miércoles, noviembre 08, 2006

Jalen Rose. Una bala más en el revólver.

Todo es poco en el Wild Wild West. Una semana después de que Isiah Thomas decidiera cortarlo (liquidando su contrato con 14.5 millones) y tras dudas que ya las quisieran muchos para sí, los Phoenix Suns llegaron a un acuerdo con Jalen Rose por un año y a razón del mínimo (1.5 millones en su caso). Tal será la celeridad, que se espera que haga debut oficial esta misma noche frente a los San Antonio Spurs, con el propósito de salir cuanto antes de una crisis de resultados que mantiene a los de Arizona como colistas de la Pacífico con 1 sóla victoria en los 4 partidos disputados hasta el momento.

Para no soltar la piedra y esconder la mano, es de recibo decir que los otros equipos entre los que dudó fueron nada menos que los vigentes campeones, los Miami Heat, y los otrora incontestables Detroit Pistons. Los de Florida sufren un agujero tan acusado en su backcourt que se permiten el lujo de mantener en plantilla a Chris Quinn y Robert Hite, dos enormes desconocidos. En un proyecto con tanto presente y tan poco futuro, hecho para los resultados inmediatos (como tan bien demostraron), hubiera encajado como en ningún otro. Para encontrar su vinculación a los Pistons hay que remontarse a su época universitaria, cuando formaba parte de los célebres Fab Five de la universidad de Michigan (Chris Webber, Juwan Howard, Ray Jackson y Jimmy King), con los que disputó dos finales del campeonato universitario.

Las razones que dio para justificar su decisión a buen seguro que fueron dolorosas para los de Pat Riley: quería jugar para un equipo con aspiraciones al anillo. "No importan mis estadísticas. Ni el dinero. Todo sea por estar en una situación como esta". Y es que haciendo un repaso a su historial, no es para menos. "Cuando fui traspasado de Indiana a Chicago y eran el peor equipo, no había nada que pudiera hacer más que ser un profesional. Ir de Chicago a Toronto, y de Toronto a New York, fue más de lo mismo. Así que cuando por fin tienes la oportunidad de ser agente libre, lo mejor que puedes hacer es escoger un equipo ganador". Iría más allá, afirmando que "Los demás equipos no sólo admiran su estilo de juego, sino que tratan de imitarlo. Qué mejor que estar ahí fuera jugando con ellos". Por si alguno se lo anda preguntando a estas alturas, el romance surgió en los pasados Playoff, donde fue el encargado de cubrir al equipo para cadenas como la ABC, ESPN o TNT (desde 2002 se dedica a cubrir la postemporada, es lo que tiene jugar en Chiciago, Toronto y New York) "Me concedió la oportunidad de conocer de primera mano tanto la personalidad de los jugadores de este equipo como la forma de actuar en la cancha. Tienen grandes jugadores. All-Stars como Shawn Marion, Amare Stoudemire y un doble MVP, Steve Nash. Estoy encantado de estar con ellos, ejercer de veterano, aportar liderazgo e intentar llevar a este equipo a lo más alto. Los equipos con éxito tienen muchos jugadores capaces de hacer muchas cosas. Yo también soy uno de ellos".

Las felaciones (escribo bien, no falta una r) no fueron unilaterales, sino que él también recibió su parte. En palabras de Mike D'Antoni "Ves sus estadísticas. Ves lo que hace con el talento que tiene. Puede jugar de 3, de 2 y de 1. Es veterano y sabe lo que ocurre, es un jugador más que puede aportar. Crea juego, tiene buen tiro exterior... hay muchas cosas en las que puede ayudarnos. Nash sería el encargado de rematar el trabajo "Creo que es una gran oportunidad para conseguir un jugador de su calibre. Tiene talento, tiene pase, tiene tiro y puede hacer jugar. Nos aporta mayor versatilidad y profundidad ofensiva y a Mike D'Antoni le supone un mayor número de opciones. Le pondré en situación sobre el ritmo y el tempo de juego que llevamos, aunque supongo que se lo imagina".

