Como era de esperar, Keyon Dooling no seguirá la temporada que viene en los Orlando Magic. El jugador renovará su contrato con la franquicia de Florida... para después marcharse con destino a New Jersey. El escaso margen con que cuentan los Nets obligará a que la llegada del veterano 'tweener' se haga mediante la forma de un 'sign & trade'. Hablamos en futuro porque la operación no se hará efectiva hasta mediados de la próxima semana, pero ambas partes ya han alcanzado el acuerdo.
El jugador firmará un contrato de renovación por 3 años (el último de ellos parcialmente garantizado) a cambio de 10.5 millones de dólares, cantidades superiores a la Bi-Annual Exception que le ofrecieron los Orlando Magic y que se cumplen con los deseos del jugador, pues seguirá cobrando lo mismo que la temporada pasada.
Dooling llegará para ocupar el puesto de base suplente, por detrás de Devin Harris y, llegado el caso, dará también descanso a Vince Carter.
EL ENCAJE DE BOLILLOS.
La situación en la que se encontraban ambas franquicias, hizo que el sign & trade fuera la única salida posible a la situación. Orlando tiene un margen salarial muy escaso, y no estaba dispuesto a gastarlo en la renovación de Dooling ni en la llegada de un jugador con un contrato similar. Por otra parte, los New Jersey Nets ya gastaron su Mid-Level Exception en las contrataciones de Eduardo Nájera y Jarvis Hayes, por lo que sólo podían optar a un agente libre mediante traspaso.
Para conjugar todos los intereses, los Nets hicieron uso de la Trade Exception de 3.3 millones de dólares que lograron en el traspaso de Jason Kidd. De esta forma, podían hacerse con el jugador y Orlando no comprometía su situación salarial de forma innecesaria. Los unos consiguen su objetivo y los otros se deshacen del 'problema' sin que tenga consecuencias para la franquicia.
El 'problema' se presenta ahora para New Jersey, que cuenta en estos momentos con 16 jugadores bajo contrato y queda aún pendiente la renovación de Nenad Krstic. El exceso de jugadores, y la llegada de Dooling parece que pondrán en peligro al joven Marcus Williams y a alguno de los integrantes del sobrecargado juego interior 'net'.
A expensas de lo que ocurra, Kiki Vandeweghe tiene ante sí la tarea de renovar a Nenad Krstic. El año pasado, las lesiones convirtieron un prometedor inicio de carrera en un punto muerto, situación en la que está ahora mismo el pívot serbio. Tanto es así que desde la gerencia de los Nets se ha afirmado que sólo se igualarán ofertas por el jugador siempre y cuando no pongan en peligro la flexibilidad salarial del equipo para el verano de 2010.
Esto es, sólo continuaría en caso de aceptar un contrato firmado a la baja o de una duración de tan sólo dos años. Estaremos a la espera porque, si con ocho incorporaciones son la franquicia más activa, parece que la diversión aún no ha acabado al oeste del Río Hudson
Mientras se les ocurre un nombre para la franquicia, Kevin Durant and The Oklahoma City Boys continuan con las tareas habituales de todo hijo de vecino en el periodo veraniego, y alcanzaron un acuerdo con el escolta CJ Miles.
Aunque aún no han trascendido las cifras, según el Salt Lake Tribune, el contrato podría rondar los 15 millones de dólares por 4 años (3 garantizados más un cuarto opcional). Al ser agente libre restringido, los mormones tendrán un plazo de siete días para decidir si igualan o no la oferta presentada por el jugador de tercer año.
A día de hoy, todo parece indicar que Miles jugará el año que viene en Oklahoma. No sólo por razones deportivas, sino también económicas y, por qué no, personales.
Deportivamente, Utah cuenta en su puesto con jugadores como Ronnie Brewer, Morris Almond e incluso Kyle Korver, por lo que no tienen la más mínima necesidad de mantenerle en plantilla. Económicamente, los Jazz están por encima del límite salarial, y tras la renovación multimillonaria acordada con Deron Williams (y que no entrará en vigor hasta el año que viene, precisamente por cuestiones salariales), medirán con milímetro sus gastos.
Y personalmente, por la relación que mantenía el juagador con Jerry Sloan, que no sería la mejor posible después de que Miles se saltara por sistema las Ligas de Verano para no poner en peligro su renovación. Renovación que ya se truncó el año pasado, cuando se vio obligado a firmar sobre la bocina una Qualifying Offer por apenas un millón de dólares.
Su situación en Oklahoma podría ser algo más beneficiosa. Si se deshacen de uno de los dos bases que ya estaban en plantilla la temporada pasada para darle el timón a Russell Westbrook, sumado al comodín de Kevin Durant (que cumple con funcioines de escolta pero juega literalmente de lo que quiere), sólo Damien Wilkins y Adrian Griffin (que también pueden jugar como aleros) serían sus rivales para hacerse con minutos desde el banquillo.
Por último, cuenta con el aval de Troy Weaver, asistente del GM Sam Presti. Weaver fue durante los últimos cuatro años director de 'scouting' de los Utah Jazz, por lo que en su momento fue el principal valedor de la elección de CJ Miles en segunda ronda. Tras su marcha a Oklahoma, parece que se quiere traer con el al pequeño escolta, que apenas ha gozado de oportunidades en Salt Lake City.
Ronny Turiaf jugará las próximas cuatro temporadas en los Golden State Warriors, después de que Los Angeles Lakers decidieran no acudir al derecho de tanteo que tenían sobre el jugador. El ala-pívot francés cobrará 17 millones de dólares, cifras a las que en ningún caso estaban dispuestos a llegar los angelinos por un hombre interior suplente cuya presencia ya no será tan necesaria el año que viene una vez completada la recuperación de Andrew Bynum.
Y no es que sean cifras demasiado elevadas para un jugador de su calibre, que bien pudiera merecerlas, sino porque la franquicia lacustre se encuentra inmersa en pleno impuesto de lujo, por lo que renovarle hubiera supuesto un esfuerzo económico doble al que tendrán que hacer los Warriors. No contentos con ello, los de la Bahía pusieron un último obstáculo a su renovación: el contrato será decreciente, por lo que la suma a cobrar durante el primer año será mayor de la que hubiera sido en condiciones normales.
