miércoles, octubre 24, 2007

La Previa 2007-08. Miami Heat.


De campeones a grandes derrotados. Si las lesiones no tenían ya martirizados a los pívots, fueron a atacar también a la gran estrella del equipo. Demasiado (y demasiados) veteranos y ya con anillo, las fuerzas fueron menos y se vieron sorprendidos en primera ronda un grupo de jóvenes que apunta cada vez más hacia el trono del Este.


Re-encuentros en la tercera fase.

O tercera edad.

De puntillas, sin hacer ruido alguno. Así fue el regreso de Penny Hardaway a la NBA. A diferencia de tantos otros jugadores retirados, lo suyo no apareció en la prensa, algo que concedió más solidez y credibilidad a su retorno. Sin fuegos de artificio. Pat Riley comprobó que su estado físico tras dos años sin jugar (que no sin entrenar) era bueno, y rubricó el contrato, dando de esta forma paso al reencuentro de dos ex compañeros que un día tuvieron el Este en sus manos (aunque con asterisco).

En el draft se decantaron por una de las grandes decepciones del año universitario, Daequan Cook. Irregular hasta la extenuación y discreto en el mejor de los casos, al menos fue inteligente y se presentó este año, puesto que era el único en el que tenía opciones de salir en primera ronda.

Después trataron en vano de contratar a Maurice Williams, Steve Francis y, más recientemente Charlie Bell. Es curioso cómo la palabra "fracaso" es capaz de describir la temporada anterior, la venidera y todo cuanto ha acontecido entre ellas. Tras las dos primeras negativas, se decidieron por fichar a Smush Parker, al que Phil Jackson se encargó de recuperar para el baloncesto.

El capítulo de renovaciones lo cerraron mi queridísimo Alexander Johnson (prometo no meterme con él durante unos días) y un sinfín de morralla que va desde el diminuto Brian Chase hasta Devin Green (del filial de los Lakers en la NBDL), pasando por Marcus Slaughter y Jeremy Richardson (ni siquiera los Hawks y los Blazers le quisieron el año pasado).

Todo ello para contrarrestrar el rosario de bajas que ha vivido la franquicia este verano. Jason Kapono firmó el contrato de su vida (Dios sabe si será capaz de hacer méritos para justificarlo) con los Raptors, James Posey marchó a la tierra prometida de los Celtics, para ayudar a hacer el trabajo sucio del Big Three, Eddie Jones puso pies en polvorosa con destino Dallas y Gary Payton debe estar pensando en ya en la retirada.

Sólo cambiar lo obligado.

La llegada de Smush Parker no es algo que haga peligrar el puesto de cualquier base, aunque sí debe serlo el hecho de que la franquicia haya tenido como principales objetivos este verano a 3 bases. Aún con todo, Jason Williams seguirá siendo el poseedor de tan preciado privilegio. Nunca será el mismo que levantaba expectación con cada pase y a buen seguro que se perderá sus acostumbrados 20 partidos por culpa de las rodillas, pero tampoco le hará falta mucha salud para subir el balón del punto A al putno B y esperar pacientemente a que saquen algún balón para él.

Eso pasa cuando tienes a Dwyane Wade en tu equipo, que no todo iba a ser bueno. La temporada pasada las lesiones llamaron a su puerta, le vimos llorar y le vimos retirarse en silla de ruedas con el hombro colgando. Este verano se sometió a una operación para repararlo y como consecuencia se perderá el primer mes de competición. Si los Heat quieren volver a ser algo, le necesitan sano.

Una situación tan desoladora tenía que tener su lado positivo, y ése no será otro que Dorell Wright. El año pasado comenzó la temporada de titular y durante aquellos primeros compases no lo hizo nada mal, manteniéndose activo (y efectivo) en ambos lados de la cancha. La salida de James Posey le permite acceder a este puesto, aunque tiene que demostrar que es capaz de anotar desde el exterior, más allá de dejar grandes jugadas para la galería.

El que contrasta entre tanto lisiado y tanta irregularidad es Udonis Haslem. El trabajador por excelencia. En ataque su aportación es testimonial, pero en defensa su intensidad para el rebote y los rivales resulta impagable. Como impagable sería que dejara de una vez quieto el puñetero protector bucal.

Con el final de su carrera cada vez más cercano, Shaquille O'Neal sigue generando ventajas para sus compañeros. Si no se pierde muchos partidos por lesión, se los perderá para descansar, sean cuales sean las demás opciones que tenga el equipo por detrás de él. Dosificarse es la mejor medicina a estas alturas para llegar en forma al tramo importante. Aunque de nada sirve si el equipo llega sin opciones.

Rebuscando entre la nada.

Riñón a cuestas incluidom Zo sigue siendo el jugador más potable que tiene Riley a su lado en el banquillo. En las labores defensivas, mantiene un nivel notable, mientras que en ataque continúa siendo imparable en las cercanías del aro. La vela se va consumiendo poco a poco, pero mientras haya luz hay esperanza. Sabe lo que tiene y juega por el mejor placer de jugar, por lo que aún estará en disposición de ayudar.

La vieja guardia se completa con el regreso de Penny Hardaway. Riley dio el visto bueno a su físico, pero las perspectivas de arruinar la excelente imagen que queda en el recuerdo de los partidos clásicos (algunos no tuvimos la suerte de verlo a su debido momento), infunde respeto al más pintado. No tiene contrato garantizado, así que deberá ganárselo durante la temporada... si es que la empieza.

