sábado, julio 05, 2008

Gilbert Arenas y la renovación maravillosa

Gilbert Arenas renovó por los Washington Wizards. 111 millones de dólares por seis años. Sólo Dios sabe por qué no consiguió un contrato por el máximo. Y es que dentro de este continuo baile de máscaras a veces resulta terriblemente complicado moverse.

Previamente, Arenas había exigido la renovación de Antawn Jamison como condición indispensable para seguir siendo la cara visible del equipo de la capital. Conseguido ese primer objetivo en una operación relámpago, sólo faltaba el sí del Agente Zero para que los Wizards mantuvieran un año más el núcleo duro de su proyecto.

Desde el entorno del equipo se hace llegar la imagen de unas negociaciones idílicas, un entorno maravilloso de mutua complacencia, un 69 como pocos se recuerdan. Felación mutua y que gane el mejor.

Tan fantabuloso es el universo imaginario en el que se mueve Gilbert Arenas que, por momentos, parece contagiar al resto. El equipo se empeñaba en pagar más y el jugador en cobrar menos. Una situación incontrolable hasta para la más prestigiosa Escuela de Negocios. Por inédita.

Según se cuenta, los Washington Wizards hicieron llegar al jugador (él mismo llevó las negociaciones, sin representante de por medio) una oferta por el máximo posible: 127 millones por las consabidas 6 temporadas, lo que le hubieran convertido en el contrato más estratosférico desde que se firmara el convenio colectivo de 1999. Sólo el que firmó Kobe Bryant en 2004 hubiera sido mayor, superando a los de Jermaine O'Neal, Rashard Lewis, Tim Duncan y Chris Webber. Por este orden.

Averigüen quién es el elemento que sobra de esa lista. Tic, tac, tic, tac.

La maravillosa ficción podría entrar en los cabales, de no ser por la hipotética reacción de Arenas: "Me quedo en 111, y los 16 que sobran para reforzar el equipo". Algo así, para qué reproducir el diálogo de besugos que hubo de ser aquello. A estas alturas de la vida, un jugador rechazando semejante fajo de billetes por la 'face'. Por la cara bonita y vaya usted con Dios.

Según cuenta, lo hace para no hipotecar el futuro de su equipo, dejar espacio libre para la contratación de un jugador que les ayude a ganar el anillo y renovar a los jóvenes del equipo.

Efectivamente, contando con su renovación y la de Jamison, los Wizards tienen un pequeño margen por debajo del límite que marca el impuesto de lujo. Pero seamos serios, ¿Qué jugador fichado con una Mid-Level haría a este equipo candidato a meterse en la Final de Conferencia?

Sinceramente, y sin ánimo de crear una visión pesimista del ser humano en lo que a hombre de negocios se refiere, no hay quien trague. La historia queda bonita para ser publicada a doble página por el Washington Post, ilustrada con la ya legendaria reverencia al Staples center, pero no hay más donde rascar.

Es la forma perfecta para que las dos partes salgan muy reforzadas de cara al público. La historia del GM que se desvivió por mantener a su estrella, y la de una estrella que se desvivió por mejorar el equipo. Próximamente en los mejores cines. La comedia romántica más aclamada desde Love Actually.

Al menos, quedará una frase para el recuerdo.

¿Qué puedo hacer por mi familia con 127 millones de dólares que no pueda hacer con 111?

Con cariño, para Latrell Sprewell.

Chris Rocks. Paul renueva con los Hornets

Me perdonarán en SLAM por copiarles la portada, pero me ha llegado hoy la revista por correo y no podía menos que utilizarla.

No hubo problemas. ¿Pa qué? Pa ná. El uno quería quedarse y el otro quería a toda costa que se quedara. El tren que sale de Albacete con destino Madrid,y el tren que sale de Madrid con destino Albacete, están condenados a encontrarse en algún punto del camino. Así ocurrió. Pa qué las prisas.

Qué mejor forma de celebrar el ascenso a los altares que firmar una extensión de campanillas: 68 millones de dólares en cuatro años. Tres temporadas fijas y una opcional, a gusto del jugador. El primer año (2009-10) cobrará el 25% del salary cap (máximo permitido) y, en años sucesivos, gozará de una subida del 10%.

Así que, por si alguien lo dudaba, Chris Paul seguirá siendo patrimonio de los Hornets, el equipo en el que tras sólo tres años de carrera profesional, ha conseguido convertirse en el mejor base de la competición.

De su mano, los Hornets han firmado un espectacular registro de 56 victorias, convirtiéndose sin ningún lugar a dudas en el equipo revelación de la temporada, eliminando en primera ronda a los Mavericks (aunque cuentan que esto cada vez tiene menos mérito) y poniendo en aprietos a los San Antonio Spurs. Qué hubiera pasado de contar en esa eliminatoria con un David West en plenas condiciones.

