sábado, julio 12, 2008
Orlando Summer League 2008. Repaso final
Indiana Pacers 95 - 78 Oklahoma City.
Chicago Bulls 70 - 94 Miami Heat.
Orlando Magic 74 - 86 New Jersey Nets.
Día 2.
Miami Heat 90 - 81 New Jersey Nets.
Oklahoma City 100 - 77 Orlando Magic.
Indiana Pacers 84 - 89 Chicago Bulls.
Día 3.
Chicago Bulls 86 - 74 Orlando Magic.
New Jersey Nets 95 - 81 Oklahoma City
Miami Heat 84 - 95 Indiana Pacers.
Día 4.
New Jersey Nets 84 - 68 Chicago Bulls.
Orlando Magic 82 - 80 Indiana Pacers.
Oklahoma City 76 - 101 Miami Heat.
Día 5.
Indiana Pacers 99 - 107 New Jersey Nets.
Chicago Bulls 73 - 86 Oklahoma City.
Miami Heat 69 - 74 Orlando Magic.
Clasificación final.
1. New Jersey Nets 4 - 1.
2. Miami Heat 3 - 2.
3. Oklahoma City 2 - 3.
-. Orlando Magic 2 - 3.
-. Indiana Pacers 2 - 3.
-. Chicago Bulls 2 - 3.
Quintetos Ideales.
(Me perdonarán los aficionados de los Nets, pero habiendo visto sólo un partido completo de ellos en las ligas de verano, me limitaré a poner los números).
Primer quinteto.
Russell Westbrook: 16.5 puntos, 2.5 rebotes, 3.5 asistencias y 1.75 robos. Creció según avanzaba la Liga de Verano y sólo un mal partido (el tercero) evitó que su buen juego se viera acompañado de mejores números. Corpulento y rápido, posee un excelente primer paso que le permite superar con facilidad a su rival con un cambio de ritmo. Excelente en defensa, demostró en ataque una inusitada capacidad para penetrar a canasta o llegar a línea de fondo y doblar el balón. Necesitará mejorar su tiro.
Courtney Lee: 20.2 puntos, 2.6 rebotes. Nuevo intento de los Magic por hacerse con un buen anotador para el puesto de escolta, quizá la posición en la que necesitan ayuda de manera más urgente. Dejó ver una notable capacidad ofensiva, más sustentada en su tiro de media distancia que en su capacidad de marcharse hacia canasta, donde por momentos dejó ver algo más de inseguridad. Mejor en defensa de lo que servidor esperaba. Quizá fuera él quien debía haber dejado su puesto a Mario Chalmers en el Quinteto Ideal de esta liga de verano.
Jeff Green: 22.8 puntos, 4 rebotes y 2 robos. Sobresalió con facilidad en cuanto se ajustó a su papel y evitó hacer cosas para las que aún no está capacitado (aunque por exigencias del guión, se vio un Jeff Green encargado de anotar más que de colaborar con el equipo). Mostró visibles mejoras en el tiro, aunque en último caso deberá demostrarlas en liga regular. Sobrio en defensa como siempre.
Michael Beasley: 19.6 puntos y 7.4 rebotes. El número dos del último draft empieza a hacer méritos desde muy pronto. Por momentos, ha dado la impresión en Orlando de que en cuanto coge la racha es infalible desde la media distancia. Complicado de parar cuando se dirige hacia canasta y con mejor mano desde fuera de lo que en un principio pueda parecer (o, al menos, de lo que en un principio un servidor creía). Su concentración parece una asignatura pendiente, aunque hay que ser conscientes de que no es fácil mantenerla en este tipo de partidos. Deja que desear por el momento en defensa.
Brook López: 19.6 puntos, 4.8 rebotes y 1.75 tapones.
Segundo Quinteto.
Mario Chalmers: 15.8 puntos, 2 rebotes, 5.4 asistencias y 2 robos. No sólo debió estar en el primer quinteto, sino que, desde mi humilde opinión, debió haber sido sin lugar a dudas el MVP del torneo. Extraordinario en ataque e inconmensurable en defensa. Pudo con todos y cada uno de los jugadores a los que se encargó de defender y, como curiosidad, se marchó con un increíble porcentaje de tiros libres. Provocó numerosas faltas en sus viajes a canasta y supo aprovecharlas.
Earl Calloway: 14.2 puntos, 3.6 rebotes, 4.75 asistencias y 2 robos. De muy agradable sorpresa a rendimiento aceptable para un jugador tan desconocido. Un base eléctrico y con la canasta entre ceja y ceja. Cuenta con un gran incoveniente para la posición de base, y ése no es otro que la facilidad para perder la cabeza. Frecuentes malas decisiones en ataque, tanto a la hora de pasar como de seleccionar sus tiros, hicieron de su gran debut una excepción.
Chris Douglas-Roberts: 14 puntos, 3.8 rebotes, 2.25 asistencias y 1.75 robos.
Jaycee Carroll: 13.6 puntos, 2.8 rebotes y 3.25 asistencias.
Marcin Gortat: 12.8 puntos, 8.6 rebotes y 2.4 tapones. La representación del sector obrero en esta insignificante alfombra roja. Se dedicó a hacer su trabajo, sin más florituras y, en ocasiones, sin aprovechar todas las oportunidades que se le presentaban. Hizo un buen trabajo en el rebote (todos los interiores estuvieron bastante bien en este apartado) y se benefició en ataque de algo que no le va a volver a ocurrir en su carrera deportiva: los balones que sus compañeros metían dentro para él.
jueves, julio 10, 2008
Orlando Summer League 2008. Día 3.
Chicago Bulls.
Tyrus Thomas. 25 puntos y 11 rebotes. 9 de 11 en tiros libres. Los increíbles porcentajes que está manteniendo en este apartado hacen pensar en una mejora notable en el tiro. En cualquier caso, habrá que esperar a la temporada que viene para ratificarlo.
Joakim Noah. 10 puntos y 12 rebotes. Bajos porcentajes de tiro: 4 de 11.
Derrick Rose. Se perdió el tercer partido de la liga de verano por culpa de la tendinitis en su rodilla derecha. Algunos empiezan a comentar que su participación en Orlando puede haber acabado. Desde luego que no merece la pena forzar por este tipo de partidos.
Orlando Magic.
Courtney Lee. 13 puntos y 4 rebotes. Como tirador que es, anda sujeto a rachas. Esta vez le tocó la mala: 3 de 11.
Marcin Gortat. 14 puntos y 11 rebotes para el polaco. Parece que se va entonando conforme avanzan los partidos.
Kevin Kruger. 13 puntos, 4 rebotes y 8 asistencias.
New Jersey Nets 95 - 81 Oklahoma City.
New Jersey Nets.
Brook López. 22 puntos y 8 rebotes. Parece que tras un primer partido algo discreto, empieza a firmar buenas actuaciones.
Chris Douglas-Roberts. 20 puntos y 6 rebotes. Partido esperanzador.
Ryan Anderson. 2 puntos y pobres porcentajes de tiro.
Jaycee Carroll. 17 puntos y 3 asistencias. Parece que la irregularidad es lo suyo.
Oklahoma City.
Jeff Green. 23 puntos. Tras un primer partido que dejó mucho que desear, parece empieza a rendir como realmente debería en un torneo de estas características.
Russell Westbrook. El que hasta el momento era la sensación de la liga de verano junto a Mario Chalmers, tuvo una muy floja participación ante los Nets. 2 de 13 en tiros.