El físico que no recibió el aprobado del entrenador fue el de Antoine Walker. A estas alturas de la vida, resulta irónico que alguien le reproche a Fatoine estar pasado de peso. ¿Dónde estuvo el listón de Riley estos dos últimos años para que le dejara jugar? Si ya el año pasado también le dieron la amonestación y más tarde le indultaron, ¿Cómo demonios llegó? Lo que hace la necesidad. Alero o ala-pívot de mentira, lo único que está claro es que no se acercará a más de 6 metros del aro.

Al final Smush Parker acabará pareciendo un jugador a la altura. Este año le veremos enchufar de tres. Ya se sabe: con huecos todo es posible. Y si no los hay, Chris Quinn ya encontrará alguno por el que meterse. Total, este año estará "crecio" por no haber sido el más bajo de la plantilla. Porque no es lo mismo tener a Shaq dentro que tener a Michael Doleac, por oficio que éste ponga.

Con esta situación, es posible que hasta Cook acabe teniendo minutos, pese a su condición de novato.

Previsión.

El año pasado ya tuvieron muchos problemas. Esta temporada son un año más viejos (decir veteranos sería ya poco preciso) y los problemas de lesiones parecen no haber remitido y atacan desde el principio.

A ello hay que sumar la fuga en las alas, donde han perdido a dos jugadores sólidos y sólo han fichado a un jugador que llevaba desde noviembre de 2005 sin jugar.

No sería una sorpresa que se quedaran sin Playoff.

La Previa 2007-08. Memphis Grizzlies.


Pau, recién coronado campeón del Mundo pero fuera los primeros meses, Battier peleando por algo más serio en los Rockets y Eddie Jones en horas muy bajas. En nochevieja ya había entrenador nuevo, que cumplió a la perfección su cometido de luchar por ser el peor equipo de la liga. Pero la suerte perdió su partida con la justicia en el sorteo de las bolas de ping pong.

A falta de Oden, buenos son Conley's.


Verano muy, muy movido en Tennessee, aunque lo que más centrara nuestra atención fuera Juan Carlos Navarro.


Los Grizzlies cerraron un gran traspaso con Washington, consiguieron los derechos de la "Bomba" a precio de saldo. El contrato que firmó, sin embargo, es ínfimo, por lo que deberá luchar con uñas y dientes durante esta temporada para ganarse una sustanciosa renovación el verano que viene.


El que sí tiene ya el futuro resuelto es Darko Milicic. Por problemas económicos (el descalabro de Rashard Lewis), los Magic desecharon el derecho de tanto sobre el serbio, y éste fue libre para firmar por Memphis. 7 kilos por temporada tuvieron la culpa, aunque con el precio que alcanza el pan cada vez que este chico abre la boca, igual el pobre llega justo a fin de mes.

La otra incorporación de renombre fue la de Mike Conley. El intento de hacerse conuno de los dos primeros números del draft resultó ser un fracaso, por lo que cerrada la opción de Oden/Durant y perdido Al Horford, se lanzaron a por el compañero del número 1 en detrimento de los interiores que aún quedaban libres. Opción sorprendente dadas las otras opciones del equipo para la posición de base y la debilidad interior. El tiempo dirá.

Con menos cartel, llegaron también a "Territorio Elvis" Casey Jacobsen, tras su paso triunfal por Alemania, y Andre Brown, otro que ha triunfado en las alcantarillas y que, en su caso, aportará entre poco y nada al equipo.

Los que abandonaron el barco, no pueden quejarse del cambio. Alexander Johnson compartirá zona con Shaquille O'Neal, Chucky Atkins juego interior con Iveron y Melo Anthony, y Dahntay Jones plantilla con el flamante trío de Boston. Lawrence Roberts y Jake Tsakalidis, jugarán en Europa.


Mismos protagonistas. ¿Mismo final?

Tras perderse el inicio de la pasada campaña por culpa de la lesión en semifinales del Mundial y encontrarse a su vuelta con un equipo ya deshauciado antes de empezar a comer los turrones (a Fratello se le atragantaron), este año Pau podrá redimirse desde el primer partido. Tanto él como la franquicia, esperan que el peso del equipo se reparta más entre el resto de la plantilla, lo cual sería el mejor signo de que las cosas están mejorando.

La fuga de gente como Kevin Garnett, Zach Randolph o Rashard Lewis, así como la lesión de larga duración de Elton Brand, le reabren el camino hacia el All-Star.


La otra espalda sobre la que recayó en exceso el juego del equipo fue en la de Mike Miller, que a falta de un base sano o, en su defecto, un base que estuviera en condiciones, sacó a relucir lo mejor de su repertorio a la hora de repartir juego. Él más que nadie notará la llegada de Juan Carlos Navarro.

Y su responsabilidad agradecerá que Rudy Gay dé ese salto de calidad que tanto se espera. Como solemos decir siempre, condiciones no le faltan, y parece "fabricado" para jugar al baloncesto, pero su capacidad innata para borrarse de los partidos le impide certificar su categoría.


El resto de componentes de la alineación titular permanecen como incógnita, aunque tirando del perfil "conservador" que ha mostrado Iavaroni en los partidos de pretemporada, Stromile Swift y Damon Stoudamire parten como favoritos para los primeros partidos.

La Tortuga Ninja, por escabroso que parezca, es a día de hoy el jugador interior más sólido (Pau a parte) que tienen los Grizzlies en plantilla, y añade la dosis de atletismo y peligro en las cercanías del aro necesarias para complementar a Gasol.


Superratón parte con la ventaja que le da su veteranía con respecto a Conley y Lowry. Su pretemporada no es para tirar cohetes y el año pasado la edad comenzó a notarse de forma considerable, por lo que su privilegio durará muy poco.

Y por fin le llamaron banquillo.

Porque la temporada pasada poco había a lo que llamar suplente. El que lo era, lo era por profesión y no por castigo. Aún siguen sin echar cohetes, pero la situación ha mejorado sustancialmente.