De aquí en adelante, el equipo sólo puede crecer aunque, si quieren dar el paso que separa a los 'Pretenders' de los 'Contenders', deberán girar la cabeza hacia la agencia libre. La única ronda de la que disponían este año fue vendido a los Blazers del insaciable Pritchard a cambio de tres millones de dólares, por lo que la única posibilidad de refuerzo pasa por el mercado de agentes libres.

Es pues, el turno de Jeff Bower para darle otro empujón al equipo.

viernes, julio 04, 2008

Diop se lleva la Mid-Level en Dallas

Los Dallas Mavericks empiezar a dar los primeros retoques a su plantilla. Si el otro día hablábamos de la llegada de Gerald Green al equipo (cuanto menos sorprendente, puesto que hablamos de Rick Carlisle en el banquillo), ahora es el turno de DeSagana Diop... y posiblemente José Juan Barea.

Lo que parecía un secreto a voces desde el mismo momento en que Mark Cuban le mandó a New Jersey, ha tomado forma. Y es que, según informaba el Star Telegram, jugador y franquicia han llegado a un acuerdo para las próximas cinco temporadas a cambio de la Mid-Level Exception íntegra. Hablando en términos más concretos, el contrato rondaría los 30 millones de dólares. Hablando en un registro más mundano: es un braguetazo en condiciones.

Su salida del equipo en febrero dejó seriamente trastocado el juego interior de los Mavericks, como así hicieron notar en primera ronda David West y Tyson Chandler. Su regreso trata de evitar que esos problemas se repitan en el futuro. Porque dejar el juego interior en manos de Erick Dampier nunca es recomendable, salvo cuando éste esté en último año de contrato.

Con Diop vuelve a disponer de un 7 pies móvil y de brazos interminables, excelente reboteador y muy buen intimidador. Volverán a jugar con cuatro en ataque (Kidd hizo de Mikki Moore un pívot aprovechable en ataque, ¿Será capaz del más difícil todavía?), pero la seguridad de contar con un buen pívot defensivo valdrá la pena.

Barea también seguirá en los Mavericks.

Lo adelantaba hace días su madre en la prensa puertorriqueña: José Juan Barea ha alcanzado un acuerdo de renovación con el equipo tejano, y firmaría un contrato que rondaría los 3 millones de dólares por los próximos tres años. Desde Dallas, se confirma que el principio de acuerdo se sitúa, efectivamente, por debajo de los 5 millones para los próximos 3 años, un precio más que razonable para el base, aunque la operación aún no estaría cerrada.

En cualquier caso, parece que la renovación será un hecho el día que se abra oficialmente el mercado de agentes libres (día 9 de julio), con lo que los Mavericks disponen ya de 10 jugadores bajo contrato para la próxima temporada.

Renovaciónes como las de Devean George o Antoine Wright podrían ser las próximas en la lista.

Oklahoma Sonics. El adiós de la Ciudad Esmeralda


Se acabaron 41 años de historia. Se acabó la NBA en Seattle. Los Sonics ponen rumbo a Oklahoma. Finalmente, se cumplirá el deseo de Clay Bennett, y el equipo jugará en su Oklahoma natal.

El dueño de los Sonics logró por fin encontrar el precio que buscaba para poder llevarse el equipo a Oklahoma: deberá extender un cheque de 45 millones de dólares (que podrían convertirse en 75) a la ciudad de Seattle para hacer realidad su particular sueño. Horas antes de que el Tribunal dictara sentencia, ciudad y propietario alcanzaron un acuerdo para poner fin al entuerto.

En concreto, Bennett deberá abonar a la ciudad de Seattle 45 millones de dólares en un primer plazo (22.5 por cada temporada que quedaba del contrato de arrendamiento) y, si en 2013 la ciudad no hubiera conseguido otra franquicia de la NBA, tendrá que pagar los 30 millones restantes. En febrero, la oferta para rescindir dicho contrato fue de tan sólo 26.5 milones, cantidad que la ciudad juzgó insuficiente y rechazó de plano.

Para ese futuro, la ciudad conserva todo lo referente a la propiedad intelectural del equipo: logo, nombre, colores, uniformes y hasta trofeos y camisetas retiradas, enseres estos últimos que permanecerán expuestos en una insititución de la ciudad (posiblemente, el Museo de Historia e Industria). En caso de que la Ciudad Esmeralda consiga una nueva franquicia, tendrá todo el derecho a volver a utilizarlos.

Mientras tanto, David Stern asegura que la renovación del Key Arena sería un buen camino para poder volver a disponer una franquicia. Pero para conseguirlo, será necesario que el Ayuntamiento apruebe una inversión de 300 millones de dólares antes del final de 2009. Esto es, si la ciudad quiere volver a tener un equipo en la NBA de aquí a cinco años, tiene un plazo de tan sólo 18 meses para conseguir esa financiación.

¿Actuó bien Bennett, llevándose a las primeras de cambio el equipo a Oklahoma, su ciudad natal?