Miami Heat 84 - 95 Indiana Pacers.
Miami Heat.
Mario Chalmers. Parece que ha llegado a Florida con el disfraz de Super Mario puesto. 23 puntos y 6 asistencias. Lo más asombroso: 17 tiros libres convertidos sin fallo. Lo negativo, las 7 pérdidas.
Michael Beasley. 17 puntos y 8 rebotes. Cualquier cosa es buena para recuperarse del fatídico segundo partido.
Kasib Powell. 15 puntos y 10 rebotes. Su labor durante los primeros partidos ha sido más callada. Está completando una liga de verano muy aceptable.
Indiana Pacers.
Shawne Williams. 25 puntos. Los hay que aún tienen que ganarse la confianza del equipo. Está claro que los Pacers no lo van a soltar, pero la experiencia le vendrá bien para ponerse las pilas.
Josh Davis. 19 puntos. El ex-ACB está siendo uno de los mejores jugadorse de los Pacers en esta liga. Parece que ayer también volvió a ser su día.
Stephen Graham. 17 puntos. Otro que se apunta al carro de los buenos obreros.
Calderón recoge los frutos de su trabajo
Las cifras superan incluso las previsiones más optimistas. Eso, o que verlo hecho realidad resulta más impactante. Entre 40 y 45 millones de dólares por 5 temporadas son las cifras que se apuntan como las que ha acabo firmando José Manuel Calderón en su renovación con los Raptors. Premio más que merecido a una temporada en la que se quedó a las puertas del All-Star.Contar con dos bases con nivel suficiente para ser titulares es una bendición, pero a veces también puede convertirse en un castigo. En este caso, por características de juego, TJ Ford y Calderón no podían compartir presencia en la cancha durante mucho tiempo, lo que obligaba a recortar de forma notable el tiempo de juego de ambos. Y no sólo eso, sino que el debate por la titularidad quedó abierto de par en par esta temporada.
En un encuentro contra Atlanta, TJ Ford sufrió una aparatosa caída tras un golpe fortuito con Al Horford (imposible pensar que aquello fue con mala intención) que le hizo recaer de su ya conocido problema en cuello y espalda. Su ausencia llevó a la titularidad a Calderón que no sólo supo aprovechar la oportunidad, sino que se acabó convirtiendo en uno de los directores de juego más valorados de la liga. Tanto subió el nivel del de Villanueva de la Serena en sustitución del tejano que estuvo incluido hasta el último suspiro en las quinielas del All-Star de Nueva Orleans.
El sueño no fue posible, pero Calderón siguió adelante con su extraordinario nivel de juego. Tanto fue así que, al regreso de Ford, éste tuvo que hacerlo desde el banquillo. Como quiera que TJ no se acostumbró a su nueva situación, Sam Mitchell se vio obligado a devolverle "su" puesto en el quinteto titular en detrimento de Calderón. Si ya había quedado demostrado hasta la saciedad que ambos eran incompatibles (deportivamente hablando), esto acabó por condenar a uno de ellos.
El elegido para abandonar la franquicia no ha sido otro que TJ Ford. Paradójicamente, esta no es la primera vez que se ve en una situación semejante.
Cuando sufrió la otra lesión, quien saltó a la palestra (por entonces en los Milwaukee Bucks) fue Maurice Williams. Tras su temporada de debut en Utah, el base de la Universidad de Alabama recaló en Milwaukee con la tarea de ejercer como sustituto de Ford, que se perdería toda la temporada como consecuencia de la grave lesión que se produjo el año anterior.
El experimiento salió bien. Muy bien. El rendimiento fue inmejorable, y el regreso de TJ la temporada siguiente no frenó la progresión de Williams. Hasta el punto de que se convirtió en prescindible para el futuro de la franquicia de Wisconsin. En el verano de 2006 surgiría la oportunidad de traspasarlo a cambio de Charlie Villanueva, y hasta aquí lo que todos sabemos.
Lo que pocos recordarán es que uno de los candidatos que sonaron para el puesto de base en Milwaukee para la 2004-05 fue... sí, José Manuel Calderón.
La de vueltas que da la vida.
Por fin pudo hacerse oficial. Jermaine O'neal es un raptor
Jermaine O'neal pone rumbo a Toronto Raptors junto con Nathan Jawai, número 41 del último draft, a cambio de TJ Ford, Rasho Nesterovic, Maceo Baston y Roy Hibbert, número 17. El traspaso fue acordado antes de la noche del draft, pero por cuestiones que más tarde explicaremos (y que nada tienen que ver con la apertura del mercado de ayer), no puedo ser anunciado hasta hoy.
Este intercambio trae consigo dos consecuencias que se hacían inevitables: el final del ciclo de Jermaine O'Neal en Indiana, y la salida de Toronto de TJ Ford. El uno obstaculizada la regerenación de los Pacers, equipo en el que se convirtió en uno de los mejores interiores de la liga. El otro sufrió las consecuencias de que los Raptors contaran con la mejor pareja de bases del campeonato.
FIN DE CICLO Y COMIENZO DE NUEVA ETAPA EN INDIANA.Era un secreto a voces que el paso de Jermaine O'Neal por Indiana había llegado a su fin. La desmembración del proyecto (que podemos situar, como siempre, en la tangana del Palace en 2004) que les había llevado una vez a conseguir el mejor balance de la liga, los continuos problemas físicos que ha sufrido el ala-pívot en las últimas tres tempordas y el cuantioso contrato que aún queda en vigor, hacían inevitable su traspaso.
No en vano, el contrato que firmó el jugador en el verano de 2003, es el segundo más alto que se ha firmado nunca desde la aprobación del convenio colectivo de 1999. Sólo superado por el que firmaría Kobe Bryant un año más tarde, el acuerdo de Jermaine alcanzó nada menos que los 126 millones por 6 temporadas, un exceso del que aún hoy perduran las consecuencias. Con dos temporadas aún por cumplir de ese contrato, al jugador le quedan por cobrar más de 44 millones de dólares, una situación que era insostenible para Indiana y un riesgo que Colangelo ha decidido tomar.
Pero lo que más preocupación debe levantar no es lo económico, sino lo físico. Tal es la situación de los dos jugadores que han co-protagonizado este intercambio, que ambas franquicias exigieron informes médicos antes de seguir adelante con la operación. En el caso de Jermaine O'Neal, los problemas que hoy le traen por la calle de la amargura se remontan a la campaña 2006-07.
Los problemas en la rodilla que izquierda que le lastraron durante esa temporada, le obligaron a someterse a una intervención quirúrgica en abril de 2007. El proceso de convalecencia le obligó a perderse la pretemporada con el equipo y los primeros partidos de liga. Sin embargo, la recuperación no fue todo lo satisfactoria que debió ser, y en enero de este se volvió a resentir.
Lo que parecía una pequeña recaída, sin aparente gravedad, y que le mantedría alejado de las canchas durante tan sólo unas semanas, se acabó extendiendo durante dos meses y medio. Jermaine O'Neal volvió a tiempo para disputar el último partido de marzo, y lo que restaba de abril, cuando su equipo (ya en manos de Danny Granger y Mike Dunleavy) gastaba los últimos cartuchos para conseguir la clasificación para los Playoff.