En concreto, Turiaf cobrará durante el primer año 4.5 millones de dólares, pasará a cobrar 4.2 durante las dos siguientes temporadas y terminará su contrato cobrando 4.1, de tal forma que aligerará presión sobre el 'payroll' del equipo según avancen las temporadas. No hubiera sido así en el caso de los Lakers, que debido al impuesto de lujo hubieran que tenido que desembolsar, sólo el año que viene, 9 millones de dólares por la continuidad del francés.
La franquicia púrpura perderá, pues, a un jugador de los que hacen banquillo y a un buen obrero. Sin embargo, con el regreso del mencionado Bynum, su papel se hubiera visto notablemente reducido, por lo que los de Phil Jackson tomaron la decisión de no igualar la oferta.
Supone, por tanto, la segunda incorporación de los Warriors mediante la agencia libre tras la llegada de Corey Maggette. Será un buen refuerzo para ellos, puesto que salvo Andris Biedrins, carecían de un hombre interior que aportara intensidad bajo el tablero.
Siguen las contrataciones de piezas valiosas para el banquillo. Uno que se queda (Craig Smith), uno que cambia de aires (Malik Allen) y otro que puede hacerlo (Kelenna Azubuike).
Los Minnesota Timberwolves alcanzaron un acuerdo de renovación con Craig Smith, que seguirá perteneciendo a la disciplina del equipo durante las dos próximas temporadas. Aunque aún no se conocen detalles concretos de la operación, Jerry Zgoda (Star Tribune) estima que la operación podría haberse cerrado en torno a los 4 millones de dólares (2 por temporada), un precio más que razonable para este jugador de tercer año.
Si atendemos a lo que la franquicia expresó en su día, quedarían todavía dos renovaciones por concretar, las de Ryan Gomes y Chris Richard, toda vez que afirmaron no estar interesados en la continuidad de Sebastian Telfair y Kirk Snyder. Pero, paradójicamente, la posición de ala-pívot es la más sobrecargada del equipo, por lo que la gran actuación de Kevin Love en las Ligas de Verano y la continuidad de Smith podría dejar sin hueco a Gomes o Richard.
Mientras que el de Florida no ha entrado en los planes del equipo durante su primera temporada, el de Providence ha demostrado ser un alero/ala-pívot muy cualificado dentro de la clase obrera, con una notable capacidad reboteadora y defensiva, y una mano aceptable. Sin duda, su precio será más elevado y, por el momento, el agente aspira a conseguir la Mid-Level Exception entera para su representado. Seguiremos informando.
Los Milwaukee Bucks siguen con su trabajo de de conseguir piezas para el banquillo y, al mismo tiempo que hicieron oficial la contratación de Tyronn Lue, "sorprendieron" con la llegada de Malik Allen, otro buen veterano con el que lograr más profundidad al puesto de ala-pívot. Conseguido el núcleo joven del equipo, era el momento para aportar experiencia y tratar de levantar ese sonrojante 26-56 que firmaron la temporada pasada.
Su contrato rondará los 3 millones de dólares por dos temporadas, misma duración que el del mencionado Lue. Llega, pues, para aportar un efectivo más a una posición en la que sólo contaban con el siempre inestable Charlie Villanueva y dos novatos, Joe Alexander y Luc Richard Mbah A Moute.
El que también puede cambiar de aires es Kelenna Azubuike, que ha llegado a un acuerdo con Los Angeles Clippers para las próximas tres temporadas a cambio de 9 millones de dólares. Sin embargo, su condición de agente libre restringido permitirá a los Golden State Warriors gozar de un plazo de 7 días para igualar la oferta.
Sigue, pues, la guerra de guerrillas entre Warriors y Clippers, que comenzó con el órdago de Baron Davis y siguió con el envite a grande que fue Corey Maggette. Afortunadamente para los Clippers, puede que los Warriors no acudan a ese derecho de tanteo, puesto que gozan de una profundidad más que suficiente en las alas.
A la espera de lo que ocurra con la renovación de Quinton Ross, los angelinos podrían conseguir de esta forma un suplente para Al Thornton a cambio de ese último 'pellizco' de tres millones que tenían por debajo del límite salarial.
Los Cleveland Cavaliers hicieron su primer movimiento en todo el verano (draft a parte) y confirmaron la renovación de Daniel 'Boobie' Gibson por 5 temporadas, durante las que percibirá un contrato de 20.8 millones de dólares. Una cantidad más que razonable para un jugador que entrará en su tercer año siendo una de las pocas razones para la esperanza que alberga LeBron James en su equipo.
Y es que los Cleveland Cavaliers andan maniatados con el impuesto de lujo. Sin haber hecho uso de su Mid-Level Exception, sumaban 81 millones de dólares en salarios, 10 'kilos' por encima del límite que establece el impuesto. La renovación de este base no hará más que aumentar aún más esas cifras, pero al fin y al cabo, era una operación de obligado cumplimiento, vistos los méritos alcanzados por este producto de Texas en sus dos primeros años como profesional.
Los Cavaliers están obligados a medir al milímetro sus movimientos si quieren mejorar su actual situación deportiva sin empeñar su futuro. Cuentan con jugadores en último año de contrato como Wally Szczerbiak y Eric Snow que podrían utilizar como moneda de cambio en algún traspaso, pero por el momento la agencia libre está casi vetada para la franquicia.
Algo así viven en Orlando. Si esto fuera el Marca, empezaría diciendo aquello de "como ya adelantamos...". Pero ni lo es ni abusaré de mi repentino acierto. Ante la negativa de Keyon Dooling y la indecisión de Jason Williams, Orlando Magic optó por contratar a un viejo conocido de la franquicia, y ése no fue otro que Anthony Johnson, que regresa ocho años después de su último paso por Florida.
El jugador cobrará 3.8 millones de dólares por las dos próximas temporadas, ajustándose así al perfil de veterano asequible que buscaba Otis Hill. La situación salarial de Orlando no permite grandes esfuerzos y se verán obligados a hacer malabares para poder completar una plantilla de 15 jugadores.
Como todos los medios se han encargado de recordar, el Orlando Sentinel el primero, la última vez que recaló en los Magic fue como viajante de paso, algo que parece inherente a su carrera: la franquicia de Florida andaba contratando jugadores en último año de contrato para liberar salarios a finales de temporada y afrontar las llegadas de Grant Hill y Tracy McGrady. Parece que también por entonces andaban haciendo malabares.