¿Actuó bien Stern, poniéndose desde el principio del lado del los nuevos propietarios?

¿Actuó, incluso, bien la ciudad de Seattle, no aprobando las ayudas para la remodelación del estadio?

Habría que recordar el Qwest Field, feudo de los Seattle Seahawks, no sólo fue construido gracias a Paul Allen (dueño también de los Blazers), sino que una parte muy importante llegó a través de dinero público, dinero que también fue utilizado en la construcción del Safeco Field, casa de los Seattle Mariners. Los Sonics, en cambio, se encontraron con la negativa de Seattle.

¿Trabajará ahora la ciudad para hacer regresar la NBA (y con ella a los Sonics) a Seattle?

No obstante, el acuerdo no pone punto y final a la polémica. Queda una remota posibilidad de que los Sonics vuelvan a Seattle, y no está en otras manos que en las de Howard Schultz, Mr. Starbucks, antiguo propietario del equipo.

Scultz mantiene abierta una vía legar, acusando a Bennett de haber mentido en sus intenciones acerca del equipo. Al parecer, Bennett habría prometido hacer todo lo posible para mantener al equipo en Seattle. Sin embargo, alega, ha aprovechado la primera oportunidad que ha tenido para llevarse el equipo a su Oklahoma natal.

Así pues, Howard Schultz pretende que la Justicia deshaga la venta y permita volver a vender el equipo a otros compradores que sí hagan lo posible para quedarse en la ciudad.

Una posiblidad muy remota, que en ningún caso ocurriría antes de la temporada 2009-2010 (el juicio estaría previsto para la primavera de 2009), pero que constituye por el momento el único clavo al que agarrarse que tienen en Seattle.

miércoles, julio 02, 2008

Breves. Cambios en los dos finalistas

BOSTON CELTICS.

Algunas decisiones resultan difíciles de explicar. La de James Posey es una de ellas. Tan sólo dos semanas después de ganar su segundo anillo, esta vez con los Celtics, decide probar suerte en el mercado de agentes libres. Durante esta última temporada, ha cobrado poco más de 3 millones de dólares (Boston repartió su MLE entre él y Eddie House), y parece reticente a renovarle dándole la Mid-Level entera.

Sean o no económicas las motivaciones que le han llevado a hacerlo, lo que ha quedado fuera de toda duda a estas alturas es la contribución que puede hacer este hombre desde el banquillo a un equipo aspirante. En Los Angeles ya lo saben, y a al parecer los Lakers ya habrían mostrado su interés en hacerse con sus servicios.

Uno de tantos (de los veteranos del banquillo no parece probable que renueve alguno) que no seguirá en Massachusets será Tony Allen. A finales de la temporada 2006-07 disfrutó de un momento de forma espectacular, ejerciendo de perro de presa en defensa y mostrando una capacidad ofensiva inusitada. Hasta que se le ocurrió hacer un mate con el juego parado y su rodilla le pasó factura.

Desde entonces no ha vuelto a acercarse a aquel nivel y, con las llegadas en el draft de Bill Walker y JR Giddens, la gerencia del equipo ya le ha dejado bastante claro que no cuentan con él. Tocará buscarse la vida.

LOS ANGELES LAKERS.

Perder las Finales no es el fin del mundo, ni empuja irremediablemente a hacer borrón y cuenta nueva. En El Segundo (lo que debe doler ahora ese nombre) lo saben, y por eso ya han extendido las correspondientes ofertas sobre Ronny Turiaf y Sasha Vujacic.

El pívot francés resulta un buen complemento en defensa, donde su intensidad es un activo de valor para el equipo. No así en ataque, donde su papel es totalmente secundario. Juega a su favor el hecho de ser uno de esos casos extraños de jugadores que contribuyen a hacer piña en el vestuario. Porque la NBA no se merece perder al Rey León, ni los Lakers a su nuevo Mark 'Mad Dog' Madsen.

También tiene la renovación sobre la mesa Sasha Vujacic, una de las gratas sorpresas del final de temporada. El escolta esloveno ha rendido a un nivel más que aceptable en ataque, al tiempo que ha dejado ver una inusitada agresividad en defensa, factores que le convirtieron en algo inesperado: una pieza de valor para el banquillo de los Lakers.

MINNESOTA TIMBERWOLVES.

Por momentos, los Minnesota Timberwolves me recuerdan a una cadena de montaje. ¿Es posible que las tres ofertas de renovación recaigan sobre tres jugadores de corte tan similar? Bajitos para su posición, buenos reboteadores y con la agresividad como su principal activo. Craig Smith más interior, Ryan Gomes con un radio de acción algo más abierto y Chris Richard... siempre me gustó la forma tan natural que tiene de estar en el banquillo. Gladiadores de las sombras.

