Si la plantilla de los de El Pireo no se había visto lo suficientemente reforzada con las llegadas de Theo Papaloukas y Nikola Vujcic, este fichaje hace de este equipo una plantilla invencible... sobre el papel. Habrá que esperar a la próxima temporada para comprobar si no se trata de otro proyecto de relumbrón que encuentra el fracaso en la Euroliga.
RICK SUND SE JUEGA SU PUESTO EN LA RENOVACIÓN DE JOSH SMITH
Después de perder a Josh Childress en la agencia libre con una falta de reflejos galopante, el futuro de Rick Sund pasa por la renovación de Josh Smith. Con apenas dos meses en el puesto de General Manager de la franquicia, si pierde también al joven alero podría haber hecho méritos suficientes para perder su puesto de trabajo. No ha hecho falta recordarle su situación, pues apenas horas más tarde de que Childress firmara con Olympiacos, Smith ya tenía sobre la mesa la primera oferta de renovación.
Por el momento, se habla de cantidades que rondarían los 60 millones de dólares por 6 temporadas, una cantidad sensiblemente inferior a las pretensiones del jugador, pero que podría ser lo suficientemente atractiva para retenerlo. Se trata de un primer paso en un proceso que se antoja difícil, después de que el propio jugador hiciera pública su reticencia a continuar jugando en un equipo entrenado por Mike Woodson (desde aquí le comprendemos) y sus deseos de salir de la franquicia mediante un sign & trade.
Ha tenido que marcharse Josh Childress para que Atlanta decida poner fin a ese estúpido juego que todos los veranos presenciamos con los agentes libres restringidos, el de franquicias que hacen todo lo que está en sus manos para retrasar lo máximo posible su oferta de renovación como medida de presión para que los jugadores rebajen sus pretensiones y acepten contratos de menor cuantía.
Y desde luego que esta situación no supone más que un perjuicio para la imagen de Atlanta de cara a los agentes libres. Si ya de por sí no era un equipo del agrado de los jugadores y se veía obligado a ofrecer grandes cantidades para lograr hacerse con los servicios de uno de ellos (como vimos en el caso de Joe Johnson), este hecho no contribuye más que a complicar esa situación.
Y todo esto llega cuando Atlanta se encuentra con tan sólo ocho jugadores bajo contrato (junto a Smith, quedan por renovar medianías del calibre de Salim Stoudamire, Jeremy Richardson y Mario West) para la próxima temporada, la mayor parte del pescado vendido y con el proyecto que había devuelto a la franquicia a los Playoff seriamente dañado.
Mucho tendrá que hacer Rick Sund para recuperar todo el camino desandado.
Los Golden State Warriors siguen con la particular remodelación de plantilla a la que se han visto obligados con la marcha de Baron Davis. Esta vez, la cosa ha ido de tapar agujeros. No en el sentido lascivo de la palabra, sino en el puramente deportivo: Marcus Williams reemplazará al angelino en las labores de director de juego.
A cambio del joven base formado en Connecticut, los Warriors mandaron a New Jersey una primera ronda... de 2011... y protegida. Así, para el citado draft de 2011, la franquicia de Oakland seguiría disponiendo de su primera ronda en caso de que esta fuera de lotería, mientras que para 2012 y 2013, la protección es del Top 11. Si en 2013 los Nets vuelven a quedarse sin esa primera ronda, recibirán a cambio las segundas rondas de los Warriors de 2013 y 2015. Resulta realmente difícil tratar de sacar menos por un jugador al que se le supone un buen futuro.
Pero desde la llegada de Keyon Dooling a New Jersey, como ya recogimos en su día, los rumores que apuntaban a la salida del joven base del equipo se hicieron muy insistentes. Si en algún momento pareció poco probable que Kiki Vandeweghe pusiera en el mercado a Williams, las dudas no tardaron en ser despejadas de un plumazo. Resulta curioso que para lavar la cara del equipo alguien se deshaga de un jugador futuro como éste. Y menos a un precio tan asequible.
Visto el trato, no resulta extraño que Golden State perdiera el presunto interés en hacerse con Louis Williams. La boyante situación por la que atraviesan en Oakland hizo pensar a la directiva en una posible oferta sobre el agente libre restringido de los Philadephia 76ers, pero finalmente optaron por un traspaso que agradecerá el equipo, pues no cabe duda de que el de Connecticut es un jugador que se ajusta mejor al tipo de base que necesitaba Don Nelson.
Mientras que Louis es un jugador que podríamos calificar como "similar" a Monta Ellis (buenos anotadores, con la penetración como principal recurso, sin un tiro notable y con el oficio de base aún por aprender), Marcus es un base al que el estilo rápido y al contragolpe de los Warriors puede ayudar a asentarse definitivamente en la liga. Mientras tanto, seguirá siendo, como en toda su carrera, el base suplente.