Despejada la ecuación, Tyronn Lue, el otro jugador que podía haber entrado en los planes de Orlando, firmó con otra franquicia. A pesar de tener sobre la mesa el interés de equipos como Boston Celtics (le une una gran amistad con Kevin Garnett), se decantó por los Milwaukee Bucks. Hubo quien habló también de un interés por parte de Phoenix Suns (que parecen más interesados en Shaun Livingston) y Miami Heat, pero finalmente los de Wisconsin fueron los elegidos.
Visto lo insólito de la decisión, no cabe otro posible razonamiento que el económico: cobrará 3.9 millones por 2 años, un contrato muy similar al obtenido por Anthony Johnson con los Magic.
Su situación deportiva en lo que a minutos se refiere, no será mucho mejor en los Bucks, puesto que los Bucks contaban ya en ese puesto con Maurice Williams y Ramon Sessions. A pesar del gran final de temporada del novato, no hay nada que pueda asegurar continuidad a ese rendimiento, por lo que los de Scott Skiles han preferido cubrirse las espaldas con un base veterano.
Los Boston Celtics perdieron ese posible objetivo igual que lo hicieron con James Posey, pero al menos lograron hacerse por fin con un nuevo jugador interior: Patrick O'Bryant abanonará su condición de agente libre para firmar con los vigentes un contrato de dos años valorado en 3 millones de dólares. Y es que a un siete pies nunca le faltará una oportunidad, al menos mientras sea joven.
O'Bryant se ganó el puesto de suplente de Kendrick Perkins en un 'duro' (perdonen el exceso de ironía) casting que incluyó entre los ilustres invitados a Chris Andersen, ya de vuelta de sus dos años de suspensión por drogas, David Harrison, cuyo carácter problemático ha causado algún que otro problema en el vestuario de Indiana, Brian Butch, que pasó de compartir McDonald's All American con Chris Paul y LeBron James a no ser drafteado en 2008, y Ryvon Covile, ex del Alerta Cantabria.
Por último, un salto desde Europa a la NBA. Tres años después de haber sido seleccionado en el puesto número 41 del draft por los Toronto Raptors, Roko Leni Ukic jugará para la franquicia canadiense. Perteneciente a la disciplina del FC Barcelona, Brian Colangelo ha tenido que pagar la módica cifra de 650.000 dólares (400.000 euros) para conseguir su libertad y poder firmarle tres años de contrato.
Cuando fue drafteado, el croata militaba en las filas del Tau Cerámica. Su juventud hacía presagiar un buen futuro al jugador, pero ni su paso por el Barcelona ni su cesión a la Lottomatica de Roma ha confirmado las expectativas que había depositadas sobre él. Sin un gran lanzamiento, las penetraciones a canasta siguen siendo su principal arma para anotar.
Su sustituto en el conjunto romano será Brandon Jennings, un McDonald's All American que tras no superar las pruebas de acceso a la universidad (lo que en cristiano conocemos como selectividad) prefirió el dinero de Europa a las sombras de los Junior College.
Tras dos anillos conseguidos en las tres últimas temporadas, James Posey parece decidido a intentar el más difícil todavía: ganar la NBA con los Hornets. Eso sería lo que pensaríamos de estar invadidos por un espíritu bondadoso, pero lo cierto es que New Orleans fue la única franquicia que se atrevió a ofrecerle un contrato de cuatro años.
Gracias a ello, lograron ficharle. De esta forma, Posey disfrutará cuatro años de Mid-Level Exception (lo que suponen 25 millones de dólares), un contrato muy apetecible para un jugador de 31 años. Tanto es así que sólo la duración del contrato ha impedido que renueve por los Boston Celtics: los vigentes campeones habían accedido a satisfacer las cantidades económicas, pero eran reticentes a firmar un contrato superior a tres temporadas.
También estaban interesados otros equipos de gran calado como Cleveland Cavaliers, Detroit Pistons o Los Angeles Lakers (entre muchos), pero todos ellos coincidían con los 'verdes' en la cuestión de la edad: firmarle un contrato de esas características a un jugador de 31 años se acabaría convertiendo en un futuro no muy lejano en un lastre para la franquicia.
LOS HORNETS ASUMIERON EL RIESGO. ¿OBTENDRÁN LA RECOMPENSA?
En New Orleans andan atareados en estos últimos tiempos en una labor tan grata como exigente: ser el equipo revelación de la liga y actuar para dejar de serlo. Por el camino hacia el salto de categoría, hay que asumir riesgos, y el de Posey es uno de ellos. Una contratación que ya empezaron a preparar incluso durante la noche del draft.
Aquel día, los Jeff Bower traspasó la única primera ronda de la disponían los Hornets (y que se convirtió en Darrell Arthur) a los Portland Trail Blazers (y que acabaría finalmente en Memphis Grizzlies) a cambio de 'cash considerations'. Como ya hicieron en los casos de Sergio Rodríguez o Rudy Fernández, los de Oregon pagaron 3 millones de dólares por esa elección.
Saca el vino caro, que paga Paul Allen.
Pocos días más tarde, James Posey renunciaba a su último año de contrato en Boston. Adrian Wojnarowski adelantó entonces el posible interés de los Hornets en un alero de la agencia libre (Maggette o Posey) y hoy, esos tres 'kilos' serán los que ayuden a afrontar con más facilidad la contratación del ya ex-Celtic.
Posey ayudará en los Hornets a cubrir dos necesidades básicas. Si bien el juego interior sigue siendo la asignatura pendiente, permitirá a Byron Scott contar con una pieza fuerte desde el banquillo y mejorar la defensa exterior del equipo. Todo ello sin bajar en ataque el listón de tiradores como Morris Peterson o Peja Stojakovic.
La temporada pasada, con Julian Wright en su año 'rookie', trataron de llenar la necesidad de un buen suplente en las alas con Bonzi Wells, que llegó en febrero procedente de Houston. Sin embargo, la experiencia no fue positiva, y desde Nueva Orleans comenzaron la búsqueda de una nueva pieza para el puesto. Esa pieza que confían que sea James Posey.
Su llegada podría chocar de frente con la necesidad de dar más minutos en la rotación a Julian Wright, que tras llegar procedente de Kansas con un gran cartel, apenas gozó de oportunidades en su primer año como profesional. Sin embargo, tanto Wright como Posey pueden ocupar las posiciones de alero y ala-pívot, e inclusso el segundo puede jugar minutos como escolta, por lo que el debate entre ambos no debería aparecer.