A uno que se le agota el crédito es a Sebastian Telfair. Debe ser duro que, siendo base, los Timberwolves decidan prescindir de ti. Pero no debería sorprender a nadie cuando año tras año han demostrado una incapacidad nata para dirigir a un equipo hacia algo que no sea una pared de hormigón. Cuando nos decían que sería el nuevo Marbury, no pensamos que se referían al actual.

Tampoco seguirá el año que viene Kirk Snyder. En su caso, sí ha dejado ver entrega. Nunca podrá justificar haber sido elegido a mitad de primera ronda hace cuatro años, pero va camino de alcanzar el perfil clásico de jugador que, si bien no encuentra la estabilidad, nunca le falta trabajo.

DALLAS MAVERICKS.

Casualidades de la vida, es ahora el turno de la otra parte del traspaso en el que se vio involucrado Snyder. No hablamos de la segunda ronda de 2010, sino de Gerald Green. Otro jugador con pasado 'celtic' que no ha cumplido con las expectativas que había depositadas sobre él. Durante la trágica temporada de Boston (a estas alturas se recordará como anecdótica y con la ligera sonrisilla de condescendencia que proporciona un anillo bien merecido), supo aprovechar la situación por la que atravesaba el equipo para brillar como nadie en ataque. Sin concepto de equipo y con un uso reiterado de la larga distancia, pero con acierto. La edad arreglará esos pequeños detalles, se pensó.

Pues bien, el paso del tiempo ha actuado, pero para ponerle en su lugar. De ser un jugador de futuro ilusionante a pasado a ser un jugador que a duras penas consigue contratos de un año. Primero fue Houston y ahora es Dallas quien coge la flauta para ver si soplando consiguen que suene. Sus 22 años impiden perder la esperanza en que se convierta en un anotador aprovechable, al menos desde el banquillo.

Marc Gasol resuelve su futuro con los Grizzlies

Parece que hoy es el día de los jugadores españoles. Calderón anuncia su principio de acuerdo con los Raptors, Rudy Fernández firma su contrato con Portland y, según informa Sports Illustrated, Marc Gasol también ha alcanzado un acuerdo con los Memphis Grizzlies.

10 millones por las próximas 3 temporadas. Ése es el precio por tener en sus filas al último MVP de la Liga ACB. Respeto arbitral o no (la eterna discusión en estos casos), Marc Gasol tenía pocas más que demostrar a nivel individual. Otra cosa son los logros colectivos, puesto que se despide con la última final de la Copa ULEB ocomo el mayor logro alcanzado con el Akasvayu Girona.

Tras una temporada de absoluto dominio (estadístico, que no deportivo) en España, su reto era ahora el de seguir los pasos de su hermano y dar el salto a la NBA. Seguirá sus pasos al pie de la letra, puesto que también debutará en los Memphis Grizzlies, como lo hiciera Pau y como lo hicera su gran amigo, Juan Carlos Navarro.

Y se encontrará con una situación inmejorable para tener minutos. Si la elección de Kevin Love podía haber restado minutos a Marc, su traspaso a cambio de OJ Mayo deja al pequeño (o mediano) de los Gasol con el 'frontcourt' de los Grizzlies casi a su disposición.

Tan selecto juego interior reúne a lo más granado de la NBA, con especial atención a Kwame Brown y Darko Milicic, dos de los fracasos más sonados de la década en lo que a drafts se refiere. El único interior solvente (y no hablamos de gran cosa) es Hakim Warrick, al que hay que añadir la llegada de otro cuatro en el sorteo universitario de este año: Darrell Arthur. El ex de Kansas se perfilaba como uno de los jugadores con más talento de esta camada, pero supuestos problemas de riñón hicieron que su 'stock' de cara a la noche del jueves se desplomara.

Así pues, y con la única competencia de Milicic en el puesto de cinco, no debería ser complicado para Marc Gasol hacerse con minutos en su estreno ne la NBA.

martes, julio 01, 2008

Rudy ya tiene su contrato firmado

Más que una noticia, es la confirmación oficial de algo que ya sabíamos todos. Desde esta tarde, Rudy Fernández ya tiene firmado su primer contrato como jugador NBA.

Ha pasado ya un año desde que Rudy fuera elegido en el draft por los Phoenix Suns. Aquella misma noche, Kevin Pritchard adquirió sus derechos (junto con James Jones, el extraño caso del alero que no aprovechó la presencia de Steve Nash) a cambio de las famosas 'cash considerations', que en estos casos suelen rondar los 2-3 millones de dólares.

Se repetía de esta forma la historia de 2006, cuando nuevamente Portland compraba la ronda de los Suns para hacerse con los derechos de un jugador español. En aquella ocasión, fue el turno de Sergio Rodríguez, su socio en las conexiones aéreas de la selección española.