Y es que a pesar de este fichaje, parece poco probable que Nelson se eche atrás en su intención de llevar a cabo el experimento de Monta Ellis como director de juego. La salida de Baron Davis dejó un hueco demasiado grande, y no es de esperar que lo rellene un jugador que apenas ha disfrutado de continuidad desde que llegó a la NBA. Su labor, por tanto, será la de cubrir las espaldas de Ellis y permitir que éste juegue de escolta durante algunos minutos.
LA LLEGADA DE MAURICE EVANS SE COMPLICA, Y KELENNA AZUBUIKE SE QUEDA (update).
Poco después de hacerse con Marcus Williams, los Warriors llegaron a un acuerdo para la contratación del agente libre Maurice Evans, gracias al cual el jugador cobraría 6.4 millones de dólares por tres temporadas. Sin embargo, el escolta de los Orlando Magic parece haberse echado atrás en el último momento (el fichaje no llegó a hacerse oficial), por lo que Golden State ha decidido acudir al derecho de tanteo por Kelenna Azubuike.
Cuando todo parecía indicar que Evans ocuparía el lugar de Azubuike en la rotación del equipo, el ex de los Lakers se descolgó subiendo sus pretensiones económicas. A sus exigencias, los Warriors respondieron de la forma más contundente posible: igualando la oferta que Los Angeles Lakers presentaron por el jugador británico. De esta forma, parece que Maurice Evans deberá buscarse un nuevo equipo, puesto que su llegada estaba sujeta a la salida de Azubuike.
Y es que el que fuera escolta de los Orlando Magic, está capacitado para cumplir con las mismas funciones de las que se encargaba Azubuike la temporada pasada: un jugador atlético para las alas, que aporte intensidad en defensa para propiciar los contraataques y con una mano decente en ataque. Así pues, no sólo comparten puesto, sino que también comparten funciones.
Con los puestos de escolta y alero muy cubiertos en Florida, Evans deberá encontrar cobijo en otro equipo. Suponemos que con los ánimos más calmados.
Los San Antonio Spurs renovaron al veterano Kurt Thomas para las dos próximas temporadas (aunque los comentarios de la gerencia parecen indicar la posibilidad de que se haya incluido un tercer año opcional en el acuerdo), y anunciaron la llegada de Anthony Tolliver, que firmó un contrato no garantizado y deberá ganarse un puesto en la plantilla durante la pretemporada.
Poco a poco se van despejando las incógnitas que rodean a la corte de veteranos de los Spurs. Tras la salida de Brent Barry con destino Houston, llega la renovación de Thomas, que regresará para seguir siendo el suplente de Fabricio Oberto. Los términos del contrato aún no han sido publicados, pero según informa San Antonio Express News, el acuerdo sería de 8 millones de dólares por dos temporadas: 4.2 durante la primera temporada y 3.8 durante la segunda.
Un precio asequible para un pívot de rotación que parece que terminará su carrera en Texas. Durante las últimas semanas, surgieron rumores que hacían pensar en un posible interés por parte de Los Angeles Lakers, más aún cuando Ronny Turiaf firmó la 'offer sheet' que le tendieron los Warriors. Sin embargo, tal interés no llegó a concretarse y el pívot continuará a la sombra de Tim Duncan.
Pero no sólo de jugadores "experimentados" viven los Spurs. Prueba de ello es la edad media de las incorporaciones de esta temporada. El lavado de cara, aunque de baja intensidad, continúa, y el último en llegar ha sido Anthony Tolliver, que tras su excelente trabajo en las Ligas de Verano de Las Vegas y Salt Lake City, ha conseguido dar el siguiente paso y firmar un contrato no garantizado.
Quienes conocen a este jugador, formado en la Universidad de Creighton (Kyle Korver), hablan de un jugador que puede adaptarse a la posición de alero o cumplir con la función de ala-pívot ágil, rápido y abierto. Según los comentarios del staff técnico de los tejanos en estas competiciones veraniegas, la buena actuación en los lanzamientos de larga distancia que ha protagonizado el jugador durante los dos últimos meses, han supuesto el empujón final para su fichaje por los de Gregg Popovich.
Los próximos en resolver su futuro podrían ser Robert Horry y Michael Finley. Mientras que el regreso del primero a los 38 años de edad parece poco probable (más tras la llegada de Mahimni y Gist, así como el interés en probar a Tolliver), la continuidad del escolta aparece como más viable, toda vez que la franquicia ha perdido a Brent Barry y 'fracasó' (si realmente se le puede llamar así) en su intento por contratar a Corey Maggette.
