sábado, octubre 21, 2006

La Previa. New Orleans Oklahoma Hornets.


Después de haber conseguido en Chris Paul la pieza perfecta para iniciar la reconstrucción de cualquier equipo y comprobar en David West que todo lo habido no era malo, los Hornets, que conservarán aún el añadido de Oklahoma City, se han decidido a comenzar la sólida construcción de un equipo que se estabilice en la mitad de la tabla, allí donde Chris Paul consiguió llevarlos al mando de una plantilla mediocre.

Más madera y mejor tiro.


Pareció en el draft como si el juego exterior no tuviera nada que mejorar, como si fueran sobrados. Los tres picks, incluidos dos de lotería, fueron a parar a jugadores interiores. En el número 11, Hilton Armstrong, de la inacabable "cantera" de los Connecticut Huskies. Se trata de un pívot de extraordinarias cualidades defensivas, tanto en el rebote como, sobre todo, a la hora de taponar. En ataque, poquito, poquito. Con el mismo patrón parece estar cortado el siguiente pick, Cedric Simmons. Con la única diferencia de ser un cuatro en lugar de un cinco, rebote, tapones, intimidación, físico y escasez en ataque. En segunda ronda, y quizá queriendo salir de la monotonía que supusieron estas elecciones made in Scott, los Hornets optaron por Marcus Vinicius (con confundir con el jugador del Tarragona, de LEB). Un cuatro de mayor arsenal ofensivo y poca aportación en defensa. Esto es, el prototipo de víctima que maneja entre manos el entrenador.

Pero los grandes movimientos del equipo llegarían en los despachos. El primer día de apertura de puertas, se anunciaría la llegada de Peja Stojakovic en un sign & trade en el que los Pacers sólo fueron capaces de sacar a cambio los derechos sobre Andrew Betts. Un gran trade que aportará al equipo ese tiro exterior que tanto hacía en falta durante la temporada pasada. No sería, sin embargo, tan acertado el siguiente: dejaron marchar a un proyecto de futuro como JR Smith (las rencillas con Byron Scott lo tenían sentenciado desde hacía tiempo) y a un veterano de gran valor como PJ Brown (con el añadido de acabar contrato) a cambio de un sobrepagado Tyson Chandler, el eterno hombre promesa. El siguiente de nuevo tendría difícil justificación: un especialista defensivo como Kirk Snyder a cambio de una segunda ronda de Houston, quedándose así con un sólo escolta en plantilla. En la agencia libre, lograban hacerse con los servicios de Bobby Jackson, un base-escolta veterano que buscará reflotar su carrera en los Hornets. Completando el plantel, Jannero Pargo, otro base con capacidad para jugar de dos y con gran tiro exterior. Conformaban así los Hornets una plantilla que, si bien es superior a la del año pasado, queda con una cuenta salarial excesivamente abultada.

Todos alrededor del base.


Para muchos no hará falta que venga ahora a destapar mi fiel idolatría hacia el base de esta franquicia. Desde un ya lejano Wake Forest - Georgia Tech pasó a mi listado de protegidos. Mentiría, no obstante, si dijera que me esperaba lo del año pasado. Como lo haría cuaquiera. Muchos lo colocábamos como Novato del Año, pero no como líder salvador de un equipo mediocre, ni como uno de los grandes bases de la liga. Chris, sigue poniéndonos los pelos de punta. Su sustituto será Bobby Jackson, que en su etapa como grizzlie se ha dedicado a perder caché de forma incomprensible. Jannero Pargo será la tercer opción en una rotación de bases que, de nuevo, vuelve a ser el puesto mejor cubierto. Desmond Mason, que el año pasado, lejos de subir su aportación en un equipoo mediocre como éste lo era a priori, ofreció un nivel de juego paupérrimo. Mucha responsabilidad tendrá este año, ya que se queda como único escolta de la plantilla. Es de esperar, por tanto, que Bryon Scott dé continuidad a una fórmula que le dio grandes resultados la pasada temporada: la de jugar con dos bases, algo a lo que tanto Bobby como Jannero pueden acoplarse a la perfección. Rasual Butler y Linton Johnson III podrían también pasar por este puesto sin mayores dificultades. Como alero, la gran apuesta de la franquicia, Peja Stojakovic. Uno, personalmente, dejó de confiar en él el mismo día que empezó a dar problemas de rendimiento para reclamar mayor protagonismo. Rasual Butler permitirá mantener el nivel de tiro, mientras que Linton Johnson ofrecerá mayores prestaciones a la hora de cerrar el rebote. David West, uno de los jugadores que más progresaron durante el pasado año, seguirá siendo el principal arma ofensiva en el interior del equipo, complementando su juego al más tosco y defensivo de Tyson Chandler. ¿Explotará en su sexta temporada? A precio de ello está cobrando. Brandon Bass apenas jugó el año pasado y, de momento, continúa la tónica hasta en la pretemporada. Cedric Simmons, en cambio, sí está haciendo lo propio. Es el precio de ser un especialista defensivo con Scott. En el puesto de center, Marc Jackson seguirá ejericendo un año más como veterano ilustre, mientras que Hilton Armstrong tendrá que crecer a la sombra.