Su salario, según la 'rookie scale' estaría situado en torno a los tres millones de dólares por las tres temporadas, con opción a un cuarto que rondaría los 1.750.000 dólares y una Qualifying Offer que ascendería hasta los 2.750.000. Condiciones económicas irrisorias si lo comparamos con lo que podría haber recibido en Europa (sólo la próxima temporada habría ganado lo mismo que en sus tres primeros años en la NBA), pero al fin y al cabo ya se ha encargado de afirmar que su objetivo es jugar en la NBA y, ahora mismo, lo económico no es su principal preocupación.

Quizá ese motivo de desvelo debería ser el deportivo. Portland cuenta en la posición de base con Brandon Roy y, si en algún momento, pudimos albergar la esperanza de que el Rookie del Año 2007 pasara a ocupar el puesto de base (función que al fin y al cabo, no sólo puede cumplir, sino que de hecho desempeña en ocasiones), la llegada en la noche del draft de Jerryd Bayless, el abanico se va cerrando.

Tener a uno de los mejores General Managers de la liga también tenía que tener su lado negativo. Y es que parece que Pritchard no sabe pasar una noche del draft sin dar la sorpresa. Todo ello sin contar con Martell Webster y Travis Outlaw.

Ofensivamente está a la altura, y defensivamente lo que sufra por físico podrá compensarlo con velocidad. Dependerá, pues, de la importancia que se conceda a sus últimos años a este lado del charco y una experiencia internacional de la que pocos pueden presumir (tras los Juegos Olímpicos de Pekín, serán cinco grandes citas las que acumule con España).

Lo que debe evitarse, ante todo, es el escepticismo que parece envolver desde aquí a Nate McMillan. Al fin y al cabo, la actuación de Portland con él al frente está siendo impecable.

Ron Artest no se va pero, ¿Se queda?

Si la decisión de Baron Davis de utilizar la cláusula de 'early termination' de su contrato sorprendió, no menos lo hizo la opción de que Ron Artest decidía quedarse en los Sacramento para cumplir el último año de su contrato. El jugador ha declarado su compromiso con la franquicia que confió en él, pero no parece que su futuro esté en los Kings.

Le quedan por cobrar ocho millones en éste último año de contrato, y lo cierto es que a lo largo de su estancia en el equipo californiano, ha cumplido como el que más. Su nivel defensivo ha seguido siendo magnífico y ha tenido tiempo para demostrar que en ataque tampoco es manco, convirtiéndose en uno de los jugadores más destacados de la plantilla 'king'.

Sin embargo, ¿Por qué preferir cumplir un contrato al alcance de cualquiera? ¿Por qué permanecer en una franquicia con poco presente y no mucho más futuro? Puede que, después de todo, el destino de Artest no esté vinculado al equipo de los Maloof.

A pesar de haber estado apartado del foco de atención en un equipo condenado al fracaso y que caminaba a la deriva, Artest sigue siendo un excelente defensor exterior, y su condición de 'expiring' (asequible, además, económicamente), le convierte en una pieza muy codiciada para cualquier equipo grande que quiera convertirse en serio candidato al anillo.

A ello hay que unir la situación del equipo, confiado a las garras de la reconstrucción. En estas circunstancias, no parece que fuera complicado sacar a Artest de la disciplina de los Kings.

Beno Udrih sí podría quedarse con en Sacramento.

Intercambiemos los papeles. Paradójicamente, el jugador que optó por acudir al mercado de agentes libres es el que más opciones mantiene de quedarse. Ése no es otro que Beno Udrih, que se encontró con una oportunidad inmejorable de alargar su permanenca en la liga y no dudó en aprovecharla.

Tras su salida de San Antonio, no ha demostrado ser algo más que un base correcto, sin florituras y con buena muñeca. Pero los números que acredita (13 puntos y 4 asistencias), seguramente harán perder la compostura a más de uno, y metan al esloveno en el grupo de la Mid-Level Exception.

Hasta el momento, uno de los equipos que más interés ha mostrado por el jugador han sido (oh, sorpresa) los Clippers, ansiosos de conseguir un base que refuerce su posición más necesitada. Pero la renovación de Calderón, anunciada hoy por el extremeño a través de su página web, ha quitado del mercado a uno de los bases (no superestrellas) más apetecibles, y los Clippers andan aún sumergidos en las negociaciones para renovar a Elton Brand y Corey Maggette, por lo que necesitarán todo el espacio salarial posible para hacer frente a estas tareas.

Así las cosas, esta situación podría dejar a Sacramento vía libre para renovar a Udrih que, Duhon a parte, es el único base asequible que ofrece este verano el mercado. Sin embargo, ¿Es un jugador que realmente merezca cobrar 6 millones al año?

Baron Davis hace saltar las alarmas en Oakland

El elemento que ha definido el estilo Warriors durante los dos últimos años, el hombre que ayudó a resucitar a toda una ciudad, y a terminar con una larga espera de doce años sin Playoff, renunció a su útlimo año de contrato y probará suerte en el mercado de agentes libres.