Lo primero que salta a la vista, es la pareja de bases que presentan. Si todo se cumple según lo previsto, Mike Conley y Kyle Lowry serán quienes luchen por el puesto de titular. Mientras uno recupera el ritmo, y otro se adapta a la liga, la suplencia será su casa.

El comienzo que tuvo Lowry la temporada pasada prometió grandes cosas, pero una inoportuna lesión en la mano le apartó de los terrenos de juego para toda la temporada. Este año tiene que empezar casi desde cero, confirmando las gratas impresiones que generó en los primeros partidos. Mike Conley, por su parte, deberá acostumbrarse a conocer la vida sin Greg Oden en su equipo. Será la primera vez en su vida que lo haga, aunque podrá contar con la inestimable presencia de otro pívot de grandes vuelos a su lado.

Otro que tendrá que adaptarse será Juan Carlos Navarro, aunque a ciertas edades eso no pasa de ser un mero trámite. "Instant Grits", como ahora le llaman, ha gozado ya de grandes actuaciones esta temporada y, como era de esperar, la distancia del triple NBA tampoco le supone un quebradero de cabeza. Parte con el handicap de tener por delante a Mike Miller y Rudy, que consumirán gran parte de los minutos en las alas, pero el primer recambio para ellos será él.

Y no Tarence Kinsey, que tiene que demostrar si lo de finales de la temporada pasada fue un espejismo con maquillaje estadísitico o si de verdad puede ser alguien en la liga. O se queda en un suplente más de los cientos que hay. Mucho tendrá que pelear Casey Jacobsen para hacerse un hueco en la rotación.

Mucho menos tendrán que hacerlo Hakim Warrick y Darko Milicic. Como aparece arriba, Warrick es mi favorito (y el de cualquiera que haga uso de la lógica) para el puesto de ala-pívot. Sin embargo, vista la mala pretemporada que está teniendo, Iavaroni se ha decantado por Stromile Swift de momento. Comerle minutos no debe suponer un gran quebradero de cabeza para el de Syracuse.

También le sobrarán minutos a Darko Milicic. Aunque cómo los aproveche será otro tema del que hablar. Nada más llegar a Orlando dio la sensación de poder ser un muy buen pívot. Y como tal actuó. Pero la pólvora quedó empapada el año pasado, y poco se vio del Darko hambriento de sus primeros partidos en Florida. Cobrar 7 millones, no ayudará a recuperar el poco hambre que ha tenido, aunque los Grizzlies le necesitan como nunca.

Previsión.

Es innegable que la plantilla ha mejorado, pero las sensaciones de cara a la nueva temporada no son todo lo halagüeñas que podrían.

Los Playoff han vuelto a encarecerse en estos años, y aunque podrían entrar en el grupo que luche por las últimas plazas, las 40 victorias aparecen como su tope.

Si Milicic respondiera, Gay creciera y Conley se adaptara rápido, las posibilidades serían reales, pero hasta que eso ocurra, en abril seguirá acabándose el calendario.

La Previa 2007-08. Los Angeles Lakers.


Por segundo año consecutivo, los lacustres quedaron eliminados de Playoff en primera ronda por los Phoenix Suns, aunque en esta ocasión sin poder oponer tanta resistencia como lograron hacerlo en 2006. Pasará al "recuerdo" como el año en que Kobe pasó en 9 ocasiones de la cincuentena de puntos (como si ya fuera noticia) y en el que Luke Walton se destapó como jugador.

Desojando la margarita.

Cmomo no podía ser de otra forma, el verano de las indecisiones continúa sin final cierto.

Ahora quiero irme, ahora hablo con Phil y me quedo, ahora rajo de mis compañeros en un video y ahora sigo sin cerrar la puerta. Aún hoy continúan saliendo rumores del más que posible descontento de Kobe con la franquicia (cada vez más comprensible), y aún hoy nada se ha decidido, aunque los rumores de traspaso carecen ya de fundamento.

La mejor noticia debió ser sin duda alguna el retorno de Derek Fisher, un miembro de la vieja guardia, aunque seguro que, al igual que todos, hubiera deseado que los motivos que le llevaron de vuelta a Hollywood hubieran sido otros.

En en draft, la primera ronda fue empleada en Javaris Crittenton, uno de los que apunta a ser sorpresa de la primera ronda. Su corta edad, no obstante, puede perjudicar sus oportunidades deurante su temporada de debut. En segunda, los derechos de un chino (ya rajé lo suficiente sobre él en su día) y de Marc Gasol, que sigue creciendo partido a partido en Girona.

Completó el capítulo de novedades Coby Karl, hijo del entrenador de los Denver Nuggets, un hombre que puede pasar sin pena ni gloria por la franquicia como lo hicieron Shammond Williams (Pamesa Valencia), Aaron McKie (técnico asistente de los Sixers) o Smush Parker (hereje exiliado al bando de Big Poppa).

Las renovaciones, por último, fueron menos jugosas de lo esperado. Luke Walton cobrará menos que Jason Kapono (¡¡...!!) y Chris Mihm sufrió en su nuevo contrato los inconvenientes de ser un injury prone.
Lucky Kobe y los hermanos Dalton.

Un año más, Kobe y compañía. Aunque para este año, el "supporting cast" ha tomado mejor cara.


La frustración de tener a Mitch Kupchak de General Manager debe desgastar hasta al más pintado. Como tantos otros, Kobe Bryant va viendo cómo entra en la treintena sumido en un equipo de media tabla, sin más aspiraciones que pasar una ronda de Playoff. Si a eso le suma el hecho de ser uno de los mejores jugadores de la última década y haber sido parte muy importante de una Dinastía, el malestar se multiplica.