No sólo no pudo ayudar a conseguir la gesta (hecho en el que debemos conceder también gran parte de mérito a los Atlanta Hawks), sino que acreditó unos números muy alejados de su nivel habitual. Así, en los últimos diez partidos que O'Neal vistión la camiseta de los Pacers, tuvo unos tristes promedios de 10 puntos, 7 rebotes y menos de 20 minutos jugadores por noche.
¿Podrá volver a ser el mismo o simplemente vio obligado a forzar sin estar recuperado para intentar ayudar al equipo?
Pero no sólo de Jermaine O'Neal va el asunto. Jamaal Tinsley es otro de los que lleva tiempo en la picota. En su caso, incluso se han llegado a escuchar rumores de buy-out. Aunque es muy poco probable que los Pacers decidan cortarle, la llegada de TJ Ford sí deja claro que su periodo como jugador de Indiana (único equipo al que ha pertenecido en sus 7 temporadas como profesional) también ha llegado a su fin.
En su caso, se juntan los problemas físicos que ha arrastrado durante este año (rodilla y muslo izquierdos le han hecho perderse más de 40 partidos en la última liga regular) con los problemas con la justicia que ha protagonizado. Esta incertidumbre, junto con su alto salario (le quedan por cobrar 21 millones en tres años) han hecho imposible que Larry Bird pueda encontrarle acomodo en el mercado, pero aún queda mucho verano por delante.
Mientras tanto, los Pacers liberarán el verano que viene algo más de 10 millones de dólares, gracias a Rasho Nesterovic y al regreso de un viejo conocido (también de la afición de Badalona), Maceo Baston, y tendrán a su disposición a Roy Hibbert, un enorme pívot con más calidad de la aparente al que quedarse un año más en Georgetown le ha impedido salir entre los 5 primeros del draft.
TORONTO JUNTA A MAESTRO Y APRENDIZ EN EL CAMPO.
Por su parte, los Raptors dejan de contar con la mejor pareja de bases para reunir a uno de los mejores duetos interiores. Jermaine O'Neal y Chris Bosh formarán un dúo de lujo, aunque también curioso, pues desde que llegó a la liga, el tejano ha sido comparado con el jugador que un día llegó procedente del instituto Eau Claire.
Sin embargo, ni el ex de Indiana tiene la inteligencia de Chris Bosh, ni Bosh cuenta con la capacidad defensiva que una vez tuvo su predecedor. Falta por resolver el estado en que volverá a jugar Jermaine. De hacerlo a un nivel acorde con las expectativas, se trataría sin duda de una de las mejores parejas interiores de la liga. Un duo de gran capacidad anotadora que permitiría además a los tiradores exteriores de Toronto (segundo mejor porcentaje de 3 en la liga el año pasado) disfrutar de más espacios.
Al mismo tiempo, los Raptors resuelven una situación en la que otros equipos desearían verse: contaban con la mejor pareja de bases, dos bases titulares que, además y por características de juego, no podían compartir cancha al mismo tiempo. Los mejores resultados de Calderón y los problemas físicos de TJ Ford, han acabado por decantar la balanza del lado del extremeño que, por si fuera poco, ha firmado una cuantiosa renovación.

BASE-YEAR COMPENSATION. ¿POR QUÉ NO PUDO HACERSE OFICIAL ANTES?
A vueltas con las complicadas reglas salariales que rigen esta liga. El traspaso, acordado antes de la noche del draft, no pudo hacerse oficial hasta ayer por una circunstancia que rodeaba al contrato de TJ Ford: era un Base-Year Compensation Player. ¿Qué demonios es eso? Veamos.
Las reglas de la liga imponen restricciones a la hora de poder traspasar a un jugador recién renovado. así, si la subida salarial con respecto a su anterior contrato es superior al 20% (siempre que no cobrara solamente el mínimo), y la franquicia está por encima del límite salarial, el contrato queda sujeto a lo que se conoce como 'Base-Year Compensation' durante los siguientes seis meses o, en su defecto, antes del 30 de junio, lo que llegue más tarde. Puesto que la renovación la firmó el año pasado, la condición de Base-Year se mantenía hasta el 30 de junio.
Según esta condición, a la hora de ser traspasado, se tendría en cuenta tan sólo el 50% del actual sueldo del jugador o, en su defecto, el anterior salario, la cifra que sea más grande de las dos. Como todos sabemos, a la hora de hacer un traspaso, debe haber una equivalencia entre los contratos traspasados y los obtenidos. Así, al contar tan sólo la mitad del salario de TJ Ford, el traspaso no podría cuadrar hasta pasado el 30 de junio.
Para que los sueldos cuadrasen, debía tenerse en cuenta el sueldo íntegro de TJ Ford, algo que no podría ocurrir hasta el 1 de julio. Y puesto que el 1 de julio no estaban permitidos los traspasos, se ha tenido que esperar hasta el día 9 para hacerlo oficial.
El traspaso que hizo posible la llegada de Brand.
Antes de dar la gran sorpresa del verano, fue necesario hacer un pequeño intercambio, absolutamente irrelevante, pero imprescindible para afrontar las condiciones económicas que exigía la oferta sobre Elton Brand. Los Philadelphia 76ers enviaron a Rodney Carney, Calvin Booth y una primera ronda de Utah a cambio de una segunda ronda. Por el camino, los de Pennsylvania liberaron 3 millones de dólares.El sacrificio no debe resultar traumático para nadie, salvo para las familias de los jugadores implicados. Philadelphia se deshace de dos jugadores que ni utilizó, ni tenía intención de hacerlo en el futuro, como tampoco lo harán los Sixers.
Porque no nos engañemos, Rodney Carney no ha demostrado nada en la liga. Nada que no fuera ser un excepcional atleta. Como tantos otros. Un alero sin tiro y con muy poco que ofrecer a sus compañeros. Un anotador cuestionable al que sólo su juventud y sus buenas piernas le salvarán de la quema durante unos años. No en vano, el papel que pueda jugar en los Timberwolves se antoja también muy limitado.
Las alas pertenecen por derecho propio a Mike Miller y Corey Brewer, mientras que Rashad McCants será parte muy importante en esa rotación. Con dos grandes tiradores y un extraordinario defensor, Carney no tiene nada de lo que los Wolves no puedan disponer. Sólo nuevos problemas físicos del ex de North Carolina podrían abrirle hueco.
Por su parte, Calvin Booth tuvo aún menos protagonismo en un juego interior tan desolador como el de Philadelphia. Nada hace pensar que su situación vaya a mejorar, teniendo Minnesota una de las parejas interiores más prometedores, con toda una realidad como Al Jefferson (aún en proceso de madurez) y Kevin Love, del que quienes le han seguido con atención hablan maravillas. A ello hay que sumar a Ryan Gomes (que también ocupará minutos de alero) y Craig Smith.
Mientras tanto, la primera ronda (que originalmente pertenecía a Utah Jazz) presenta una serie de restricciones para los años venideros. En 2009, la ronda debería ser inferior al puesto 22. En 2010, a la posición 17. En 2011, al número 15. Y en 2012 y 2013, al número 16. Esto es, en ningún caso (al menos hasta 2014), Philadephia perderá esta ronda en caso de estar en puestos de lotería. Y, puesto que no parece probable que Utah se quede se quede fuer de los Playoff, puede que conserven esta primera ronda hasta el lejano 2014.
Si los salarios no cuadran, ¿Cómo fue entonces posible llevar a cabo este traspaso? Muy sencillo. Los Minnesota Timberwolves conservaban una Trade Exception de 2.8 millones de dólares, que consiguieron cuando mandaron a Ricky Davis y a Michael Doleac a los Miami Heat durante la pasada temporada.