Sí debe hacerlo el de la rotación interior, donde los Hornets siguen cortos de efectivos. Una de las opciones que se barajan para esa plaza es la renovación de Chris Andersen. El jugador ha vuelto tras dos años de suspensión por consumo de drogas y sus derechos siguen perteneciendo a la franquicia. Como agente libre que es, acudió a un pequeño 'casting' de pívots que organizaron los Celtics (del que ha salido ganador Patrick O'Bryant), pero tras no ser contratado, Bower podría barajar su nombre como solución de emergencia para el puesto.
Las otras renovaciones de interés que quedan por acometer son las de Bonzi Wells y Jannero Pargo. Mientras que el primero queda practicamente descartado con la llegada de Posey, la franquicia sí que ha mostrado su interés por renovar al base, que protagonizó una buena segunda mitad de temporada.
Los Clippers ya tienen su relevo para Elton Brand. O al menos de manera provisional. La escasa (o nula) oferta que presentaba el mercado de agentes libres no restringidos les obligó a buscar soluciones alternativas a su situación.
Nada mejor que aprovecharse de la necesidad ajena para conseguir tratos en condiciones favorables. Los angelinos consiguieron a Marcus Camby a cambio del simple derecho a intercambiar segundas rondas en 2010.
Y es que, amigos míos, vivimos en la era del impuesto de lujo. Es triste de pedir, pero más lo es de pagar, que pensarían en Denver. De golpe y plumazo, los Clippers lograron invertir su abismal espacio salarial en otro jugador interior solvente y los Nuggets ahorraron entre 32 y 40 millones de dólares para las dos próximas temporadas.
Perdido Elton Brand, el Hermano Pobre se lanzó al mercado en busca de un jugador interior en el que gastar su dinero y ahogar sus penas. Luol Deng, Josh Smith (que llegan al 3.5 pero no son 'cuatros') y Emeka Okafor, fueron los principales nombres que se barajaron. Sin embargo, su condición de agentes libres restringidos limitó notablemente el campo de acción de Elgin Baylor. No en vano, y por aquello de dar por culo, también tanteó la posibilidad de ir a por Andre Iguodala. Lo de no necesitarlo para nada es secundario.
Casi anulada esta vía, los Clippers acudieron al trueque, técnica tan antigua como bienvenida por aquellas franquicias que más sufren el impuesto de lujo. En estas conversaciones, y gracias al desprestigio merecidamente ganado durante los últimos años, siempre salen a relucir los Knicks.
"Si con Mike D'Antoni pretenden correr, no necesitarán a Zach Randolph", pensarían en Los Angeles. Ellos fueron los primeros que rechazaron la oferta de ahorrarse cantidades lascivas de dinero a cambio de una segunda ronda. Al segundo intento, los angelinos lograron su objetivo y se hicieron con Marcus Camby, Mejor Jugador Defensivo de la temporada 2006-07.
No es cuestión de entrar ahora a debatir si aquel premio fue o no merecido, de si es un gran defensor, si no pasa de correcto, o de si lo que pasó fue que era el único hombre que defendía en Denver. El caso es que con su llegada, los Clippers logran formar junto con Chris 'German Citizen' Kaman una de las mejores parejas reboteadoras de la liga, por no decir la mejor.
Que ello les lleve a alguna parte, es algo que sólo podremos ver con el transcurso de la temporada. Pero hay una cosa clara: en el Oeste pasar de primera ronda se paga mucho más caro, y los 34 años con que cuenta ya 'Samurai Camby' (sumados a los 33 de Mobley y la siempre incertidumbre física de Davis), alumbran un proyecto de muy poco recorrido, un proyecto para el que el medio plazo podría incluso sonar a utopía.
Lo que es innegable es que, vista la situación en la que se encontraba, no había mejor forma de aprovechar el espacio salarial que tenían disponible. Aún queda mucho verano por delante e incluso puede que el destino final de Camby no sea éste. Además, y tras este movimiento, los Clippers disfrutan todavía de un pequeño margen de unos 3 millones con el que podrían añadir una pieza más al equipo.
LOS NUGGETS CAYERON POR SU PROPIO PESO
El 4-0 con que Los Angeles Lakers despacharon a los de Colorado en los últimos Playoff no era presagio de algo bueno en la franquicia. El tercer 'payroll' más elevado de la competición, sólo superado por New York Knicks y Dallas Mavericks volvía a estrellarse un año más en primera ronda. 16 millones de dólares pagados en impuesto de lujo que no servían para maquillar un hecho incuestionable: en cinco años, Carmelo Anthony sólo ha ganado cuatro partidos de Playoff.
La actual plantilla no tenía visos de mejorar (ni piezas para ello), por lo que se hacía necesario un cambio de timón. El problema, como en todo, es que el equipo queda en una situación difícil deportivamente hablando, con un juego interior que se sostiene en Kenyon Martin, que cuenta con el dudoso honor de ser el único jugador en activo que ha sufrido una microrrotura en ambas rodillas, y Nene Hilario, que tristemente sufrió un cáncer la pasada temporada.
No parecen estos los mejores mimbres para reflotar la franquicia. El traspaso ha permitido generar una Trade Exception que se estima en 10 millones de dólares (válida durante un año). Utilizándola, podrían realizar un traspaso para obtener un jugador de nivel en condiciones similares a las que se han dado en el traspaso de Camby. La duda es si realmente lo harán.
En los últimos años hemos visto cómo Golden State y Phoenix Suns han dejado 'caducar' estas excepciones salariales. Si los principales motivos que han llevado a este traspaso son de carácter económico, no sería probable que la utilizaran.
No obstante, con algunos agentes libres restringidos pendientes de resolver su futuro (en cuyo caso sería necesario un sign & trade, pues las Trade Exception se usan en traspasos, no en contrataciones de agentes libres), y con otros como Shawn Marion descontentos en sus equipos, los Nuggets aún tienen margen de maniobra para arreglar la situación tan desfavorable en la que se han quedado.
Una vez cubierta la posición de escolta con Mickael Pietrus, los Orlando Magic quieren rematar la plantilla con un base que dé descanso a Jameer Nelson. Tanto Keyon Dooling como Carlos Arroyo han terminado contrato y, mientras que el puertorriqueño no se ha pronunciado, el primero pide cifras inalcanzables para la franquicia de Florida.