Una noticia que ha caído como una bomba en Oakland. No por el nivel de compromiso que haya podido demostrar 'Too Easy' durante su corta etapa en Golden State (algo que siempre esta en duda para todo jugador), sino por las condiciones en las que lo hace: renuncia a un último año de contrato que le hubiera reportado nada menos que 17.8 millones de dólares, cifras a las que muy pocos jugadores pueden optar... Y a la que él tampoco se podrán volver a acercar.

Porque seamos sinceros, no sólo hay muy pocos equipos capaces de ofrecérselo, sino que es ya demasiado veterano (bonita forma de decir viejo) para poder alcanzar esas cifras en un contrato de larga duración.

Quizá eso es lo que busca con esta decisión: renunciar a la seguridad que le hubiera dado permanecer este año con un salario descomunal, a cambio de poder optar este verano a un contrato de mayor duración. En un jugador tan castigado por los problemas físicos, poder disputar los 82 partidos no es un factor que pueda aprovecharse muy a menudo. Haberlo conseguido esta campaña es algo que puede utilizar a su favor para espantar (en la medida de lo posible) el fantasma de la duda que recae sobre sus rodillas para que alguien se atreva a apostar por él con un contrato de larga duración.

En estos momentos, toda opción parece posible menos la de quedarse en Golden State.

Los Warriors dejaron expirar esta semana la 'trade exception' de 10 millones de dólares que consiguieron el verano pasado gracias al traspaso de Jason Richardson, y únicamente lo hicieron para poder afrontar sin riesgo alguno las renovaciones de Monta Ellis y Andris Biedrins, los dos jugadores llamados a ser pilares de la franquicia en un futuro cada vez más cercano.

Desde luego que, ni el jugador parece dispuesto a firmar un contrato poco lucrativo, ni la franquicia a poner en peligro dos renovaciones tan cruciales para satisfacer los deseos de Baron.

Dejarle marchar tampoco sería una opción bien recibida por la afición (y tampoco hay muchas opciones este verano por las que perder el culo), aunque la opción de lograr el regreso de Gilbert Arenas seguro que es una opción que eriza el bello púbico a más de uno.

Aún así, la opción que se presenta como más posible podría ser la del 'sign & trade'. El problema será encontrar un pretendiente, y que la moneda de cambio no reduzca el espacio salarial de que disfrutan ahora.

Mientras tanto, Davis podría estar pensando en su próximo equipo. Nativo de Los Angeles y con los Clippers siendo uno de los tres equipos con mejores condiciones económicas con las que afrontar el verano, las piezas parecen encajar en ese puzzle.

Para poder hacerlo efectivo, los Clippers deberían renunciar a Corey Maggette y lograr renovar a Elton Brand por una cantidad no muy desorbitada, de tal forma que aún les quedara espacio salarial suficiente para convencer a B Diddy.

De confirmarse su marcha, Monta Ellis se encontraría ante sí con la complicada tarea de soportar el peso del equipo sobre su espalda, algo para lo que ruego que se me permita mostrar mi escepticismo.

Hasta que el entuerto se resuelva, Davis parece que no se lo pasa mal.

...All I keep thinking about is Baron in my arms
and I'll never be the same until you are mine...


Elton Brand y Corey Maggette siembran la incertidumbre en los Clippers

Los Clippers están tan cerca de desintegrarse como de continuar tal y como acabaron la temporada. La pasada madrugada, Elton Brand y Corey Maggette renunciaron a su último año de contrato, convirtiéndose en agentes libres sin restricciones. Aunque esto no significa el final de sus carreras en el 'Hermano Pobre', ya ha sembrado la incertidumbre en California.

La de Elton Brand ha sido sin duda la que más ha sorprendido en el seno de los Clippers. Mr. 20-10, el paradigma de la regularidad, renunciando a 16 millones de dólares para probar suerte en el mercado de agentes libres. Sin embargo, los primeros gestos deberían infundir tranquilidad en la parroquia 'clipper', pues parece que su intención va más encaminada a renegociar su futuro con la que ha sido su casa durante los últimos 7 años.

El jugador ha mostrado interés por quedarse en Los Angeles, tanto por motivos personales (su mujer espera un hijo) como profesionales (una productora de cine). Yendo aún más lejos, sigue refiriéndose a los Clippers como su equipo, y habla de las necesidades a cubrir durante el verano. Ahí, en el capítulo de refuerzos, estaría la principal condición para quedarse.

Y es que, según se ha podido conocer a través de su agente, David Falk, las intenciones de su representado van encaminadas a que el equipo haga un esfuerzo por fichar a otro agente libre de renombre que dé al equipo el empujón definitivo para establecerse firmes dentro de una Conferencia Oeste que este año ha estado más salvaje que nunca. Su principal preocupación parece ser el puesto de base, donde la presencia de Shaun Livingston está en 'stand by' (más adelante hablaremos de su caso), Eric Gordon es toda una incógnita y Brevin Knight aparece como único inquilino estable.