De esta forma, los Sixers lograban la comodidad salarial suficiente para afrontar la macro-operación que tenían entre manos.
Pero los Timberwolves obtienen también beneficio de este traspaso, más allá del evidente. Desde el citado traspaso orquestado con los Miami Heat, Kevin McHale ha afrontado con más acierto del esperado (el apodo de McFail no se gana de un día para otro) la tarea de arreglar la complicada situación salarial por la que atravesaba el equipo.
De aquel traspaso, en el que lograron deshacerse del embarazoso contrato de Mark Blount, no queda a día de hoy nadie en Minneapolis. Mientras que Wayne Simien ha desaparecido del mapa baloncestístico, y Michael Doleac ha terminado contrato, Antoine Walker hizo las maletas en la noche del draft para poner rumbo a Memphis, en otra operación destinada (oh, bendita sorpresa) a aligerar el contundente payroll que había en Minnesota.
En aquel traspaso, que giró en torno al intercambio entre OJ Mayo y Kevin Love, los Timberwolves lograron también acomodar el futuro económico de la franquicia. Así, se deshicieron del mencionado 'Kentucky Fat Chicken', Greg Buckner y de Marko Jaric (todos con contrato en vigor hasta 2011), recibiendo a cambio a Jason Collins (será agente libre en 2009) y Mike Miller y Brian Cardinal (finalizan en 2010).
Traducido al cristinano, sólo en este último movimiento, McHale ahorrará a la franquicia 25 millones de dólares (de los 63 que suman para las 3 próximas temporadas entre Walker, Jaric y Bucker a los 38 entre Collins, Miller y Cardinal). Tanto ha mejorado la situación salarial de Minnesota que, a día de hoy, afrontarían el verano de 2010 con sólo 4 jugadores con contrato en vigor: Al Jefferson, Randy Foye, Corey Brewer y Kevin Love, los que se suponen pilares del futuro de la franquicia.
Así pues, gran traspaso para los dos, que mejora el presente de unos y aclara el futuro de otros.
Brand New Sixers. Philadelphia pega el pelotazo del verano
Sólo hemos tenido que esperar unas horas desde la apertura del mercado para asistir al pelotazo del verano. El martes por la noche los rumores pasaban de ser insistentes a oficiosamente confirmados. "Fuentes cercanas a la liga afirman que el jugador ha llegado a un acuerdo con Philadelphia para las próximas cinco temporadas". Como quiera que aún no era el momento habilitado para ello, debíamos mantenernos expectantes. 24 horas más tarde no sólo es un hecho, sino que el jugador ya ha vestido la camiseta.Elton Brand será jugador de los Philadelphia 76ers durante las próximas 5 temporadas a cambio de 82 millones de dólares, cantidades que hacen buena su decisión de renunciar al último año de contrato. La única duda que queda por resolver es si seguirá siendo el mismo después de romperse el tendón de aquiles durante el verano pasado.
El largo proceso de recuperación le permitió disputar tan sólo ocho partidos de la temporada pasada. Por tanto, para sacar conclusiones al respecto habrá que esperar hasta la próxima campaña, a la que, desde este momento, los Sixers se presentan como uno de los grandes atractivos.
HISTORIAS DE UN DESPECHO.
Dicen que a río revuelto, ganancia de pescadores. Puede que éste sea un ejemplo inmejorable. Clippers y Warriors andaban en el baño midiéndose el rabo (con perdón) a ver quién lo tenía más grande. Ése fue el momento que aprovechó Philadelpohia para irrumpir en el escenario para llevarse el objeto de la disputa.
Todo comenzó cuando el 1 de julio Elton Brand hacía oficial su decisión de renunciar al último año de contrato que le vinculaba a los Clippers. El propio ala-pívot se encargaba de dar la receta a la franquicia angelina para que accediera a firmar su nuevo contrato: fichar un base y conformar un equipo que aspirara a cotas más altas en una Conferencia Oeste que este año desató toda su fiereza.
Los Angeles Clippers tomaron nota de la "recomendación" e hicieron un movimiento inmejorable: contrataron a Baron Davis, que no sólo era el mejor base disponible sino (Brand a parte) el mejor agente libre no restringido que podía haberse contratado. Y además por cantidades razonables que permitían ofrecer a su estrella un muy buen contrato. La "renovación" del '42' parecía, pues, cada vez más cerca.
Sin embargo, empezaron a crecer los enanos. No podía ser de otra forma. El fichaje de Baron Davis supuso toda una afrenta a los Warriors, que ni por asomo se esperaban el pasado mes de abril que, un par de meses después, se verían compuestos y sin Davis, con la planificación quebrada y con pocas posibilidades de restablecer el equilibrio de forma coherente. Llegó, pues, el contraataque: Puesto que la salida de B Diddy había dejado un enorme espacio salarial, le pusieron al bueno de Elton sobre la mesa un contrato irrechazable: 90 millones por cinco temporadas.
La oferta era inigualable. Tanto que los Clippers sólo podían ofrecerle 70 millones por ese mismo periodo, una diferencia notable que, sin embargo, no tentó al jugador. En medio de esa lucha, aparecieron los Sixers, que "pasaban por allí". Todos sabíamos que necesitaban un cuatro, y todos sabíamos que tenían dinero para atraer a cualquiera. Lo sabíamos nosotros y lo sabían todos ellos. Lo que no parecía es que Brand tiraría por el camino de en medio: Philadelphia mejora el proyecto deportivo de Golden State, pero en mejores condiciones económicas que los Clippers.
Fue una labor callada al principio, pero descarada en su remate. Tanto fue así que aún los Sixers hicieron un traspaso para liberar más espacio en su payroll y apuntillar el contrato del ala-pívot: traspasaron a Calvin Booth, Rodney Carney y la primera ronda de 2009 que tenían de Utah (con diferentes protecciones que veremos en otro artículo) a cambio de una segunda ronda. Un movimiento carente de grandes riesgos (que me aspen si Rodney Carney ha demostrado algo), pero que servía para liberar 3 millones de dólares más.
CULMINACIÓN DE LA REVOLUCIÓN STEFANSKI
Ed Stefanski. Llegó hace apenas siete meses al cargo, y ya ha dado un vuelco de 180º a la situación de la franquicia. De equipo en stand by a equipo a tener en cuenta en la Conferencia Este. Y es que cuando apenas llevaba 20 días sentado en su butacón, sorprendió a propios y extraños con el traspaso de Kyle Korver.
Porque si, a estas alturas no ha quedado claro, este movimiento lleva gestándose desde entonces. Aquel traspaso sirvió a Philadelphia para liberar más espacio salarial este verano, obteniendo a cambio de uno de uno de sus mejores anotadores (y uno de los mejores tiradores de la liga) la escasa recompensa del expiring Gordan Giricek y una primera ronda de Utah. Primera ronda que han utilizado para... liberar aún más salario.
A grandes males, grandes remedios. Los Sixers tenían en el puesto de ala-pívot un agujero estratosférico y el mercado de agentes libres ofrecía a uno de los mejores en ese puesto. Stefanski logró lo que parecía imposible, y el equipo que parecía condenado a las medianías de la liga, se une ahora a la corriente renovadora que azota la Conferencia Este.