Tras la dolorosa pérdida de James Posey, la vida sigue en Boston. Por eso, han decidido renovar a dos jugadores que parecían entrar a duras penas en los planes de futuro del equipo, con vistas a conservar un banquillo que aún necesitará de al menos otra incorporación más. Que esta llegue durante el verano o vuelvan a esperar a un descarte durante la temporada, será una incógnita que sólo el tiempo se encargará de despejar.
Así pues, los 'verdes' alcanzaron un acuerdo para la renovación de Eddie House y Tony Allen para las dos próximas temporadas. Ambos, escoltas de profesión y obreros de castigo, cobrarán durante este periodo cerca de 5 millones de dólares, una cantidad más que razonable para dos hombres que mantendrán la profundidad del banquillo.
Con Posey en New Orleans, Allen parece ser el hombre llamado a cumplir las funciones de 'stopper' defensivo, un perro de presa que lanzar a los hombres exteriores del equipo rival. Sin embargo, necesitará recuperar el nivel que llegó a alcanzar durante la trágica y ya olvidada temporada 2006/07 si pretende que Danny Ainge se olvida de fichar a otro jugador para su puesto. De momento, suena el nombre de Devean George.
Por su parte, Eddie House cumple con todo lo contrario. Su función es la de microondas, la de reactivar la anotación del equipo saliendo desde el banquillo. Lo malo es que suele hacerlo de forma unilateral, haciendo en ocasiones la guerra por su cuenta y dejando para la teoría eso de saltar a cancha como base suplente. Tanto es así que los Celtics no deberían descuidar la posibilidad de fichar un director de juego veterano que dé descanso a Rajon Rondo. Un Sam Cassell al uso (aunque éste anduvo lejos del nivel esperado) que quiera abandonar su equipo a mitad de temporada.
El contrato de éste último sería de 2.7 millones de dólares para la primera temporada, con una opción de renovación por parte del jugador (Player Option) de 2.9 millones para la segunda.
Matt Barnes jugará la temporada que viene en los Phoenix Suns tras llegar a un acuerdo de un año a cambio del salario mínimo. Los de Arizona consiguen de esta forma un jugador muy valioso para las alas a precio de saldo, pero tienen aún por delante la difícil tarea de encontrar un recambio para Steve Nash.
Tras una gran temporada 2006/07, que terminó con la eliminación de los Dallas Mavericks en Playoff como colofón, Barnes esperaba firmar un buen contrato el verano pasado, pero ni los Golden State Warriors parecían por la labor de satisfacer sus pretensiones, ni ninguna franquicia de la liga a arriesgarse con un jugador que, como tantos otros, había explotado en su último año de contrato.
En esta situación, se vio "obligado" a aceptar una oferta de renovación de tan sólo 3 millones de dólares por una temporada, con la intención de salir este verano de nuevo a la agencia libre para cazar ese contrato que le resolviera su carrera. Sin embargo, su nivel estuvo por debajo de lo esperado y, un año más, ha aceptado una oferta a la baja y de sólo una temporada con la vista puesta en 2009, donde intentará de nuevo solucionar una carrera profesional que le habrá llevado a jugar en tan sólo seis años en seis equipos distintos.
Los frecuentes problemas físicos de Grant Hill y la escasa experiencia de Alando Tucker, hacían necesaria la contratación de un jugador veterano para cubrirse las espaldas. En Barnes, tendrán un magnífico jugador defensivo, muy intenso y con una mano decente desde el exterior, de tal forma que podrá aprovechar los huecos que generen Amare Stoudemire y Shaquille O'Neal.
Tras esta contratación, los Suns cuentan con 11 jugadores bajo contrato, por lo que aún están obligados a hacerse con dos hombres más para llegar al mínimo exigido de 13 jugadores por plantilla. Dentro de esas llegadas, la prioritaria será la de un base para dar descanso a un Steve Nash que cuenta ya con 34 años a sus espaldas.
Para esa posición, Steve Kerr ha barajado varios nombres, pero hasta el momento ninguno ha llegado a buen puerto. Mientras que Tyronn Lue firmó con los Bucks (que Milwaukee te quite un jugador es poco menos que humillante), Goran Dragic parece decidido a quedarse en Europa, por lo que de los que aparecieron como primeros objetivos, tan sólo queda libre Shaun Livingston.
El jovencísimo base regresará la temporada que viene tras la escalofriante lesión que sufrió hace ya un año y medio. Dado su trágico historial de lesiones, los Clippers decidieron dejarle marchar, renunciando a los derechos que aún conservaban sobre él. Phoenix, que sólo cuenta con un 'dos' como Leandrinho Barbosa y un intrigante DJ Strawberry, estaría entre la terna de equipos interesados en el de Peoria.