Es aquí donde entra en escena la gran sorpresa de este inicio oficial de mercado: Baron Davis. La barba más funky de la liga renunció también al último año del contrato que le vinculaba a los Golden State Warriors, y las alarmas se han encendido. Puede que se trate, como en la mayoría de los casos, de un intento por conseguir mejores condiciones económicas, pero esta opción parece la menos probable cuando aún le quedaban por cobrar 18 millones de dólares.

Por esta razón, los Clippers aparecen ahora en el horizonte como un pretendiente muy serio para hacerse con sus servicios. No cambiaría de Estado, California, pero sí de camiseta, convirtiendo al equipo con su llegada en una nueva fuerta del Oeste. Dinero habrá de sobra, y necesidad de un base también, por lo que la historia de 2003 se estaría repitiendo: los Clippers cortejan a un base (en aquella ocasión Gilbert Arenas, también en los Warriors) para contentar a su buque insignia.

El problema es que alguien podría pagarles con su misma moneda. Por todos es sabido que Philadelphia quiere a toda costa un ala-pívot de renombre que termine de apuntalar su ilusionante proyecto. Brand entra dentro de esa descripción, y la situación salarial del equipo les permite optar por cualquier jugador que esté ahora libre de contrato.

El '42' de los Clippers sale de una temporada muy complicada: el pasado mes de agosto, mientras entrenaba en el gimnasio, se rompió el tendón de aquiles, una desgraciada lesión que le mantuvo alejado de las canchas durante ocho meses y que sólo le permitió jugar los últimos ocho partidos de la temporada. Sin embargo, una década siendo uno de los principales 'cuatros' de la liga es un aval más que suficiente para que un equipo como los Sixers pierda la cabeza por él.

Corey Maggette cumplió con lo esperado y también probará suerte en el mercado.

El otro nombre que preside la actualidad de los Clippers no es otro que Corey Maggette, el jugador de la actual plantilla que más tiempo lleva en la franquicia. Su caso era el más esperado, pero no por ello se acoge con más tranquilidad.

Durante las últimas fechas, este hercúleo alero, que viene de firmar una temporada sobresaliente, se ha dejado querer por la franquicia que fuera su cuna en la liga, los Orlando Magic. Sin embargo, no parece que su regreso a Disneyworld sea el escenario más factible. En el apartado deportivo, la presencia de un desconocido Hedo Turkoglu y Rashard Lewis, le deja sin hueco en un hipotético quinteto titular, pero los principales obstáculos se encuentran en el económico.

El desmesurado contrato (nunca será olvidado aquel error tan grave) que le firmaron el verano pasado a Lewis en Orlando ha dejado sin margen de maniobra a los Magic, que tan sólo podrían ofrecerle a Maggette una mid-level exception que, recordemos, aún no llega a los 6 millones de dólares (por los 8.4 que ha renunciado a cobrar). ¿Aceptaría Maggette rebajar sus pretensiones económicas para llegar a un equipo en el que las opciones de anillo seguirían siendo testimoniales? Sinceramente, no creo.

Otro frente es el que se encarga de abrir la ESPN. Según esta cadena, los Phoenix Suns serían uno de los equipos que más interés habría mostrado por el jugador, tratando de hacer encajar un 'sign & trade' en el que estaría incluido Leandrinho Barbosa, ayudando de paso a los Clippers a cubrir la que parece su necesidad más imperante: la de un base.

Como bien recuerda hoy el L.A. Times, en el verano de 2003, ambos jugadores eran agentes libres restringidos. Elton Brand había firmado con Miami y Maggette había hecho lo propio con Utah. Sin embargo, los Clippers acudieron al tanteo e igualaron ambas ofertas. Ahora no tienen restricción alguna y son libres para firmar con cualquier equipo. ¿Conseguirán mantenerlos esta vez?

El incierto futuro de Shaun Livingston.

La carrera de Shaun Livingston va camino de convertirse en una de las pequeñas historias que se recordarán dentro de años. La historia de un base que lo tenía todo para triunfar, menos un físico que sostuviera semejante montaña de talento. Las rodillas se han empeñado en hacer la vida imposible a este miembro contemporáneo de los Jackson Five, y la última jugarreta le ha costado 18 meses de inactividad.

Sí, ha pasado ya año y medio desde que aquella monstruosa lesión contra los Charlotte Bobcats nos estremeciera a todos. El mes pasado, Livingston alcanzó su meta: poder volver a jugar al baloncesto. Sin embargo, su recuperación total sigue siendo una incógnita, por lo que los Clippers decidieron no hacer efectiva la Qualifying Offer. En estos momentos, el jugador es libre sin restricciones, pero puede que su futuro no se haya alejado aún del equipo que le seleccionó en la cuarta posición del Draft de 2004.