Por ese puesto que ahora tiene nombres y apellidos, pasaron la temporada pasada Reggie Evans y Thaddeus Young. El primero, un trabajador incansable, un auténtico guerrero de la pintura, un defensor intenso y un muy buen reboteador. Un tío con sus cojones y los Kaman (recuerdos al "alemán"). Sin embargo, en ataque no ofrecía nada que no se redujera a su intensidad. Insuficiente. El rookie, como ya hemos comentado recientemente en otras entradas, no jugaba en su posición natural y los resultados, aunque esperanzadores, no ocultaban la necesidad de hacerse con un 'cuatro'.
Con este movimiento, cada uno puede volver a su sitio: Evans al banquillo, Young al puesto de alero y Andre Iguodala donde quiera. Es curioso, pero después de una temporada poniendo a Willie Green de escolta titular como escaparate para su salida, aún no le han encontrado acomodo.
Tras este fichaje, sólo queda una gran necesidad que cubrir: el tiro exterior. El que perdieron precisamente con Kyle Korver y el que hubieran tenido con Gordan Giricek, pero este tipo de movimientos exige también pequeños sacrificios. Y, al fin y al cabo, ¿Tan difícil será ahora conseguir un tirador exterior con el atractivo que resulta ahora el proyecto?
¿TRAICIÓN O LÓGICA?
Queda claro que Philadelphia queda en una situación inmejorable después de todo esto pero, ¿Y los Clippers? Resultará inevitable para los aficionados del 'Hermano Pobre' sentirse "traicionados" por la marcha de su estrella pero, si aún hubiera espacio para la lógica, comprenderían que Elton Brand hizo lo que más conveniente era para su futuro.
Por mucho que pueda doler a los angelinos, Brand tomó la opción más lógica: firmó un contrato por más dinero para marcharse a un mejor equipo. 10 millones de dólares más y un proyecto que, si no mejor (que para mi lo es), es incuestionable que goza de más oportunidades para triunfar que el que hubieran podido alcanzar los Clippers en la Conferencia Oeste.
miércoles, julio 09, 2008
Corey Maggette no quiere el anillo, ni los Warriors su dinero
Puede que los Golden State Warriors se estén configurando como los grandes perdedores del verano. Pasito a pasito, grano a grano se va construyendo la montaña. El dinero se acumula en las arcas y las soluciones para sacarlo son cada vez más desesperadas.O esa es la humilde impresión que tiene un servidor.
Primero fue Baron Davis el que decidió poner pies es polvorosa, renunciando al último año de contrato que le restaba en Golden State para hacer un viaje al sur de California y unirse a los Clippers. Ahora puede ser él quien se quede compuesto y sin novio, pero ése será otro tema que trataremos más adelante. El caso es que, de golpe y porrazo, los Warriors se quedaron no sólo sin el hombre más carismático de la plantilla, sino que se marchaba su único base potable. Ahora Monta Ellis deberá aprender el oficio a marchas forzadas, algo que no parecía entrar en los planes de Don Nelson.
Perdido el timón, los Warriors empezaron a perder también el rumbo. Se vieron con una ingente cantidad de dinero disponible para invertir en agentes libres... y sin ningún agente libre de renombre queriendo recalar en la franquicia. Golden State trató a toda costa de tirar la casa por la ventana con Elton Brand, haciendo la más alta de las tres ofertas que parece haber recibido el ala-pívot. Sin embargo, Mr. Regularidad parece muy cerca de recalar en los Sixers.
El siguiente paso podría ser el de cortejar a Josh Smith, agente libre restringido que ya se dejó querer por Philadelphia y al que Atlanta parece negarle sus altas pretensiones económicas. Sin embargo, comienzan a volar los primeros fajos de billetes en operaciones de bajos vuelos y altos costes.
El primero en llegar ha sido Corey Maggette, que firmará por la nada desdeñable cifra de 50 millones de dólares por 5 años. Una barbaridad, si atendemos a su nivel, y una sorpresa si tenemos en cuenta que los deseos del jugador parecían más encaminados hacia el anillo.
La salida de Baron Davis, como ya hemos dicho, obligará a Monta Ellis a jugar como base del equipo, dejando las alas libres para Stephen Jackson, líder espiritual del grupo, y Corey Maggette. El ex jugador de los Clippers ayudará a apretar en defensa y colaborar en la salida rápida del balón. No supone una amenaza exterior como lo era 'Too Easy', pero a cambio posee una inusitada capacidad para penetrar a canasta y no desentona en el juego rápido de los Warriors. Su presencia, además, ayudará en a la hora de rebotear, una de las grandes asignaturas pendientes que tiene por resolver este equipo
GANÓ EL MEJOR POSTOR Y NO EL MEJOR PROYECTO.
Al final, ni la oferta de los San Antonio Spurs parecía tan tentadora, ni el regreso a los Orlando tan soñado, ni el interés de los Boston Celtics tan real.
Por todos nosotros es sabido que San Antonio siempre encuentra el método idóneo para hacerse con grandes jugadores a muy bajo precio. El de Maggette parecía ser el nuevo episodio de esa larga lista de fichajes apetecibles tan bien tejida hasta el momento por la oficina tejana. Sin embargo, la juventud del jugador parece haber actuado en contra de los intereses de los Spurs, y prefirió coger el dinero antes de empezar a hacer algo tan propio de los veteranos como es luchar por el anillo.
Los tejanos tan sólo podían ofrecerle (por razones obvias) la Mid-Level Exception, y se presentaban como los favoritos en la carrera por hacerse con los servicios de Maggette... hasta que aparecieron los Warriors en su camino. Por tibias que fueran sus pretensiones económicas, nadie puede resistirse a una oferta que casi dobla sus ingresos de cara las cinco próximas temporadas y que supone una mejora considerable con respecto a las condiciones del contrato anterior.
Acuciados por la posible salida de James Posey, los Celtics también parecieron mostrar interés por el hasta ahora jugador de los Clippers. Sin embargo, aquello no quedó en más que rumores. Quienes sí trataron de entrar en la puja fueron el equipo con el que debutó en la liga, los Orlando Magic. Sin embargo, la imposibilidad de hacer frente a la oferta de los Warriors les hizo decantarse finalmente por el francés Mickael Pietrus.
Es el baile de nombres que rodea cada año la apertura oficial del mercado. ¿Le ha tocado a Maggette con la más fea?
RONNY TURIAF PODRÍA SER EL PRÓXIMO EN LLEGAR
El próximo fichaje que lleven a cabo los Warriors podría ser el Ronny Turiaf. Por el momento, franquicia y jugador han llegado a un acuerdo por las próximas cuatro temporadas a cambio de 17 millones de dólares. Sin embargo, el interior francés es agente libre restringido, por lo que corresponde a Los Angeles Lakers la última palabra acerca de su futuro.
El precio, aún siendo alto, no es excesivo para un jugador que ayuda en defensa y en el rebote, y quizá sea la mejor opción que tengan disponible los Lakers para terminar de completar su juego interior. Aunque la presencia de Pau Gasol, Andrew Bynum y Lamar Odom es más de lo que muchos equipos puedan desear, siempre es necesario cubrirse las espaldas ante posibles lesiones, como hemos podido comprobar el mismo tiempo.
Las otras opciones que tiene Phil Jackson en su plantilla son las de Chris Mihm, camino de convertirse en socio vitalicio del Club Cristal de Bohemia, y DJ Mbenga, de quien decir que cae simpático podría ser la mejor forma de decir que no tiene sitio en esta liga.