En la última semana, hemos asistido a un suceso de difíciles precedentes: cada vez son más los jugadores de clase media que abandonan la NBA en busca de mejores contratos. La depreciación del dólar con respecto al euro, y la creciente inversión de los equipos rusos y griegos, pone a disposición de estos jugadores de corte medio, contratos a los que no aspirarían en liga norteamericana.
El primero en confirmar su marcha fue Carlos Delfino, que cambió los Toronto Raptors por el Khimki ruso. Según diferentes medios argentinos (Clarín, La Nación), el contrato ascenderá a nada menos que 30 millones de dólares por las tres próximas temporadas. Acusado durante su carrera de rendir por debajo de lo que su talento indicaba, estas cifras superarán incluso los ingresos de su compatriota Manu Ginobili.
El alero argentino, que acabó contrato, rechazó el interés de equipos como los Detroit Pistons, que presuntamente le habrían ofrecido 13.5 millones de dólares por tres temporadas para tenerle de vuelta en Michigan. Fuera o no cierta esa intención, las cifras quedan muy por debajo de las que le ha firmado el Khimki.
Allí parece que se volverá a encontrar con Jorge Garbajosa, cuya decisión de aceptar la oferta de los rusos podría hacerse también oficial en los próximos días.
Otro que abandona los Raptors para jugar en el Viejo Continente la próxima temporada es Primoz Brezec, que alcanzó un acuerdo con la Lottomatica de Roma. Los romanos se convirtieron en uno de los focos de interés cuando se hicieron con los servicios de Brandon Jennings después de que éste no superara el equivalente al examen de Selectividad y viera por tanto cerradas las puertas de Arizona. Precisamente, ocupará el puesto de Roko Leni Ukic, que tras su cesión en Roma jugará en la NBA... con los Raptors. Qué pequeño es el mundo a veces.
Pero Brezec no es el único esloveno que regresa a Europa. Bostjan Nachbar también hará las maletas y volverá a cruzar el charco. Abandonará los New Jersey Nets para unirse al Dínamo de Moscú, a cambio de la nada desdeñable cifra de 9 millones de euros por 3 temporadas. Más de 14 millones de dólares, un contrato que nadie le hubiera ofrecido en la NBA.
En su caso, es necesario tener también en cuenta lo caros que se habían puesto los minutos en el equipo del oeste del río Hudson. Las llegadas de Bobby Simmons, Jarvis Hayes y Ryan Anderson complicaron su situación en el equipo por lo que, si la oferta ecónomica no hubiera sido suficiente, la perspectiva deportiva se encargó de disipar cualquier duda.
Confirmados estos casos, aún quedan otros en el aire. Tras las salidas de hombres como Nikola Vujcic (Olympiakos) y Terence Morris (CSKA Moscú), el Maccabi Tel-Aviv necesita un hombre interior de renombre. Para cubrir su marcha, los israelíes estarían pensando en... Nenad Krstic, que tampoco ha resuelto aún su futuro con los Nets.
Es curioso como la sobrepoblación que sufren en New Jersey puede arreglarse de un día para otro y de la peor forma posible. Sin recibir nada a cambio.
Pero el caso que levantaría más ampollas sería sin duda el de Josh Childress, que podría estar sopesando muy seriamente la oferta que le ha presentado el Olympiakos: 20 millones de dólares por 3 años. Según Adrian Wojnarowski (vive Dios que he escrito bien el nombre de esta insigne pluma de la NBA), el escolta de los Atlanta Hawks habría viajado ayer domingo a Grecia para conocer más de cerca el interés del equipo del Pireo, que incluso se ocuparía de pagar los impuestos (algo que no sucede en la NBA).
Según afirma, el jugador estaría indeciso al 50%. Es agente libre restringido y, como tal, los Hawks juegan con su condición para hacerse de rogar con la oferta, pero lo cierto es que salvo los Memphis Grizzlies, nadie en la liga está en condiciones de poder ofrecer un contrato superior a la Mid-Level Exception y, por tanto, de acercarse a las condiciones que han puesto sobre la mesa los griegos.
Su salida, sí supondría un motivo de preocupación para la liga norteamericana, puesto que ya no se trataría de jugadores internacionales que toman el camino de vuelta a Europa, sino de un jugador aún joven, de proyección y formado en Estados Unidos que abandona la NBA para caer en las manos de un gigante griego.
¿Aceptará el reto? ¿Reaccionarán los Hawks? Estaremos al tanto.