Un año después, Pietrus consiguió salir de Golden State con un buen contrato bajo el brazo. El año pasado encontró demasiados problemas para que los Warriors accedieran a sus pretensiones (algo que también sufrió Matt Barnes tras una excelente temporada) y, a pesar del interés que mostraron franquicias como Miami o Cleveland, tuvo que resignarse a firmar la Qualifying Offer que le extendieron los californianos y salir este año al mercado.
Al final no le ha salido tan mal la experiencia, puesto que firmará un contrato muy aceptable: 22 millones de dólares por 5 temporadas. Su llegada proporcionará a los de Stan Van Gundy un jugador defensivo, muy atlético y con buen tiro, esto es, lo mismo que aportaban los jugadores que han pasado por ese puesto de titular durante los últimos años.
Con su llegada, parece claro que Maurice Evans no seguirá en la franquicia, mientras que la continuidad de JJ Redick aún está en el aire. Quien sí lo hará será Keith Bogans, que se unirá al novato Courtney Lee en la lucha por quitarle el puesto al francés o, cuanto menos, luchar por ser la primera opción desde el banquillo.
Precisamente, la continuidad de JJ Redick va ligada a las posibilidades de traspaso que encuentren los Magic. La firma del contrato de Pietrus ocupará gran parte de la Mid-Level Exception de la franquicia por lo que sólo les quedará una pequeña porción y la Bi-annual Expception como reclamos para cubrir el puesto de base. O los puestos, toda vez que nadie se ha pronunciado aún sobre la renovación de Carlos Arroyo.
Vistas las complicaciones que está dando el otro suplente, conseguir que el boricua siguiera en Orlando aliviaría buena parte de los problemas que tiene Otis Hill sobre la mesa. Y es que Keyon Dooling pide un contrato multianual que empiece en 3.5 millones de dólares, las mismas cifras que cobraba la temporada pasada. Como contraataque, los Magic le han ofrecido la Bi-annual Exception, que son 3.8 'kilos'... por las dos próximas temporadas. Una bajada considerable que el jugador podría no estar dispuesto a aceptar.
Todo comenzó a torcerse el día que Chris Duhon optó por los New York Knicks. El base formado en Duke era el preferido para ocupar el puesto de suplente de Jameer Nelson, pero el ex de Chicago prefirió más dinero y un más que posible puesto de tituar en una franquicia con poco presente en lugar de menos dinero y un puesto de suplente en una franquicia mucho más asentada en la Conferencia Este.
Perdida la primera batalla, los principales esfuerzos se estarían centrando ahora en Jason Williams. 'Chocolate Blanco' vive en Orlando y, una vez finalizado un contrato que el año pasado le reportó más de 8 millones, se espera que haya bajado lo suficiente sus pretensiones como para aceptar una oferta a la baja de los Magic.
De frustrarse estas nuevas conversaciones, el abanico de posibilidades se reduciría considerablemente. Según indican los medios de Florida, los próximos en aparecer en el horizonte serían dos viejos conocidos de la franquicia: Tyronn Lue y Anthony Johnson.
La joven jerezana Yolanda P. Centeno y Miguel Jiménez (director del largometraje "Pobre Juventud", rodado en Jerez) se encuentran buscando financiación para su próximo proyecto, un sobrecogedor y original cortometraje sobre los malos tratos que se rodará este año en la provincia de Cádiz con reparto estelar.
Para ello, la productora ha tenido la innovadora idea de subastar en la popular página de Internet eBay.com la camiseta oficial del combinado nacional de baloncesto que representará a España en las próximas olimpiadas firmada por la plantilla al completo (Pau Gasol, Bomba Navarro, Calderón, Garbajosa, Rudy Fernández, entre otros, incluido el seleccionador Aíto García Reneses).
Como colofón, al ganador de la puja se le ofrecerá la posibilidad de participar en el cortometraje.

No sólo se mueven las franquicias más necesitadas. También lo hacen las poderosas en busca de ese último toque que les devuela la etiqueta de 'contenders'. Texas es, con derecho propio, uno de los 'centros de poder' de la liga. Y estos días se han registrado allí movimientos.
El más importante de todos ellos es el que ha llevado a Brent Barry a Houston. Los Rockets consiguen por fin un escolta de nivel suficiente para dar descanso a Tracy McGrady y que, de no haber una notable sobrecarga en el puesto, tan bien podría actuar como eventual base (no hay más que recordar su ya lejano paso por Seattle). Barry apura ya sus últimos pasos como jugador de baloncesto y, de la misma forma que ya lo hicieran su hermano Jon y su padre, el gran Rick Barry, lo hará en Houston.
El veterano de 36 años, que deja los Spurs con dos títulos de campeón (2005 y 2007) a sus espaldas, jugará además por un módico precio. Cerca de 4 millones de dólares por las dos próximas temporadas o, lo que es lo mismo, la bi-annual exception del equipo. Esto deja la Mid-Level Exception intacta para que el equipo pueda igualar cualquier oferta que llegue por el novato Carl Landry, una de las agradables sorpresas del draft de 2007.
Los Spurs no tardaron en ponerse manos a la obra, y ya tienen contratado el que será su relevo: Roger Mason. Su buena temporada en los Wizards, aprovechando la prolongada ausencia de Gilbert Arenas, le ha reportado un excelente premio, que no es otro que fichar por los Spurs cuando el título se pondrá en juego en año impar. Las cifras son más elevadas, 7.3 millones por 2 temporadas, pero todo se hace poco con tal de volver a tener un relevo solvente para Tony Parker.
Los Wizards mostraron su intención de renovarle, pero no podían hacerlo por esas cantidades, puesto que hubiera supuesto meterse en el siempre complicado terreno del impuesto de lujo. Así pues, un buen tirador para los Spurs, que este verano afrontan el primer paso en lo que debe ser el rejuvenecimiento del equipo.
Por el momento, Michael Finley, Robert Horry y Kurt Thomas acabaron contrato y son agentes libres sin restricciones. Al hilo de este último, los Lakers podrían haber empezado a mantener conversaciones con su agente. La más que posible salida de Ronny Turiaf (la naturaleza descendente de su contrato puede hacer que los angelinos decidan finalmente no igualar la oferta), hace necesaria la llegada de un nuevo jugador interior, pero por el momento la franquicia lacustre ha preferido no pronunciarse al respecto.