A favor de los Warriors puede jugar algo que ha sido hoy noticia: el impuesto de lujo. Como cada año, Stern ha dado el pistoletazo de salida al mercado con el anuncio de las nuevas cifras que regirán las principales restricciones salariales. La subida del límite para pagar el impuesto de lujo sigue sin afectar a los Lakers, que a día de hoy pagarían ya cuatro millones de multa.
Esta situación multiplica literalmente por dos el esfuerzo económico que ha de hacer un equipo para fichar a un jugador. Dicho de otra forma, igualar la oferta de Ronny Turiaf supondría (sólo en el primer año) un gasto cercano a los 8 millones de dólares (los cuatro de salario más los cuatro de la multa correspondiente). ¿Estará dispuesto Jerry Buss a aceptar ese desembolso? ¿Cómo afectaría esa renovación a otros objetivos del equipo, como es el caso de James Posey?
58.680. No es el número de la lotería.
El verano pasado, la subida fue algo menos, de 2.5 millones
Pero la importancia de esa cifra es mínima comparada con el gran muro que representa el límite del impuesto de lujo. 71,150 millones de dólares, una subida cercana a los 3.5 kilos que a buen seguro agradecerán los equipos. Esta, y no otra, es la cifra que más en vilo mantiene a los dueños de las franquicias. Aquella que marca la barrera entre una temporada sin grandes preocupaciones (económicas, por supuesto), y el castigo de tener que pagar un dólar de multa por cada dólar que superen ese límite salarial.
Sin embargo, y como no todo podían ser buenas noticias, la Mid-Level Exception queda finalmente situada en 5,585 millones, una pequeña subida de apenas 200.000 dólares que contrasta con los rumores que situaban esta cifra cercana a los 5,800. Desde aquí lamentamos que el braguetazo de Beno Udrih y DeSagana Diop no haya podido ser todo lo cuantioso que hubieran deseado.
Por último, el mínimo salarial con el que debe cumplir toda franquicia se sitúa en 44,010 millones (el 75% del salary cap). En estos momentos, los únicos equipos que no cumplen con este requisito a efectos oficiales son Washington, Philadelphia, Golden State y Clippers.
No obstante, los Wizards normalizarán su situación una vez hagan oficiales los acuerdos alcanzados con Antawn Jamison y Gilbert Arenas. Los angelinos también se situarán por encima (aunque por muy poco) en cuanto hagan lo propio con la contratación de Baron Davis. Por su parte, los Sixers podrían conseguirlo de dar el gran pelotazo del verano, la contratación de Elton Brand. Mientras tanto, los Warriors deberán trabajar más en esta situación, puesto que aun firmando a Corey Maggette, les restan 9 millones por cubrir.
Orlando Summer League 2008. Día 2 (III)
Veamos los nombres propios del partido que abría la jornada de ayer.
New Jersey Nets.
Brook López. Parece que tomó nota del primer día. 18 puntos, 7 rebotes, y muy buenos porcentajes de tiro.
Chris Douglas-Roberts. 5 puntos. Sólo 3 tiros intentados a pesar de haber sido el jugador con más minutos del partido.
Ryan Anderson. Hoy salió desde el banquillo, pero firmó una muy buena tarjeta con 18 puntos y 7 rebotes.
Sean Williams. 11 puntos, 7 rebotes y 3 tapones. Buena forma de recuperarse después de los flojos números que acreditó en el debut ante Orlando.
Jaycee Carroll. 5 puntos. Vuelta a la cruda realidad.
Miami Heat.
Michael Beasley. Después de su sobresaliente debut, parece que esta vez le tocó dar la de arena. 1 de 13 en tiros y 5 balones perdidos. 7 rebotes. Sin embargo, lo más preocupante es que parece ser que se le vio cojeando, y cada vez que se retiraba al banquillo, le colocaban hielo en las rodillas.
Mario Chalmers. 19 puntos y 9 asistencias. Grandes números que parecen ratificar las muy gratas impresiones causadas el primer día ante Chicago.
Kasib Powell y Anthony Morrow. 17 y 19 puntos respectivamente. El primero ya disfrutó de una buena actuación en el primer partido, protagonizando un bonito duelo frente a Demetris Nichols. El segundo parece que ayer se sumó a la fiesta.
Orlando Summer League 2008. Día 2 (II).
Indiana.
Earl Calloway. No todos los días iba a ser fiesta. Tan sólo un día después de haberle puesto las cosas difíciles al que dicen es el mejor defensor exterior de esta camada, Calloway aterrizó de golpe en el parqué. Tradujo su buena actuación del primer día en un exceso de confianza que le llevó a cometer numerosos errores a lo largo del partido. Pasamos de ver un base rápido y habilidoso a un base sencillamente acelerado. Tiros mal seleccionados y pases a destiempo que empañaron la buena imagen dada el día anterior.
Shawne Williams. Ni rastro de la superioridad demostrada el día anterior. Esta vez le tocó emparejarse con Tyrus Thomas y (en menor medida) con Demetris Nichols. Ambos supieron mantenerle lejos del balón primero, y lejos de la canasta después, convirtiendo en irrelevante su presencia sobre la pista.
Chicago.
Derrick Rose. Pasito a pasito, se va desenvolviendo el regalo. Claro que aún queda mucho trabajo por delante si de corresponder a su vitola hablamos. Tras una primera parte en la que parecía que todo iba a correr por los mismos derroteros del primer partido, la confianza llegó a la cabeza de Derrick Rose que, sin embargo, no gozó de demasiado acierto en sus intentos.
Durante los dos primeros cuartos, volvimos a ver a un Rose falto de confianza en las penetraciones, dubitativo en la dirección y muy reticente a tirar en suspensión, salvo que la ocasión de canasta fuera manifiesta. Sólo las fases en las que los incontables fallos en ataque de los Pacers permitían correr a los Bulls, pudo verse a un Rose más valioso.
En lo segundos veinte minutos, llegó la transformación. Rose se puso el traje de número 1 del draft que tenía guardado en el armario y, armado de confianza, se lanzó con mayor frecuencia hacia el aro rival. Alentado por el mal partido del base rival, se mostró más agresivo y buscó con más insistencia la canasta. Le falta el acierto para terminar de coger confianza.
Tyrus Thomas. Los partidos con este hombre son una auténtica montaña rusa. Capaz de lo mejor para, acto seguido, cometer un error en el que sólo un parbulario podría caer. Año tras año demuestra una confianza desmedida en su sobresaliente capacidad física. Tanto es así que, a veces, a uno le da la impresión de que olvida que está jugando al baloncesto.
Demostró su atención en defensa y su hambre de rebote. Gracias a ello, contribuyó a la salida rápida del balón cuando el equipo dirigido por Vinny Del Negro (él también da sus primeros pasos en esta Orlando Summer League) buscaba darle más velocidad al partido.
En ataque, las sigue dando de cal y de arena. Quiere hacer más de lo que realmente sabe y eso le lleva con demasiada frecuencia a cometer errores infantiles. Cada vez que tiene el balón en las manos, algún mecanismo se activa en su interior para aumentar de manera vertiginosa sus revoluciones por minuto. Sigue demostrando mejoras en su tiro de media distancia.
Demetris Nichols. Una de las noticias agradables con las que pueden contar los Bulls en esta liga de verano. Se ha convertido en el recurso ofensivo del equipo, y gracias a la confianza que parecen tener depositada en él, empieza a mostrar pequeños signos de anotador solvente. Aunque aún le queda como asignautra pendiente esa tarea para algunos tan complicada de crearse su propio tiro, su acierto está dejando muy buen sabor de boca.