Y a buen seguro que el run and gun le hará volver a disfrutar. Esta noche, primer asalto.

martes, noviembre 07, 2006

La semana en 24 segundos.

Los finalistas en depresión. Miami abrió la temporada cayendo de 42 y Dallas aún no conoce la victoria después de 3 partidos.

Otros que no conocen son Jazz, Sixers y Hornets. En su caso, no saben lo que es perder esta temporada y lideran sus divisiones con mano de hierro.

Divisiones con sorpresa. Hawks y Lakers marchan en cabeza en sus respectivas y los Pacers lideran la Central.

Unos Pacers que este año jugarán rápido. No, Carlisle no ha sufrido un trastorno de personalidad. La palabra Larry Bird va a misa.

Con el vino de misa debió tener un escarceo Eric Musselman. El nuevo entrenador de los Kings fue pillado conduciendo bajo los efectos del alcohol.

Bajo las mismas circunstancias deberá estar tirando Jamal Crawford, que firma un esperpéntico 21% en tiros de campo y un 18 en triples.

Para triples los de Kyle Korver, que a este caso nos hará creer que es bueno. 50 puntos en los dos últimos partidos. Será la bola, como dice Iverson.

Hablando de bola y engaños, Zach Randolph. 98 kilos de peso marca su ficha y 26-10 sus promedios. Nos lo han cambiado.

Lo mismo podríamos pensar de Francisco Elson, que ante los Dallas Mavericks se mostró exultante.

Como también lo ha empezado Lamar Odom, el eterno criticado por los lakerfans. Un verano para el más completo olvido puede tener la culpa.

Culpas son las que ya está cargando consigo Isiah Thomas. Tras una ilusionante victoria con 3 prórrogas, 3 son las derrotas que calientan el banquillo.

De caliente y de banquillos fue el Golden State - Dallas. Donn Nelson le ganó la batalla a su añorado (y aventajado) alumno, Avery Johnson. Y de paso al polémico Mark Cuban.

Como una Cuban estaba Eric Muss... no, espera, esto ya estaba utilizado. Me da en la nariz que mi ingenio está tocando a su fin.

En la nariz le dieron a Tyrus Thomas. James Posey tuvo a bien romperle la nariz en su debut como profesional al rookie.

Mejor debut tuvo Brandon Roy, con 20 puntos y victoria ante los vecinos de Seattle. En ese estado pasó toda su carrera universitaria.

En Oregon, hogar de los Blazers, la pasó Adam Morrison. Anotador y nada más, de momento, vio cómo LeBron James se derrumbaba en frente.

Como también se derrumbó LeBron frente a Duncan. Con la mano tocando el techo de ATT Center de San Antonio, bajó a la tierra con Tim Duncan de por medio para hundirla.

Porque de eso trata la liga, de golpear antes de ser golpeado, aunque algunos se dejen recibir para invocar a partir de marzo al Capitán Planeta con los anillos. La temporada ha comenzado y ya han llovio las hostias. Sólo que el vino se lo quedó Muss... lo siento, no puedo evitarlo.

Jugadores de la Semana.

Allen Iverson. Los Sixers han empezado como un tiro, y él es una de las causas. Pese a lucir el peor banquillo de la liga, los 34 puntos (con un 50% en tiros), 10 asistencias y 4 rebotes del eterno jugón indómito han impedido que la realidad se manifieste con toda su crudeza. Eso, y la canasta ganadora que le endosó a los Magic.

Carlos Boozer. 20 puntos y 15 reobtes, 3 dobles-dobles, 3 victorias. Una de las grandes bazas de los Jazz para este tan espectacular como inesperado inicio de temporada es la fortaleza interior. Y es ahí donde "Carlos Loozer", tanto en ataque como en defensa, ha conseguido ser determinante. Al menos este año.

El dardo.

Kobe presentó esta semana su firme candidatura al MVP. Sin él, los Lakers ganaron los dos partidos que jugaron. Sin jugar, consigue que su equipo juegue y luzca como tal.