Secundando de nuevo estará Lamar Odom, sempiterno acusado de no dar de sí todo lo que es capaz. Quizá va siendo hora de acpetar a sus 28 años que su techo está aquí. Un cuatro con clase, visión de juego y capacidad anotadora más que aceptable para tratarse de un segunda espada. Forma con Walton una pareja de aleros sólidos e inteligentes en ataque, capaces de generar múltiples opciones para sus compañeros. Lástima que el hijo de Big Read Head no anote con mayor soltura.


La incorporación de Fisher puede ser mucho más importante de lo que en en principio parece. Un base ya acostumbrado a jugar con Phil Jackson y que multiplica las prestaciones en ataque (sobre todo en el tiro) que ofrecía Smush Parker.


Pero la gran diferencia la marcará lo que sea capaz de hacer o no Andrew Bynum, en tanto que atendamos a la importancia de tener un sólo interior solvente. Este verano recibió un dardo envenenado de Kobe, aunque no es la primera vez que se cuestiona su capacidad de trabajo.

Su mentalidad también entra en juego, pues hubo una diferencia abismal entre el Bynum titular y el que se veía abocado a salir desde en banco.
Este año, se puede vivir una historia inverse a la de la temporada pasada. El que empezará como titular será Ronny Turiaf, pero si Bynum responde como es debido, acabará saliendo de inicio.

Poco que rascar.

El puzzle interior se completa con Kwame Brown y Chris Mihm. El archiconocido como número uno más que como jugador, se presenta cada pretemporada con mejor físico, pero el talento y la cabeza siguen sin hacer acto de aparición. Queda al menos el consuelo de que con el tiempo pueda convertirse en un interior sólido para el equipo. Este año termina contrato, por lo que es posible que volvamos a verle apuntar cosas que a la temporada siguiente no se cumplirán. El segundo, Mihm, ha pasado de titular decente a titular indiscutible en la enfermería. Recuperarle sería una gran noticia, pero hay tantos que caen y no vuelven...

Amenazando desde lejos seguirá estando el increíble caso del gemelo blanco y el gemelo negro. Intensidad justa y tiro como única arma fiable. Brian Cook y Vladimir Radmanovic podrían pasar por hermanos y nadie notaría la diferencia de no ser por el dorsal. Al menos al serbio ya se le habrán quitado las ganas de hacer snowboard. Todo lo contrario es lo que aporta Maurice Evans. Capacidad atlética superior, fuerza atrás y anotación tan sólo en las cercanías del aro.

Las razones para el optimismo se encuentran, paradójicamente, en la misma posición. La de base. De Jordan Farmar se ha escrito durante este verano que ha llegado a un nivel muy superior al que se le pudo ver durante su temporada rookie. El año pasado contó con el beneplácito del entrenador y este año, de confirmarse los rumores, tendrá mucho más protagonismo en el equipo.

Si lo suyo es la dirección, lo de Javaris Crittenton es la anotación. No en vano, la dirección del ex de Georgia Tech podría calificarse como poco menos que caótica. Un gran penetrador, con muy buen manejo de balón, que deberá trabajar en su tiro exterior si quiere tener minutos en su primer año.

En el anecdotario quedan las palabras de Sasha Vujacic, que el otro día comentó que éste sería su año. Criatura...


Previsión.

Una vez más, vuelven a tener los Playoff en su mano.

La llegada de Fisher, el crecimiento de Walton y el que puedan tener Andrew Bynum y Jordan Farmar, junto con la continuidad de Lamar Odom, deberán descargar de peso a Kobe, que ante la imposibilidad de conseguir el anillo en los Lakers, cada vez se ha centrado más en luchar por el premio que siempre se le resiste, el de MVP.

No deben tener problemas para llevarse la primera plaza de la postemporada, detrás de las seis que todos tenemos en mente.

martes, octubre 23, 2007

La Previa 2007-08. Los Angeles Clippers.


La temporada pasada estuvo marcada por la terrible lesión de Shaun Livingston, que dejó la posición de base desnuda y mal cuerpo a todos nosotros. Cassell también atravesó problemas físicos y el equipo encontró problemas para buscar un buen recambio para ellos (descanso para uno y sustituto para otro). La situación se tradujo en más derrotas de lo esperado a finales de temporada, que les impidieron clasificarse para la postemporada en el último suspiro.

Hasta luego, Aquiles.


A pesar del buen trabajo de los Clippers en los despachos, la noticia está en el tendón de Aquiles. O de Brand. La grave lesión que sufrió el ala-pívot mientras entrenaba en el gimnasion este verano, le mantendrá apartado del parqué hasta el parón del All-Star.

Por fortuna para la franquicia, antes de la noticia había llegado la solución: Al Thornton, un novato entre comillas, dada su edad. Se le sabía preparado para aportar desde el primer momento al juego del equipo, perlo que no esperaba (ni deseaba) es que le fueran a necesitar tan pronto. Por el momento, está disfrutando de una muy buena pretemporada, aunque de haberlo sabido, quizá la franquicia no hubiera dejado marchar a James Singleton (ahora lesionado para toda la temporada ACB).

Para cubrir otra baja de larga duración (aunque lamentablemente viene de más lejos), la de Shaun Livingston, los californianos también se pusieron manos a la obra. Tras la marcha de los Daniel Ewing, Jason Hart y Will Conroy, la principal adquisición fue la de Brevin Knight, cortado por los Bobcats en busca de mayores retos. A él se suman las adquisiciones de Dan Dickau (cortado por los Knicks) y su segunda ronda de 2006, Guillermo Díaz, que lucharán con Josh Powell por el último puesto de la plantilla.