Aaron Gray. Buen partido del pívot de Pittsburgh, que con su acierto en ataque y su pelea bajo el aro rival se convirtió en el principal estilete para lograr la remontada y sellar la victoria de Chicago. No realizó grandes movimientos al poste bajo, pero estos fueron lo suficientemente efectivos como para hacer daño a los pívots rivales.
Joakim Noah. Desaparecido en combate. Y eso que esta vez vez no le tocó bailar en defensa con la más fea. Se ocupó de Courtney Sims, por lo que podemos concluir que estuvo bastante relajado atrás. El problema es que en ataque volvió a dejar que desear. Tanto que fue su falta de acierto la que motivó la salida de Aaron Gray.
Orlando Summer League 2008. Día 2.
Oklahoma City.
Kevin Durant. Saltó la sorpresa en el bando de los anteriormente conocidos como Seattle Sonics. Se le pudo ver entre los "espectadores" durante el primer día de acción, pero su nombre no aparecía entre los elegidos para conformar el roster de la liga de verano. Sin embargo, el último rookie del año se vistió de corto para disputar el segundo partido contra Orlando.
Lo que no sorprendió a nadie fue la terrible superioridad que dejó respirar a su paso. No era su particular ritmo de juego, ni tampoco su bote tranquilo pero siempre amenazante. Simplemente, no había rival en frente que pudiera evitar su camino hacia la canasta, ni oponer resistencia a uno de sus tiros de media distancia. Ha pasado ya un año desde su última aparición en este tipo de torneos y la imagen ya es radicalmente distinta.
Jeff Green. Y con la vuelta del jefe de filas, todos volvieron a su estado natural. Green agradeció el cambio de rol y su vuelta al papel de mano derecha del Durant. Obligado por las circunstancias, sí, pero la selección de tiro volvió a ser notable, dejando de esa forma atrás la esperpéntica actuación del primer partido.
Mejoró también en defensa y en el rebote con respecto al enfrentamiento ante Indiana, aunque no hay nadie que pueda arreglar las deficiencias del juego interior de este equipo que han presentado a la liga de verano de Orlando. Lo que debería preocuparles es que la situación de la plantilla "A" no es mucho más boyante.
Russell Westbrook. Otro gran partido del novato de los So... deberemos aprender a no escribir ese nombre. De nuevo una gran actuación que, a diferencia de ayer, gozó de continuidad. Si ayer la imagen de la segunda parte fue totalmente distinta a 20 primeros minutos esperanzadores, esta vez el base de UCLA se acordó de salir a jugar tras el descanso.
Nueva demostración de potencia de salto, capacidad de penetración y velocidad, a lo que añadió un mayor acierto en el tiro e, incluso, una preciosa acción al poste bajo. Pecó, sin embargo, de confianza a la hora de penetrar en alguna acción. Tras las críticas que suscitó su elección en un puesto tan alto, estas primeras actuaciones son la mejor noticia posible.
DJ White. Mejoró en defensa con respecto al primer partido, pero eso no es algo que resulte especialmente relevante después de la discretísima actuación con la que nos obsequió en su debut.
Tal fue la superioridad de los de Oklahoma, que no hizo falta la actuación de ninguno de los tres en la recta final del partido.
Orlando Magic.
Courtney Lee. Excepcional último cuarto del único novato de los Magic. Tras un partido ciertamente discreto y poco acertado, este escolta de Western Kentucky sacó su arsenal ofensivo para maquillar un resultado ya de por sí sonrojante. Desde la media distancia, desde la línea de tres puntos e incluso en sus penetraciones a canasta hizo daño, a pesar de no haberse mostrado muy confiado en esta suerte durante el primer tramo del encuentro.
En su contra, como ya hemos dicho, el hecho de que se destapara con todo visto para sentencia y sin Westbrook, Durant y Green sobre la pista. Jugando contra un equipo compuesto en su totalidad por el fondo del banquillo de Oklahoma (que vendría a ser como un equipo de mi barrio) y con el partido totalmente decantado.
Marcin Gortat. Partido aceptable del pívot polaco, de lo poco a destacar por parte del equipo local, que hasta el momento cuenta sus partidos por derrotas. Protegió bien el rebote, intimidó en las penetraciones (más allá de las entradas a canasta, la pintura de los Magic no pasó apuro alguno) y no pasó correcto en ataque, vistos los balones que le metían sus compañeros. Probablemente, no se haya visto en una así en su vida.
martes, julio 08, 2008
Orlando Summer League 2008. Día 1 (III)
Puesto que este no lo vi, repasaremos los números de los más destacados... y de aquellos que estaban llamados a serlo.
Orlando Magic.
Derrick Byars. Máximo anotador del equipo de casa con 15 puntos. Defraudó en Philadelphia y busca una segunda oportunidad.
Courtney Lee. El rookie de los Magic debutó con 13 puntos y 3 rebotes.
BJ Elder. Compañero de backcourt de Jarret Jack en Georgia Tech, firmó 14 puntos con malos porcentajes de tiro.
New Jersey Nets.
Jaycee Carroll. 22 puntos, 7 rebotes y 5 asistencias. La sorpresa del primer día junto a Earl Calloway.
Chris Douglas-Roberts. Uno de los que dicen puede ser robo del draft (aunque mi favorito por el momento es Mario Chalmers). 15 puntos y 5 rebotes. 50%
Brook López. 10 puntos y 3 tapones. 50%. No cogió ni un sólo rebote en 20 minutos de juego.
Ryan Anderson. 14 puntos y 4 rebotes. 50%.
Maurice Ager y Sean Williams. Los dos únicos integrantes del equipo que ya estaban en los Nets el año pasado. Entre los dos sumaron 6 puntos, 7 rebotes y un curioso 1 de 7 en tiros de campo.
Orlando Summer League 2008. Día 1 (II)
Chicago Bulls.
Derrick Rose. Lo repetiremos hasta la saciedad. De estos partidos nunca se pueden sacar conclusiones. Sólo meras impresiones que ayuden a paliar el mono de poder ver en acción a las "Nuevas Generaciones". La que dio hoy Rose anduvo lejos de la esperada para un número uno del draft.
Tuvo en Mario Chalmers un hueso muy duro de roer, y así lo sufrió. Arriesgó lo mínimo en ataque, tanto a la hora de pasar como cuando trataba de anotar. No tiró desde media distancia. Sus intentos en ataque se redujeron a las penetraciones de las que, dicho sea de paso, tampoco logró sacar grandes beneficios, como tampoco lo hizo de sus viajes a la línea de tiros libres.
Sólo logro destacar cuando el ex de la Universidad de Kansas se marchó al banquillo y salió Jason Richards, momento que coincidió con una fase del partido en la que los Bulls pudieron correr al contraataque. Debut muy discreto.
Tyrus Thomas. Como suele suceder en este tipo de partidos, fue el hombre más destacado de su equipo. Cuando los demás juegan sin apenas tensión, la labor de alguien tan hiperactivo y atlético brilla irremediablemente. Se hizo dueño y señor de los rebotes y se mostró raramente efectivo desde la línea de tiros libres. Debe ser que el ambiente de Florida le sienta bien a su muñeca de madera, porque el año pasado se le vio anotar desde la media distancia.