Foto de la semana.

Es el árbitro Jess Kersey en el San Antonio - Dallas del pasado viernes. Primero comprobó la dureza del suelo y, más tarde, la de su pito. No, ruego no se malinterprete. Tras un tapón, el balón salió disparado y acertó a darle en la boca, donde aún tenía el silbato. Como resultado del insólito accidente, tuvo que recibir cinco grapas en su barbilla. Lo de su parecido con Leslie Nielsen lo dejaremos para otro día.


Los Sonics se rinden a la evidencia y fichan pívot.


Los Seattle Sonics bucearon en lo poco que ofrecía el mercado de agentes libres para cubrir a la desesperada la baja de Robert Swift. Para ello, rescindieron el contrato de un Kareem Rush que aún no había podido debutar por problemas en la ingle. El entrenador lamentó quedarse sin un jugador con experiencia en la liga para sustituir a Ray Allen pero afirmó "Realmente, no hemos tenido oportunidad de verlo en acción. Ha sido duro porque sabe lo que es ser titular y tiene experiencia en Playoff. Le dijimos que esto no significa que no contemos con él para llamarlo de nuevo". Respecto al griego, definió su status como "proyecto intrigante", a la vez que alababa "su calidad como persona, su gran ambición, sus fundamentos, su juego de pies y su tiro".

En un principio, la franquicia del Estado de Washington esperaba cubrir el puesto con Johan Petro y Mouhamed Saer Sene, sus dos últimas primeras rondas, pero el tiempo ha acabado decantándose por la lógida: dos centers muy verdes y escasos (porque nulos quizá suene demasiado cruel) en ataque no son suficientes. Sirva como dato que entre ambos y en 3 partidos sumaron la pírrica cifra de 6 puntos. Y en parte para eso parece venir este 2.16 griego, que ya ha confesado su gusto por el ataque de los de Bob Hill. El contrato no será garantizado para dejar así la puerta abierta en caso de no dar el rendimiento deseado. En palabras del director de personal deportivo, David Pendergraft, Zendon Hamilton sería el elegido (pese a tener más de ala-pívot que de pívot) en caso de no dar el rendimiento deseado, mientras que Luke Schenscher, el otro de los nombres barajados, acabó siendo descartado por su esguince de tobillo. Para más inri, Johan Petro dio el susto el pasado viernes cuando le fue detectado un pulso cardiaco irregular (afortunadamente, y tras ser examinado, parece que no pasará a mayores), mientras que Saer Sene sufrió una torcedura de tobillo en el partido inaugural.

Ex-Panathinaikos, en el draft de 2003 fue elegido por los Detroit Pistons en el puesto número 58. Siguió en Grecia, hasta que el año pasado decidió dar el salto... hacia los Estados Unidos. Lejos de la NBA, el año pasado pasado disputó la NBDL, primero con los ya desaparecidos Roanoke Dazzle y, posteriormente, con los Albuquerque Thunderbirds, con los que se proclamó campeón siendo clave en un partido final en el que acabó con 21 puntos y 9 rebotes. Con el anillo o lo que quiera que den en la liga de desarrollo de la NBA, disputó con los Memphis Grizzlies la California Summer ProLeague, acabando con promedios superiores a los 12 puntos y 8 rebotes. No fue suficiente el esfuerzo para conseguir un puesto en la franquicia de Tennessee. Ni para jugar con Grecia el Mundial de Japón, ya que no pasó de la pre-selección. Con el resto del verano libre, probó de nuevo suerte con la NBA, esta vez con los Atlanta Hawks, pero su decepcionante pretemporada pareció acabar con sus oportunidades. La desastrosa situación del juego interior de Seattle le llega ahora como agua caída del cielo.

La presencia del griego será ahora clave en una gira por el Este en la que tendrá en frente a Dwight Howard, Shaquille O'Neal y Nenad Krstic. Toda una prueba de fuego.

domingo, noviembre 05, 2006

El partido de Cuatro. Toronto - Milwaukee.