En lo que restaba de verano, los Clippers llevaron a cabo otra interesante operación. Y no, no es la sorprendente renovación de Yaroslav Korolev, sino la contratación de Ruben Patterson, que vive un dorado final de carrera y podrá enseñarle el oficio a Quinton Ross.
Perros sin dueño.

Tarde o temprano los años acaban pesando, y el año pasado ya pudimos ver sus efectos en el incombustible Sam Cassell, uno de esos jugadores peor considerados de lo que deberían. Pero la nueva lesión de Shaun Livingston y, por qué no, el nivel en el que aún se mueve, le permiten seguir al pie del cañón con status de titular.

Cuttino Mobley vivió durante este verano la incertidumbre de poder volver a reunirse con Steve Francis, su inseparable amigo. Frustado el reencuentro, sólo resta seguir su camino como clipper en solitario. Cat asume la veteranía de buen grado y sigue siendo un gran aporte ofensivo para el equipo, algo que será de agradecer aún más este año con la baja de Elton Brand.

Pero el que llevará las manijas del ataque será Corey Maggette, uno de los jugadores que más faltas personales provoca en toda la liga. Hercúleo de complexión física, esta condición le permite entrar a canasta sin el menor de los miedos, aunque también se muestra consistente desde la media distancia (pese a prodigarse menos).

El otro gran beneficiado de la situación de Brand será Al Thornton. El de Florida State llegaba como rookie con minutos y muy probablemente termine de titular hasta que la gran estrella del equipo regrese. Suple su falta de altura con potencia, de la que se sirve para finalizar en las cercanías del aro, aunque también se encuentra muy cómodo en la media distancia.

Cierra el quinteto Chris Kaman, a.k.a. "el hombre al que Reggie Evans agarró de los huevos". Irregular como su estilo a la hora de peinar, deberá llevar sobre su espalda gran parte del peso reboteador del equipo.

Veteranos de la mano.

El banquillo, hasta el regreso de los caídos, presenta un aspecto sólido, aunque puede que insuficiente. Conjuga veteranos de rendimiento fiable con jóvenes de buena planta.

Tras su más que sorprendente rendimiento en Charlotte, Brevin Knight abandonó la franquicia más joven para recalar en un equipo con aspiraciones algo más serias, pero fue casi al mismo tiempo de firma cuando el tendón de aquiles de Brand dijo basta. Formará con "Sam I Am" una impagable pareja de bases veteranos.

Patterson, por su parte, se despidió de su anterior contrato con un gran año aprovechando la baja en Milwaukee de, precisamente, un ex Clipper, Bobby Simmons. Los años pasan, pero sigue en plena forma. Cuando coincida en el campo con Thornton, la defensa de los 'cuatros' rivales será cosa suya, aunque también deberá ocuparse de guiar a Quinton Ross en el oficio de alero defensivo.

De la parte ofensiva se encargará Tim Thomas, establecido ya como suplente de garantías. Junto a él, Paul Davis, pívot de Michigan State que el año pasado apenas pudo disfrutar de minutos y que este año se encuentra ante la gran oportunidad de reivindicarse.

Previsión.

La lesión de Elton Brand para gran parte de la temporada (en el mejor de los casos sólo disputará dos meses y medio de temporada regular) les aparta de la lucha que tuvieron el año pasado por la última plaza que da derecho a Playoff.

No obstante, si los veteranos responden como deben y Al Thornton demuestra que lo de esta pretemporada no está siendo un objetivo, pueden llegar al All-Star break con opciones de clasificarse. Una vez allí, con Brand de vuelta, la historia puede ser otra.

Mientras tanto, equipo de 35 victorias.

La Previa 2007-08. Indiana Pacers.

El catastrófico traspaso de mitad de temporada sólo fue el principio de lo que puede avecinarse esta temporada. Los resultados de la segunda parte del año fueron desastrosos ,y aunque Rick Carlisle no era el principal problema de la franquicia, acabó abandonando el barco.

Poco que ganar y mucho que perder.


A veces el silencio es la mejor de las respuestas.

Pocas veces hacer tan poco hará tanto daño.


De entre toda la paja contratada, sólo Travis Diener tiene un pase.

Y lo más grave es que sólo salvo uno tendrán un hueco en la plantilla.


Con razón
Darrell Armstrong salió del barco. Desolador.

Sin novedades en el frente.

Poco se puede decir cuando Jamaal Tinsley acaba siendo uno de los jugadores más solventes de un equipo. Anotador la mayor parte del tiempo, y base las menos de las veecs, el suyo es ya un caso perdido desde hace tiempo. Como el de Mike Dunleavy, si bien éste nunca llegó a destacar. Tiro y buen tratamiento del balón a cambio de lentitud y pasividad defensiva.

Danny Granger parece ser de las pocas razones para la esperanza que tienen en la franquicia. Jugador sólido y cabeza amueblada, todo en uno. El suyo es el trabajo callado, si bien se espera que algún día sea capaz de alzar la voz y poner sus cartas sobre la mesa. Versátil, extraordinario defensor y con un tiro que de forma lenta pero segura va mejorando. Éste debe ser el año en el que dé ese paso hacia delante. La ocasión es inmejorable.

Un paso hacia otra parte querría haber dado Jermaine O'Neal, pero los rumores, rumores fueron y nada más hubo que contar. Tal es un resignación que a los 4 triunfos con los que abrieron la pretemporada les llamó "la senda de la victoria que ha encontrado el equipo". El final del cuento en que vive Indiana pasa por su salida, aunque también sus aspiraciones por no quedar últimos.