Y aún queda Dallas, que es sin duda la franquicia que más movimientos ha registrado en la zona y una de las más activas desde que se abriera el mercado (tres renovaciones y tres caras nuevas hasta ahora). Los Mavericks renovaron a Antoine Wright y llevaron de vuelta a la NBA a Keith McLeod y James Singleton tras el paso de ambos por Europa.
El alero, que llegó procedente de los Nets a mitad de temporada, cobrará 4 millones por las próximas dos temporadas. Su carrera, por tanto, seguirá ligada a la de Jason Kidd, con el que ha compartido los tres años de su corto periplo como profesional. Pareció estabilizarse en New Jersey como un sexto hombre de confianza, pero el traspaso a Dallas truncó su buen hacer y pasó a un segundo plano. La salida de Devean George podría aclarar su camino y devolverle minutos de juego.
El regreso de James Singleton es sin duda una feliz noticia. Hace menos de un año, sufría una severa lesión de rodilla durante la disputa de la Supercopa con el Tau. Como muestra de su interés, los baskonistas le ofrecieron la renovación. Regresó a tiempo para los Playoff y se coronó como campeón de la ACB. Lo que en octubre parecía imposible, ya es una realidad, y el ala-pívot volverá a pisar las canchas de la liga norteamericana, aunque lo hará como tercer ala-pívot.
Otro que vuelve de hacer 'las Europas' es Keith McLeod. Después de su paso por Italia, que incluyó su presencia en equipos como el Montepaschi Siena y la Lottomatica de Roma, McLeod regresa a la NBA de la mano de Rick Carlisle, que ya lo tuviera bajo sus órdenes en los Indiana Pacers. Lo hará también como parte de la tercera rotación, por detrás de Kidd y Barea. Su llegada signifique probablemente el adiós de Tyronn Lue.
No todo van a ser lentejuelas y alfombras rojas en la agencia libre. También hay hueco, y más con las Ligas de Verano en pleno funcionamiento, para el fondo de armario, para esos jugadores de final de banquillo a los que tocará pelear muy duro para hacerse con un hueco en sus respectivas plantillas.
El que lamentablemente no tendrá que hacerlo será Beno Udrih, que continuará un año más como base titular de los Sacramento Kings una vez confirmada su suculenta renovación con la Mid-Level Exception de por medio. Los californianos aprovecharon también para firmar a los novatos que aún quedaban pendientes de sellar sus contratos, Sean Singletary y Pat Ewing Jr, seleccionados en el puesto 42 y 43 respectivamente del pasado draft. El uno, un base rápido y ofensivo, un alero/ala-pívot atlético y defensivo.
En Toronto también firmaron a su segunda ronda. Nathan Jawai da de sí para estadísticas frikis, y en esta primera semana no ha sido posible leer su nombre sin que a continuación rezara la coletilla de "el primer jugador australiano de origen indígena que ha sido drafteado en la NBA". Mucho más conocido es Hassan Adams, un alero corpoulento, muy atlético y gran defensor, que tras su paso inadvertido por los New Jersey Nets, volverá a la liga para probar suerte con los Toronto Raptors. El contrato sólo es de un año, por lo que más le vale aplicarse cuanto antes.
Otro que regresará a la NBA será Dee Brown. Tras pasar un año jugando en el Café Brown turco, los Wizards le han ofrecido dos años parcialmente garantizados. Los Utah Jazz aún mantienen sus derechos y, como agente restringido que es, está sujeto a derecho de tanto, pero desde la franquicia mormona ya se ha dejado ver que no igualarán la oferta, por lo que Washington ya ha encontrado su tercer base para la rotación.
Con la salida de Roger Mason Jr con destino a la tierra prometida de San Antonio, y tras los problemas con la rodilla que sufrió Gilbert Arenas durante la temporada pasada, la franquicia de la capital necesitaba asegurar las espaldas de sus bases para estar preparados en caso de lesión.
Pero las mejores noticias son sin duda las que protagoniza Etan Thomas. Tras perderse la temporada por culpa de una operación de corazón, ayer supimos que hace un mes los médicos le dieron el visto bueno para poder llevar a cabo entrenamientos de contacto físico. Así pues, se ejercita desde entonces junto a uno de los clásicos de la liga, Tony "Mazas" Massenburg, para poder estar a punto de cara a la pretemporada del equipo en octubre.
En caso de que fuera necesario lograr un último refuerzo para la plantilla (quedan dos huecos libres), los Wizards cuentan con un pequeño margen de 2.5 millones de dólares por debajo del límite del impuesto de lujo (contando los contratos aún por firmar de Arenas y Dee Brown).
Días de ajetreo en Milwaukee y New Jersey. Intercambio de cromos con sorpresa: por fin el chino Julián encontró una vía de escape. Pero también lo hizo Richard Jefferson, que iba camino de convertirse en el hombre-net. Andrew Bogut renueva y New Jersey se anota dos tantos con la Mid-Level.
Otro de tantos traspasos que tuvo lugar durante la noche del draft y que han sido recientemente formalizados. Yi Jianlian ha tardado un año en poder encontrar la salida de Wisconsin. Por si no encontraba la puerta, se la han acabado enseñando: se marchó con rumbo a los Nets junto con Bobby Simmons a cambio de Richard Jefferson.
No había que ser muy avispado para saber que el chino no haría carrera en un Milwaukee. Nada más verse en una ciudad con tan escasa (o inexistente) comunidad china, se negó a jugar con los Bucks. A partir de ahí, lo que todos sabemos. El caso es que por fin ha encontrado acomodo. Las circunstancias de su nuevo equipo le ayudarán además a tener oportunidades. El puesto está sobrecargado, pero el que no es mediocre, es joven, y todos deben ganarse minutos. Los más beneficiados serán los Nets, de eso no hay duda.
Llegará también Simmons, para cubrir el hueco que deja Richard Jefferson. Desde que cayó en las garras del dinero, paso de ser revelación del campeonato a sospechoso habitual. No se ha vuelto a ver rastro alguno de ese jugador que una vez mereció esperanza. El tiro parece haber desaparecido de su repertorio y en defensa vuelve a ser uno más. Se encuentra ahora con una oportunidad inmejorable para volver a salir a flote.
A cambio, los Bucks reciben a un jugador del calibre de Richard Jefferson, un anotador más que notable dentro de la liga. Maduró en New Jersey, hasta convertirse en el segundo máximo anotador de la historia de la franquicia, y ahora en Milwaukee se encontrará otro gran artillero, Michael Redd, que junto a Maurice Williams y Andrew Bogut, hacen del equipo de Scott Skiles (quién se lo iba a decir a él), un equipo sobrado de recursos ofensivos.