Volvió la NBA a su emisión en abierto después de años y años de "privatización". La cadena del Grupo Prisa tuvo a bien volver a conceder a los aficionados al baloncesto un partido a la semana de la mejor liga del mundo. Como dice el refranero popular, a caballo regalado, al menos ya tienes caballo. Un caballo que producirá drogodependencia de Sogecable como buen reclamo que es. Conveniencia del falso directo, bombardeo que sufriremos a base de partidos de 3 equipos en particular... han sido algunas de las comidillas que han recorrido la red, pero más vale pájaro en mano que mearse en los pantalones. Después de años de sequía mentiría si dijera que me importan las condiciones en que comience el invento. El Ba-lon-ces-to (bueno, malo, edulcorado, mediatizado, pobre, individualista o como le quieran etiquetar) es lo que importa.

Sam Mitchell presentó su apuesta por el juego rápido, pero éste precisa aún de mucho tiempo para empezar a dar sus frutos. Pese a que la rotación de balón en muchos tramos del partido fue más que aceptable, hubo en todo momento mayor interés por tirar a canasta antes de haber consumido la mitad de la posesión que por conseguir una posición de tiro óptima. Estas semanas de entrenamiento con relojes de posesión corta han logrado cambiar la mentalidad, pero los Raptors no están en disposión todaíva (ni tienen las armas para ello) de llevar a cabo este run and gun con éxito. Milwaukee presentó las mismas intenciones de juego rápido, y es que con Villanueva y Bogut de juego interior, no puede haber otra opción que no sea esta, pero su falta de acierto en el tiro y la increíble fragilidad defensiva (normal que Ruben Patterson acabara desquiciado), pusieron el partido en bandeja de plata para los canadienses.

Un comienzo excelente de Morris Peterson y Chris Bosh concedió las primeras ventajas significativas a los de casa cuando el partido aún se estaba desperezando. Milwaukee naufragaba en ataque y sólo Charlie Villanueva y Michael Redd eran capaces de aportar lucidez de cara al aro. De hecho, si los Raptors no pudieron manejar mayores distancias en el marcador fue debido al comienzo desastroso de TJ Ford, que se dignó a ofrecer su peor versión durante la primera mitad. Suerte que salió Calderón y aportó mayor cabeza y tranquilidad al asunto, que al fin y al cabo era lo que solicitaba a gritos el equipo para administrar el marcador. La salida de Garbajosa no pudo ser más pornográfica: robo, asistencia, rebote y, con los ánimos calmados, triple. A partir de ahí su labor se vería reducida a los conocidos intangibles. Poco más puedes hacer cuando seleccionas bien los tiros y el balón no quiere entrar. Aún y con todo, el partido llegó empatado in extremis al descanso, y es que el regreso del gris TJ Ford a cancha supondría un global de -8.

Como si del Doctor Jekyll y Mister Hyde se tratara, el base tejano regresó tras el preceptivo descanso en un momento inconmensurable. Los ramalazos de genialidad esta vez sí encontraban destinatario y el aro se hacía un poco más grande. Incomprensiblemente, Sam Mithcell dejó que Garbajosa defendiera a Andrew Bogut mientras que protegía a Chris Bosh dejándole una presa fácil como es Brian Skinner. Milwaukee aprovechó para buscar a su pívot y encontró el camino tan despejado como el que le dejaron a los Raptors a la canasta durante todo el partido. El proteccionismo en defensa a su estrella le costó al equipo una cadena de canastas fáciles que impidieron llegar al último cuarto con la victoria más cerca. No hubo mayor problema. Nuestro Calderas se encargó de protagonizar una racha en la que Toronto encestó 9 de los 11 primeros tiros del último cuarto. El 67% global con el que acabaron los últimos 12 minutos, en contraposición al 32% que lucieron los de Wisconsin fue suficiente para permitirse el lujo de acabar el partido con los desterrados. Bargnani entre ellos.

Al final, victoria cómoda para los Toronto Raptors por 109-92.