Cierra el juego interior Troy Murphy, al que su salida de Golden State le mejoró la cara, pero no pudo hacer nada por adecentar sus guarismos reboteadores, más bajos de lo normal durante la temporada pasada. Quizá un poco de presión por parte de los que vienen por detrás no le vendría mal para despertar.

El futuro está sentado en un banquillo.

Es ahí donde reposa (Granger a parte) el grueso del futuro de este equipo.

Para bien o para mal, ese futuro pasa también por Shawne Williams. Apuntado como uno de los posibles robos del draft de 2006, durante su año rookie dio algunas pinceladas de su clase, pero lo que le ha llevado a la primera plana han sido los problemas extradeportivos. El mes pasado fue acusado por posesión de marihuana, conducir sin permiso válido y tenencia de un arma robada, entre otras lindezas. El día de la vista con el juez no se presentó y acudió a la cita tres días más tarde. Todo tuvo final feliz y, aunque parezca mentira, las esperanzas se mantienen intactas.

Otra de las valiosas piezas de futuro, aunque menos díscolo es Ike Diogu. Este fornido ala-pívot llegó al equipo mediada la temporada junto a Murphy y Dunleavy. Pese a su estado físico, tuvo tiempo de demostrar en contadas ocasiones el daño que es capaz de hacer en la zona. Será una pieza clave para el banquillo de Jim O'Brien.

Inédito también, aunque por la competencia que ha vivido este año en su posición, es Travis Diener, un base de la Universidad de Marquette (compañero de Wade) que tiene en el tiro exterior la mejor de sus armas. La marcha de Darrell Armstrong y la falta de otro base más allá de Jamaal Tinsley, le ponen en órbita para una gran temporada.

Más oportunidades ha tenido Marquis Daniels, pero aún no ha terminado de romper el cascarón. Intenso en defensa y hábil en la penetración, debe recuperar las sensaciones de lo que una vez pareció ser en Dallas.

Con tanto joven, nunca está de más la presencia de un jugador veterano y sólido. Jeff Foster se ha ganado durante todos estos años un puesto entre los pívots más fiables. Nunca será una estrella y probablemente este año no recupere su puesto de titular, pero su intensidad reboteadora y defensiva resulta incomiable para el equipo.

Y no será David Harrison (otro díscolo) el que le inquiete. Como tampoco la morralla que han contratado este verano. Andre Owens (base tirador sin tiro), Stephen Graham (nada que ver con su hermano gemelo), Courtney Sims, Lukas Obrzut (¿Perdón?)... Sólo Kareem Rush levantará en su regreso a la NBA.

Previsión.

Año catastrófico el que les espera. Con el proyecto desarmado y Jermaine O’Neal pensando en cualquier franquicia menos la suya, los Pacers no han girado la nave en ninguna dirección.

Un barco sin rumbo, con capitán nuevo (que no novato) y con apenas pan que echarse a la boca.

Danny Granger, Shawne Williams, Ike Diogu, Marquis Daniels y Travis Diener tiene en sus manos las pocas alegrías que puedan tener esta temporada en Indiana, que serán pocas.

Lucharán por no ser el peor equipo de la Conferencia Este.

La Previa 2007-08. Houston Rockets.



Un año más, y ya vamos perdiendo la cuenta, Tracy McGrady volvió a caer en primera ronda. Con el Yao Ming, de nuevo. Y Shane Battier. De nuevo. En la ciudad texana plantean montar un sindicato de jugadores incapaces de pasar de primera ronda. Esta vez se cruzaron con unos Jazz embalados y un dueto en estado de gracia. Le llamaremos mala suerte.

Verano de campanillas.


Los Rockets fueron otro de los equpos que se mostraron contundentes durante el mercadillo estival, si bien supieron hacerlo con un coste mucho menor al que tuvieron que hacerlo otros.


Australianos a parte, el draft fue más jugoso de lo que a priori podía parecer por los picks de los que disponían. En el número 26, escogieron a Aaron Brooks. Quizá por entonces no esperaban encontrarse con la oportunidad de conseguir tantos bases (que no playmakers en sus casos), pero lo que es innegable es que la elección de este eléctrico e incisivo base de Oregón fue acertada. Con el 31, otro ala -pívot trabajador, Carl Landry.


La insípida estancia de Vassilis Spanoulis acabó siendo más rentable de lo que se pudo entrever vez alguna. No sólo lograron dos jugadores a cambio, sino que uno de ellos era Luis Scola. Sus derechos, no él, aunque no tardaron en hacerlos efectivos. Con 5 años de retraso (aunque bien los hemos degustado por aquí), el salto del ala-pívot a la NBA se hizo por fin realidad. En el paquete vino un homónimo. De paquete, digo. Lo que alguna vez pudo dejar ver Jackie Butler en los Knicks como pincelada, pasó al olvido tras pasar un año inédito. De nuevo que tendrá que ganarse la reputación.

Idéntico deber que Steve Francis, aunque éste de más altos vuelos. De ser llamado "Franchise" a salir de los Knicks por la puerta de atrás para que te corten los Blazers. Tuvo que regresar a casa para intentar salir del fango.

Y como no hay dos sin tres, faltaba otro base más para la colección. Después de triunfar en Toronto y pegarse el batacazo en Minnesota, Mike James vuelve también a las faldas de mamá para recuperarse del susto. Todo sea por deshacerse de Juwan Howard, ¿Verdad?


Si las novedades no fueron suficientes, también hubo espacio para las permanencias. Mutombo tiene cuerda para un año más y lo "gastará" en Houston, desoyendo los cantos de sirena que llegaron de Boston. Otro trabajador incansable, Chuck Hayes, firmó también su renovación este verano. Porque detrás de un espectáculo hay mucho trabajo.