Desde la franquicia californiana, se ha reiterado que se sigue de cerca la evolución del jugador, y el interés permanece en pujar por volver a hacerse con sus servicios (tendrían que acudir al mercado como cualquier otra franquicia, sin derecho preferencial) si se comprueba que su estado físico es el óptimo.

Mientras tanto, quienes sí recibieron la Qualifying fueron Nick Fazekas y Marcus Williams, dos novatos que llegaron la temporada pasada a través de la agencia libre, en un movimiento escaso de riesgo pero que podría reportar grandes beneficios. El primero abandonó Nevada como un interior de calidad y experiencia sobrada, aunque su papel en Dallas no pasó de meramente testimonial. El segundo, afrontaba el draft como uno de los mejores tiradores de la camada, pero en los Spurs no encontró acomodo y sólo encontró desahogo en la liga de desarrollo.

Ninguno de los dos ha cumplido aún con las expectativas, ni siquiera a una mínima parte de ellas. De hacerlo, la franquicia se encontraría con una grata sorpresa en el banquillo. De lo contrario, sus escasos emolumentos impiden mayor tristeza que la de cortalos y pasar página.

Antawn Jamison renueva. La pelota está en el tejado de Arenas

Antawn Jamison fue el más madrugador (y el único hasta ahora) para firmar su contrato de renovación. A pesar del interés mostrado por otros equipos (léase Philadelphia), nada como quedarse en casa... sobre todo si es aquí donde más te pagan).

El contrato, además, es el más acertado. 50 millones por 4 años. El saldo nos deja 12.5 millones de dólares al año, una cantidad más que razonable para un jugador de su calibre. Dicen que las negociaciones empezaron en 9 kilos... la voracidad de los despachos exige estas posturas de cara a la galería. Pero no sólo es una cantidad muy asumible, sino que, como es lógico, la cuantía del primer año se situará en torno a los 10 millones, por lo que dejaría un margen de maniobra salarial que será bienvenido cuando toque negociar con el Gilbert Arenas.

En Washington están a la caza y captura del dólar y toda ayuda es poca. Prueba de ello la encontramos en el draft del pasado jueves, donde vendieron la elección de segunda ronda (Bill Walker, un niño-maravilla al que las rodillas han acortado su futuro) a Boston a cambio de dinero.

La duración también es la más adecuada, puesto que 32 años no pasan en balde, auque en su descargo es justo decir que viene de una de las mejores temporadas de su carrera. La lesión de Gilbert Arenas y los problemas en el juego interior (Brendan Haywood y Etan Thomas siguen con su particular pulso fuera de las canchas), dejaron el equipo en sus manos y en las de Caron, que no contentos con mantener el equipo a flote y clasificarlo para los Playoff, soportaron el regreso de un Gilbert Arenas titubeante en el mejor de los casos.

Lejos de los Wizards, quizá el pretendiente más serio fueran los Philadelphia 76ers, que se convertirán en el elemento revolucionario de estos primeros días de caluroso y bienvenido verano. En Pennsylvania andan como locos a la búsqueda de un cuatro solvente (Thaddeus Young no lo hizo mal como 3.5 de urgencia, pero le falta medio punto), y tienen espacio salarial para cortejar a grandes piezas de caza, pero esta vez se les ha escapado vivo.

Por si alguien lo dudaba a estaas alturas, las renovaciones de uno y de otro van de la mano. O eso
pretenden. Tanto los jugadores como (hola, Perogrullo) el equipo.

El de Arizona avisó en su día que, para quedarse, Washington debía retener a Antawn Jamison. Recién firmada su renovación, el agraviado recordó aquellas palabras. "Ahora es su turno".

¿Quién en su sano juicio pone su futuro profesional ligado al compromiso de Gilbert Arenas, tipo inestable donde los haya?

El excéntrico showman renunció a su último año de contrato para poder firmar uno más lucrativo. Tiene los famosos 100 millones de dólares por 6 años entre ceja y ceja, y poco le importa venir del peor año de su carrera para exigirlos. Las rodillas redujeron al Agente Zero a Zero, a secas, pero el jugador considera suficientes los méritos acumulados hasta el momento para alcanzar su meta.

¿Quién más estaría dispuesto a ofrecerle semejante contrato? Nadie. Bueno, casi nadie. Philadelphia tiene en Andre Miller una de las grandes razones de su milagro, y Memphis en su backcourt las de su esperanza. Resta por saber lo que harán los Clippers, que como 'Hermano Pobre' y equipo pequeño que son, igual no han escarmentado de que les dieran una vez por culo (con perdón).

Gilbert Arenas ya les dio calabazas en el verano de 2003. ¿Veremos un nuevo episodio? Dicen que el cartero siempre llama dos veces.

Queda también por resolver una incógnita que mantendrá a muchos sin dormir: el futuro de Roger Mason Jr. Su buena actuación durante la ausencia de Arenas le permitirá vagar unos años de banquillo en banquillo antes de ausmir que sólo vale para cerrar una plantilla.