Sin embargo, sigue con su eterno pecado: no canaliza ese exceso de energía y salta a todo lo que se mueva. Ninguna de las veces que salió al paso de Beasley cuando éste ya había superado a Noah resultó efectiva. Cumplió con su máxima: primera jugada del partido, primera falta.
Joakim Noah. Partido muy discreto de un hombre al que las patillas le crecen al mismo ritmo que su historial de delitos menores. En defensa no encontró manera humana de defender a Michael Beasley y, en ataque, se vio incapaz de superar a rivales de la (nula) entidad de David Padgett, haciendo gala de unas maneras muy poco ortodoxas.
Miami Heat.
Michael Beasley. Como era de esperar, monopolizó por completo el ataque de Miami. La temporada regular, con la presencia de Dwyane Wade (y quién sabe si Shawn Marion) marcará otra forma de hacer, pero dado que esto es una Liga de Verano, no hay más rey sobre la pista que el número 2 del draft. Y a diferencia de Derrick Rose, este 3.5 salido de Kansas State aprovechó la ocasión para brillar.
Tiros lejanos, incluso triples, penetraciones a canasta, y basura recogida bajo los tableros. Aprovechó cualquier mínima oportunidad para engrosar su cuenta anotadora, y ni Joakim Noah (su par durante la mayor parte del tiempo), ni Tyrus Thomas, un jugador de su mismo (o superior) corte físico, pudieron hacerle frente. No necesitó para ello ni un primer paso especialmente poderoso, ni un buen manejo de balón. Sólo tener el aro entre ceja y ceja.
Así lo hizo, y así cumplió. Recital desde la media distancia y desentendimiento del resto de los compañeros. La relajación le llevó a un exceso de confianza, y vio cómo primero Tyrus Thomas y más tarde Cedric Simmons, le taponaban sendos intentos de mate. Buena puesta en escena.
Mario Chalmers. Le ganó la partida a Derrick Rose, y eso ya es más de lo que cabía esperar del primer día de acción, colocado por el "caprichoso calendario" como el primer enfrentamiento entre los dos principales candidatos al Rookie del Año. El base de Kansas rompió el guión y acabó con el otro cabeza de cartel. Sensacional actitud en defensa. Incordió a Derrick Rose y no le dejó siquiera botar con comodidad para entrar a canasta.
Por si fuerta poco, también en ataque tuvo su pequeño papel. Tiros en suspensión y penetraciones a canasta (dejó con una preciosa bandeja una de las jugadas más destacadas del partido) que destacaron sobre una labor principal que hoy parecía ser la de surtir de balones a Michael Beasley.
Kasib Powell (Miami) y Demetris Nichols (Chicago). Protagonizaron la historia secundaria del partido. Ambos anotaron con fluidez y se defendieron mutuamente, siendo el de Miami más destacado en defensa y el de Chicago en ataque (quizá la ausencia de mejores alternativas haga sobresalir su actuación más de lo que realmente fue).
lunes, julio 07, 2008
Orlando Summer League 2008. Día 1.
Indiana Pacers.
Shawne Williams. Situación muy distinta a la de Green. Por increíble que parezca y, si hacemos caso a las declaraciones de Larry Bird, este alero de la Universidad de Memphis no tiene garantizada su continuidad en los Pacers, por lo que está en plena fase de recolección de méritos. Jugó casi toda la primera parte y apenas tuvo oportunidades en la segunda, pero dejó claro que está en esta Liga de Verano para hacerse notar.
Williams disfrutó de un muy buen partido en ataque, superando a Jeff Green y a cuantos se ponían en su camino de cara al aro. Ocasionó problemas a la defensa de los hasta ahora Sonics, no menos de lo que tuvo él. Si en ataque rayó a un nivel más que aceptable, no podemos decir lo mismo de su defensa, donde eludió el trabajo sucio.
Earl Calloway. La primera sorpresa positiva de esta cita de Orlando. Un base terriblemente rápido y con buen manejo de balón, que puso en problemas a Westbrook (que parece tener en su defensa la principal razón de su número 4 en el draft) con sus penetraciones, pagando al de UCLA con su misma moneda. No desctacó tanto en defensa, ni tampoco en la dirección, que brilló por su ausencia.
Vladimir Gulobovic. La intendencia también está presente en estas ligas de verano. En partidos en los que el protagonismo individual está por encima de cualquier otra cosa en la cabeza de los jugadores, también existen estos raros especímenes, más preocupados del buen funcionamiento de su equipo. Lo curioso es que, haciendo ese trabajo oscuro, consiguen destacar. Movimientos efectivos en ataque y fuerza en la lucha por el rebote, ayudado sin duda por la falta de "recursos humanos" en el bando rival.
Josh Davis. Jugador con pasado en España. Trabajó duro en ambos lados de la pista. Bajo su aro en defensa y desde posiciones exteriores en ataque.
Oklahoma City.
Russell Westbrook. Dos caras. Fue el más fiel reflejo de su equipo. Peleó en la primera parte y desapareció en la segunda. El número 4 del último draft tardó un par de minutos en entrar en calor, pero una vez conseguida su primera canasta, se destapó el tarro de las esencias. El base salido de la factoría de UCLA sacó a relucir una destacable capacidad de penetración, entrando a canasta con fuerza y realizando cambios de ritmo explosivos. Gracias a ello, anotó 8 puntos consecutivos en plena remontada de Oklahoma City.
Con Earl Calloway y Stanely Burrell en frente, encontró una invitación inmejorable a entrar a canasta. Rivales de perfil bajo de los que se aprovechó sin problemas. También en penetraciones llegaron sus mejores asistencias. Fue habitual verle llegar hasta la línea de fondo y doblar el balón para que el hombre alto de turno (salvo Nick Lewis en el tercer cuarto, todos muy discretos), aunque la jugada más repetida fue la de entregar el balón a Jeff Green nada más llegar a la línea exterior rival.
En la segunda parte, la cara fue bien distinta. No sólo pasó desapercibido sino que, cuando se hizo notar, fue casi siempre por una decisión poco acertada.
Suya fue la jugada del partido: una increíble bandeja, llena de fuerza, explosividad y altura, que dejó gracilmente junto al aro (a pesar de que el salto fue realmente lejano) mientras su par no pudo más que mirar desde allá abajo.
Jeff Green. Con la buena imagen que dejó durante la temporada, no había necesidad de empañarla con esta actuación. Normalmente, los jugadores ya consolidados en el primer equipo que acuden a estos partidos lo hacen para reencontrarse con el ritmo de partido tras largos periodos de lesión (Amare Stoudemire) o para mejorar su situación en la plantilla (Marquis Daniels). Desde luego que hacer un partido como el que hizo Green no ayuda a esto último.
Ajeno por completo a su carácter, Jeff Green actuó como un verdadero agujero negro. Balón que llegaba a sus manos, balón que sus compañeros no volvían a ver. No sólo sus decisiones en ataque eran muy cuestionables, sino que su acierto en los lanzamientos de media distancia estuvo lejos de lo deseable. Para redondear la noche, cuando se encargó de Shawne Williams en defensa durante la primera parte, no pudo hacerle frente.
DJ White. El hombre desaparecido. Empezó el partido empeñado en ser el centro de atención, hasta que se dio cuenta de que su lugar no estaba en los focos. Buena actitud y trabajo bajo los dos aros fue la principal aportación de este hombre. Si los expertos hablaban de un hombre a la sombra, desde luego que no erraron en su juicio.