Los nuevos chicos Adelman.

En vistas de la mala temporada de uno, la necesidad de balón de otro y la inexperiencia del de más allá, Rafer Alston se perfila como el base titular de los cuatro disponibles. No está en la mejor situación posible, y le sigo manteniendo como el favorito para salir de la franquicia, pero los deméritos de unos hacen el mérito de otros.


Unos tanto y otros tan poco. Mientras su espalda lo permita, seguiremos disfrutando de Tracy McGrady. Dio toda una exhibición en los Playoff, tratando de involucrar a sus compañeros y sacando provecho de la atención que normalmente genera en los rivales, pero el bloque de Utah fue inapelable. Al menos parece que la posterior rajada ha surtido efecto.


De quien nunca podrá hacerlo será de Shane Battier. Si alguien dudaba de su valor, puede puede preguntar en Memphis si lo han echado de menos. Un año más, volverá a compaginar las labores de alero y ala-pívot, haciendo impagable su trabajo en defensa y agradecida su aportación en ataque.


De hecho, no sería descartable que ocupara la posición de ala-pívot titular en detrimento de Luis Scola y haciendo hueco como escolta a uno de los bases (Hola, Francis). El argentino se está acoplando aún al juego de la NBA y quien más lo está notando son sus bloqueos en movimiento. Su experiencia internacional de altísimo nivel debería allanar el camino hacia su estabilización en la liga. El que pedía un ala-pívot más ofensivo, ya tiene dos tazas.


Pero todos ellos se apoyan en un pilar que (a tenor de la plantilla) se antojará más fundamental que nunca. El año pasado Yao llegó a rendir a niveles de auténtico MVP, y este año con tan buen acompañamiento puede volver por sus fuerons. De lo que él sea capaz dependerán la inmensa mayoría de las aspiraciones de la franquicia.


Póker de ases.


¡Cuántos quebraderos de cabeza pueden dar los bases!

Steve Francis
llega con la necesidad/obligación de rescatar algo (algo) de la imagen que un día tuvo. Primero porque su equipo lo necesita y segundo porque su contrato no es para tirar cohetes. O viceversa. Lo que es evidente es que no está en la mejor situación para lograrlo: la presencia de Yao Ming no abre precisamente espacios en la zona para sus penetraciones, y coincidir con el gigante chino y McGrady en el campo no es el mejor escenario para alguien que necesita tanto balón.


Mike James
no llega en mejor momento. La temporada pasada estuvo negado de cara al aro y firmó uno de esos años que recordaron su reciente condición de temporero. Mucho que olvidar. Por su parte, Aaron Brooks no está en la situación soñada para un novato, pero si es capaz de demostrar su condición, se hará con un hueco. Eléctrico, rapidísimo y gran penetrador. Si mejorara el tiro exterior sería un jugador muy a tener en cuenta.


Tanto Francis como James disfrutarán de minutos de 'dos', pero el principal guardaespaldas de T-Mac volverá a ser Luther Head. Una gran opción anotadora desde el banquillo y año tras año más seguro en el tiro exterior.


Ya quisiera Bonzi Wells poder decir lo mismo. Pasó de dar un rendimiento apabullante en Playoff con los Kings a presentarse en Houston en un estado físico lamentable. Muy mala noticia esa de tener cuerpo de ex jugador antes de retirarse. Aún así parece que tendrá más oportunidades que Steve Novak, un terrorífico tirador desperdiciado en las profundidades del banquillo.


Peleando (y nunca mejor dicho) por los minutos de 'cuatro', Chuck Hayes y Carl Landry. Dos trabajadores de la zona, uno sobresaliente en defensa y el otro percutidor en ataque. Los novatos siempre salen perdiendo.


El que parece inamovible por más que pasen los años es Dikembe Mutombo. Por más años que tenga y muchos más que aparente, no deja de desfogarse en busca del rebote perdido o el tapón incontestable. Ya podría aprender Jackie Butler...

Previsión.

Qué duro es a veces ser una franquicia tejana.

Cuando las 50 victorias no son suficientes para quedar entre los cuatro primeros. Dallas y San Antonio volverán a quedar por delante si nada se tuerce, por lo que el tercer equipo en discordia de la Southwest se verá relegado a la quinta plaza de la Conferencia.

Por esa plaza estarán peleando previsiblemente con los Nuggets y los Jazz. Serán el equipo a evitar en la primera ronda de Playoff porque, este año sí, este equipo lleno de proscritos tiene opciones muy serias de plantarse en Semifinales.

La Previa 2007-08. Golden State Warriors.


Don Nelson apostó por el descaro y la libertad como guías para el ataque. Como de costumbre, a tratar de meter más puntos que el rival, por muchos que éste metiera. La gran sorpresa de los Playoff de 2007. ¿Pero ahora qué?

Adiós a toda una década.


Si movidita fue la primavera, movidito fue el verano.

La noche del draft, los de Oakland se convirtieron en cómplices de una de las grandes sorpresas de la velada, dejando marchar a
Jason Richardson y su segunda ronda (a.k.a. Jermareo Davidson) para hacerse con Brandan Wright. Por el camino se ahorraron 10 millones de dólares, pues no parece que vayan a hacer uso de esa Trade Exception general en el traspaso.

Con el pick 18, pusieron la benda a la marcha de J-Rich. No parece que Belinelli vaya tener problemas para adaptarse al juego rápido y eminentemente exterior de los Warriors. Cerraron el sorteo universitario con
Stephane Lasme, una nueva versión de Chris Taft que servirá para recordar que no sólo saltando se consiguen minutos.