ANDREW BOGUT CONTINUARÁ CINCO TEMPORADAS MÁS.
Tanto protagonismo de los jugadores exteriores, sin embargo, termina por eclipsar a un jugador interior de gran valía, el australiano Andrew Bogut. Llegó como un pívot muy solvente en ataque, tanto a la hora de anotar como de repartir juego. Sin embargo, su juego se está limitando hasta la extenuación y su protagonismo ofensivo pasa por ser secundario más veces de las debidas.
Sin embargo, mantiene la consideración de gran pívot, y como tal firmó su renovacion. El contrato consta de una parte fija de 60 millones de dólares por 5 años, unas cantidades a las que podría sumar 12.5 kilos adicionales por incentivos (individuales y colectivos, no se han desvelado más datos acerca de esta cláusula).
Incentivos que, en cualquier caso, suponen una cifra mucho mayor que la que vaya a percibir Luc Richard Mbah A Moute. Luc para los amigos. El interior camerunés ha firmado un contrato multianual del que no se conocen datos pero, mirando otros casos, debería situarse poco por encima del millón de dolares por dos temporadas o cerca de los dos 'kilos' por tres.
CÓMO USAR UNA M.L.E. Y NO EMPEÑARSE EN EL INTENTO.
Los New Jersey Nets exprimieron la Mid-Level Excetion para conseguir refuerzos y, por el momento, la jugada no parece haberles salido mal. Lograron a Eduardo Nájera y Jarvis Hayes y, de haberla necesitado, la hubieran podido utilizar todavía para firmarle el contrato a Chris Douglas-Roberts. Sin embargo, como están por debajo del límite salarial, no fue necesario.
El novato, señalado por muchos como uno de los principales candidatos a convertirse en el robo del draft, firmó un contrato de dos años valorado en poco más de un millón de dólares. Concretando más, cobrará 440.000 $ en su primer año y subirá hasta los 736.000 en el segundo. 'Pecata Minuta'.
Por su parte, Eduardo Nájera firmó por 12 millones de dólares y 4 años. Con una peculiaridad: el contrato será decreciente (recientemente hemos visto un caso similar en la 'offer sheet' que le han firmado los Warriors a Turiaf, aunque en su caso con otras intenciones). Cobrará 3.4 millones de dólares y el primer año e irá descendiendo (3.1 el segundo, 2.8 el tercero) hasta los 2.6 'kilos' del último año, de tal forma que su fichaje no complica la futura maniobrabilidad salarial del equipo.
El mexicano es uno de esos jugadores cuya presencia acaban agradeciendo los aficionados. Un jugador sacrificado y con pelotas (con perdón). Sin embargo, la gran cantidad de jugadores que tienen los Nets en su posición hacen cuestionar la utilidad de esta adquisición.
Algo más útil podría resultar Jarvis Hayes. En su caso, tan sólo ha firmado por dos temporadas. 4 millones en dos años, repartidos a razón de poco menos de dos millones el primero y poco más de la misma cantidad el segundo. Primera temporada fija y segunda parcialmente garantizada. Llega para ser suplente de Bobby Simmons.
Para hilar fino, muy fino. Acordado durante la noche del draft pero no oficializado hasta la apertura del mercado. Los Blazers lograron hacerse con Jerryd Bayless y Ike Diogu a cambio de Jarret Jack, Josh McRoberts y Brandon Rush.
Projectado para salir elegido por Seattle en el puesto número 4, el escolta de Arizona acabó cayendo fuera del Top 10. Momento para que Pritchard comenzara a mover sus hilos. Desde antes del draft, Bayless era el principal objetivo de los Trail Blazers para refozar el puesto de base, donde se acabaron las soluciones de urgencia y donde, lamentablemente, Sergio Rodríguez no parece contar demasiado.
Lo consiguió por un precio más que razonable, consiguiendo por el camino un notable refuerzo para el ya de por sí excelente juego interior a cambio del base que se acababa de quedar sin su puesto de titular y de un ala-pívot que jugó más en la Liga de Desarrollo que en la NBA. Una nueva clase de corte y confección que permitía rematar la plantilla más joven y talentosa de la guía.
Pero precisamente ahí puede radicar una de las principales pegas. Es incuestionable que a nivel de talentos prometedores no encuentran parangón en la liga, pero les falta algo tanto o más importante: la estabilidad. Los resultados de la temporada pasada fueron muy buenos (le pese a quien le pese, McMillan ha hecho un trabajo extraordinario para mantener a la franquicia con un muy buen rendimiento), pero ya no se necesita más juventud, sino equilibrio, continuidad, un par de años de competición para madurar como bloque. Será entonces cuando podamos ver si de verdad pueden convertirse en uno de los mejores equipos de la liga.
Por el momento, todo apunta a que Bayless hará de complemento de Brandon Roy, aunque aún no es segura su totalidad. McMillan ya le ha advertido que deberá jugar de base, puesto que no hay más huecos en la plantilla para que pueda tener minutos. Vistas las aptitudes del Rookie del Año 2007 para manejar la pelota, no sería de extrañar que cuando ambos coincidan sobre la pista, sea el de Washingston quien coja el peso de la dirección mientras que el novato se dedica a tirar y anotar.
El otro que llega en el 'pack' es Ike Diogu, uno de los debutantes más prometedores en la temporada 2005-06 y que a las órdenes quedó relegado al fondo del banquillo. Será complicado hacerse hueco en un juego interior tan bien cubierto como el de Portland, pero no vendrá mal para apretarle las tuercas a Channing Frye, otro prometedor compañero de generación que ha quedado reducido a un papel secundario. Su capacidad de rebote y sacrificio bajo los aros serán sus credenciales para hacerse hueco.
A cambio, Indiana recibe piezas de banquillo. Si la llegada de TJ Ford no había resultado lo suficientemente explícita, el fichaje de Jarret Jack termina por evidenciar lo innegable: Jamaal Tinsley está fuera del equipo. Defensa frente al juego vertiginoso del base tejano, ejercerá por fin como suplente de profesion y no como titular por descarte.
La parte del botín que más debe ilusionar es la de Brandon Rush aunque, paradójicamente, es el que peor lo tiene para tener minutos. Danny Granger es el líder indiscutible del proyecto de los Pacers, mientras que Mike Dunleavy llega de protagonizar una extraordinaria temporada. Aseguradas las alas, quedan por repartir los minutos de descanso, donde Jim O'Brien sí carece que alternativas importantes. Buen tiro y defensa, si es capaz de trasladar su juego a la "liga de los mayores", tendrá mucho camino ganado.
El último, el olvidado, no es otro de Josh McRoberts. Ni siquiera la lesión de Greg Oden le permitió disfrutar de minutos en Portland: La temporada pasada sólo disputó un total de 28. Llega a los Pacers, de donde acaba de salir Jermaine O'Neal pero donde parte por detrás de Troy Murphy y Shawne Williams en la rotación, por lo que deberá volver a pelear muy duro si quiere tener más oportunidades.
Otro de los que resolvió su futuro durante estos días fue Chris Duhon, que se convertirá en el nuevo estratega al servicio de Mike D'Antoni para tratar de hacer frente a uno de los mayores retos de los últimos años, reflotar a los New York Knicks. Si fracasa, será olvidado entre tantos otros que lo intentaron. Si lo logra, nuestro 'Doctor Amor' se ganará un hueco en mi corazón.
Teniendo en cuenta la última temporada, el contrato que ha conseguido firmar no está nada mal, aunque conseguirlo en Nueva York es algo que le resta méritos al asunto (más abajo hablaremos de Jerome James): algo más de 11.5 millones por dos años (dos temporadas de Mid-Level Exception, para ser más concretos).
La más que posible salida de Stephon Marbury del equipo, la condición de 'tweener' que tiene Nate Robinson y la solución de urgencia de Mardy Collins, obligaron finalmente a los Knicks a hacerse con los servicios de un base. Un base con cabeza y curiosamente alejado de los patrones vertiginosos de Mike D'Antoni, pero que aportará a la direción de juego de los de la Gran Manzana algo de lo que han carecido durante los últimos años: cabeza.
De hecho, no se tardó en sugerir que el ex de Duke hubiera firmado por los neoyorkinos una vez que estos le garantizaron que gozaría de un rol importante en el equipo para la próxima temporada. Un movimiento que, de paso, aumentaba los rumores de salida de 'Starbury'. Tanto como lo hizo la llegada de Derrick Rose a Chicago con las cabezas de los dos bases de los Bulls (Hinrich aún aguanta).
Hace unos años hubiera resultado impensable, pero el fichaje de Duhon parece haber puesto las pilas a Marbury, que ha acudido a Las Vegas para entrenar con el equipo y empezar con buen pie su relación con D'Antoni. No será para manos, pues entrenar en plenas vacaciones con una plantilla repleta de jugadores que nunca llegarán a jugar la NBA no debe ser algo muy habitual en un All-Star.
También por Las Vegas parece que está Jerome James, el hombre que resolvió su futuro jugando cinco (cinco) buenos partidos, los de la serie de Playoff ante Sacramento cuando aún era jugador de los aún llamados por entonces Seattle Supersonics. Otra de tantas piezas de caza que sumar al medallero de Isiah Thomas.
Después de estos años, en Nueva York parecen haberse dado cuenta de la escasa utilidad de este pívot (y más que lo será con D'Antoni en el banquillo), algo que unido al estado de sus rodillas, tiene a todos los peces gordos de los Knicks poniendo velas al santo más cercano para que James opte por la retirada, algo que les evitaría tener que hacerse cargo de sus cuantiosos ingresos.
Sin embargo, y los de retirarse, parece que Jerome ha decidido pasarse por Las Vegas este fin de semana para entrenar con un grupo de jugadores veteranos. La operación a la que tuvo que someterse en noviembre en la rodilla izquierda, limitó su participación con el equipo a tan sólo cinco minutos en toda la temporada, lo que le permitieron sumar (según informa New York Daily News y ratifican mis cuentas con papel y boli) el escalofriante promedio de ingresos de un millón de dólares por cada minuto jugado.
Isiah, la Gran Manzana te muestra su corazón. Su dedo corazón.
A diferencia de otros equipos, los Miami Heat han decidido darle un uso racional a la Mid-Level Exception. No en vano, y tras dos fichajes que ayudarán a paliar algunas de las necesidades del equipo, aún les queda una pequeña porción (que recondaría cerca del millón) que podrían emplear en un nuevo refuerzo.
El primero de ellos es Mario Chalmers, que ha obtenido su pequeña "recompensa" con su gran actuación en la Liga de Verano de Orlando. Para poder asegurarse sus Bird Rights, los Heat le han realizado un contrato de 3 años valorado en unos 2.3 millones de dólares (700.000 $ el primer año), siendo fijos los dos primeros y quedando el tercero como opcional.
Los Heat adquirieron los derechos del base procedente de Kansas en la noche del draft. Seleccionado en el puesto 34 por los Minnesota Timberwolves, fue traspasado a la franquicia de Florida a cambio de dos futuras segundas rondas y las 'cash considerations' oportunas (que esta vez rondaron los 2 millones).
Otra parte de la Mid-Level fueron a parar a manos de James Jones. En concreto, el contrato está valorado en 23 millones de dólares por los próximos 5 años. La primera temporada comenzará cobrando cuatro millones, pero sólo las dos primeras campañas estarán garantizadas. Los tres últimos años permanecen condicionados, de tal forma que la franquicia aún pudiera desprenderse de él y disponer de todo ese dinero en el verano de 2010, fecha marcada a rojo para la que muchos equipos ya se están preparando.
No sólo es un fichaje populista (en tanto que el jugador es nacido en Miami y jugó para la Universidad de Miami), sino que, sobre todo, llega para cubrir una necesidad que los Heat vieron despojados el pasado año: el tiro exterior. En Jones consiguen a uno de los más destacados: el tercer mejor tirador de la última temporada. No en vano, antes de lesionarse de la rodilla, ocupaba el primer puesto de esa clasificación.
Los últimos cambios en Portland, sobre todo con la llegada de Rudy Fernández, parecían quitarle un buen número de minutos, por lo que Jones decidió renunciar a su último año de contrato y salir a la agencia libre. A pesar del interés de otros equipos, como los Detroit Pistons, finalmente decidió poner rumbo de vuelta a casa.
La situación en los Heat no parece mucho más cómodo, teniendo en cuenta la presencia de Shawn Marion y Michael Beasley en el equipo. Sin embargo, todo parece indicar (aún) que The Matrix no empezará la temporada en Florida.