Por su parte, las llegadas de
Austin Croshere y Kosta Perovic se antojan como irrelevantes. El primer pondrá brega cuando le dejen, mientras que el segundo vivirá la "maldición" de ser pívot con Nelson. Al menos podrá decir que ha llegado.

No como
Foyle, que tuvo que marcharse ante la falta de minutos, poniendo así fin a su inexplicable continuidad en el equipo. De él escapó Jasikevicius, que no resistió la tentación de volver a Europa de la mano del increíble proyecto del Panathinaikos.

Para sustituirle llegó Troy Hudson, una vez resolvió su rescisión de contrato con los Timberwolves, una operación que anunciaba traumas y tormentas pero se quedó en leve borrasca.

Kelenna Azubuike
, Matt Barnes, Mickael Pietrus firmaron por último sus renovaciones, a cada cual más tensa. Barnes no pescó nada por su postemporada, mientras que el francés tuvo que esperar al último momento en busca de una oferta que nunca llegó, pese al interés mostrado por franquicias como Dallas, Cleveland o Miami.


Let's Funk Tonight.

La barba más funky de la liga se marchó dejando un extraordinario sabor de boca. El que dejaba siempre el Baron Davis agresivo, potente y acertado antes de que las rodillas dieron su pertinente aviso. Un base desequilibrante como pocos, poderoso en las penetraciones y temible de lejos. Se convirtió en el capataz de un barco que salió a flote cuando todos le creían varado. Este año hay hambre de volver a verle inmerso en su salsa.

Pese a protagonizar el gran susto de la pretemporada, todo parece que se quedará en eso, en un mal susto. Monta Ellis. Con cuello o sin él, la temporada pasada confirmó lo que había dejado entrever al final de su año rookie: que estamos ante un muy buen anotador. Lo que sorprendió fue el nivel alcanzado en estas lides. Sólo falta que alguien le enseñe a hacer algo más que anotar.

Recién nombrado capitán del equipo pero aún con 7 partidos de sanción por cumplir, Stephen Jackson es el otro líder del grupo junto a Baron. En ataque nunca ha dejado de aportar y en defensa puede llegar a convertirse en un suplicio. Lástima que su carácter sea incontrolable. Advertida la más que posible condición de suplente con la que partirá Al Harrington, la opción que toma mayor fuerza es de la poner dos aleros en pista, vista la ausencia de ala-pívots solventes en plantilla. En ese caso, sería Matt Barnes quien podría salir a la cancha, formando con Jackson una pareja de alero físicos y agresivos atrás (especial fijación en 'cuatros móviles) y seguros en ataque.

Cierra el quinteto Andris Biedrins, interior de profesión. Fue uno de los jugadores con mayor progresión de la pasada temporada, y es una de las claves para que los Warriors pudieran adaptar este sistema, aunque algo más de desparpajo en ataque y contundencia atrás no le vendría mal para completar el papel de prestaciones.

Con esos pelos no entras en casa.

Si atendemos (y creemos) a las palabras de Don Nelson durante estos días, el sitio de Al Harrington será éste. Sólo solicitar, desde este humilde atril, un par de sencillas peticiones: no más crestas de mohicano (afortunadamente duró poco) y no más experimentos como supuesto (y muy falso) pívot. Después del ridículo de finales de temporada, no vendría mal devolverle a su puesto natural de ala-pívot anotador.

Como escolta igualmente ofensivo, Belinelli parece tener todo de cara para disfrutar de un gran año. Juego rápido, libre de ataduras, amenazando desde el exterior y con hueco suficiente dentro de la zona para aprovechar su capacidad de entrar a canasta.

Con un juego interior tan despoblado, Brandan Wright no debería tener problemas para hacerse con una cantidad de minutos razonable, aunque como ya ocurriera el año pasado, la sombra de la paupérrima NBDL planea sobre los novatos de Oakland. Tiene brazos y altura para asegurar el rebote y dificultar las tareas en defensa, y en ataque el repertorio suficiente para anotar con fluidez. El suyo es un problema de años, y cuantos más minutos tenga, mejor se verá su techo.

Con la incógnita de comprobar la versión que veremos, Troy Hudson parte como el único base del banquillo. Se rumorea que hará una competición con Davis para ver quién se lesiona antes.

Azubuike y Pietrus pondrán el músculo en el juego exterior, aunque la superpoblación les pondrá muy difícil la cosa. Son la última opción en las alas, por lo que dispondrán de pocos minutos. Quizá si el francés lograra mantener la regularidad durante un número de partidos razonable, podría labrarse un hueco. Más que eso tendrán que hacer Austin Croshere y Stephane Lasme, aunque el primero por experiencia y oficio tiene mucho terreno ganado.

Durante la pretemporada, Patrick O'Bryant ha disfrutado de minutos y parece haberlos aprovechado bien. No estaría de más que demostrase en partidos serios que los remos que tiene por brazos sirven para algo más que para rascarse las rodillas sin agacharse. Mientras tanto puede pasar las tardes concienciando a Perovic de los minutos que tendrá este año.

Previsión.

Tras completar la gran machada y convertirse en el segundo equipo de muchos durante un par de eliminatorias, los Warriors vuelven a la cruda realidad de la liga regular, esa en la que tienen que luchar por meterse en los Playoff.

Este año la situación no cambiará. Los seis primeros puestos de la Conferencia están adjudicados y resta un grupo de tres equpos (la baja de Brand se dejará notar) que pelean por las dos plazas restantes.

El cambio más sustancial es la pérdida de Jason Richardson, pero ya el año pasado no pudieron contar con el J-Rich que todos conocemos, por lo que las 38 victorias estarán de nuevo a su alcance. Un año más, aprovecharán el mínimo fallo de uno de los de arriba para colarse en la postemporada.