Pronóstico:

Sobre el papel, la plantilla aspira a luchar por el octavo puesto del Oeste, pero tras comprobar de lo que fueron capaces el año pasado con peores herramientas, sería de oficio concederles algo más que el mero crédito de la lucha. Sobrevivir en un Oeste más salvaje que la temporada pasada será el primer objetivo.

viernes, octubre 20, 2006

La Previa. New Jersey Nets.


En el momento de redacción de esta entrada, Jay Williams aún no había sido cortado. Lo ha sido después, el día 22. El sueño de la NBA se trastocaba así para él. Es de esperar que permanezca en algún equipo de la NBDL para no salir del radar de la máxima competición, pese a que aquí todos sepamos que Europa le resultaría fácil encontrar su sitio. Máxime cuando es época de que los primeros americanos frustrados caigan. Aún y todo, los Nets se han reforzado a conciencia en un verano que difícilmente podría haber ido mejor para ellos.

De robos y desheredados también se vive.

Excepcional draft de rookies para los New Jersey Nets. Uno sale con la idea de que consiguieron todo cuanto tenían en mente y de una calidad superior a la previsible por las posiciones que tenían. Con el número 22 eligieron a uno de los grandes incomprendidos de este draf, Marcus Williams. Mejor dicho, incomprensible, imposible entender cómo un jguador que apuntaba (y merecía) al Top10 acabó cayendo más allá del pick 20. Cierto es que la suspensión del verano pasado por robo y venta de material informático de la universidad es un hecho a tener en cuenta, pero bases puros de semejante calibre no acostumbran a salir todos los años. Seguidamente, con el 23, fue elegido Josh Boone, su compañero en los Huskies campeones de la NCAA en 2004 con los Okafor, Gordon y Villanueva. La fragilidad defensiva en el interior de la zona net empieza a ser un hecho que clama al cielo. Para ello fue elegido Josh Boone. Pese a ser uno de los predilectos de Andrés Montes (¿En qué estará pensando ahora Luke Schenscher?), no parece una mala elección. Intimidación y dureza era lo que faltaba. Como el talento en ataque ya lo ponía Krstic, no meteré el dedo en la llaga. Con el número 54, uno de los desheredados de la camada, el escolta de Arizona Hassan Adams. ¿Y por qué estos términos? Digamos que se ganó a pulso caer tan bajo. De caer tan bajo, es de lo que trata la cosa: en su último año universitario fue detenido en tres ocasiones. Exceso de velocidad, conducción en estado de embriaguez y desacato a la autoridad en una pelea universitaria fueron sus méritos para ser suspendido por los Wildcats. Una lesión durante los workouts hizo el resto.

En la agencia libre, tan sólo tímidos movimientos. Mile Ilic, pívot serbio que fuera segunda ronda el año pasado, firma por fin contrato con la franquicia. Campeón de la Liga Adriática y partícipe de la decadente selección serbia son los últimos logros de este center con buena mano. El desequilibrio de la rotación interior frente al potente juego exterior empezaba a ser escandaloso. En la misma línea se sitúa Mikki Moore, antiguo MVP de la liga de desarrollo y eterno cierre de plantillas. El refuerzo de mayor renombre llegó, sorpresa, en el juego exterior: un temporero de éxito, Eddie House. Poderío anotador desde el banquillo para que no decaiga la fiesta, los Nets cierran así un banquillo exterior de verdadero lujo. El último movimiento intentado fue el de colocar a Jeff McInnis en los Heat. Cuentan las malas lenguas que la actitud de Jeff durante la temporada pasada tras su lesión de rodilla no gustó en absoluto a Lawrence Frank, que lo ha sentenciado. Comprar su contrato o colocarlo a precio de salvo, son las opciones que se barajan.

Al poker le sigue faltando el joker.


Jason Kidd rodilla en ristre continúa siendo uno de los bases más efectivos de la liga. Le cayó un regalo del cielo con sus compañeros de contraataque y con ellos nos hará disfrutar hasta el día, cada vez más cercano por físico y edad, de su retirada. Sea como sea, la franquicia ya le ha encontrado sustituto natural: Marcus Williams. Su nivel estratosférico en las ligas de verano ya ha hecho olvidar sus problemas extradeportivos y parece anunciar la llegada de uno de los próximos grandes bases de la liga. Jeff McInnis, salvo cambio brusco de su situación, parece destinado a pasar horas en el banquillo. Vince Carter, nacido para jugar con Jason Kidd (olé Florentinato), vive una segunda juventud tras dejar patente en Toronto su terrible falta de profesionalidad. Eddie House era el destinado a mantener el ritmo en los ratos libres, pero su reciente operación en la rodilla izquierda lo mantendrá alejado de las canchas durante un tiempo aún por determinar. Este hecho abre la puerta a un Antoine Wright que, tras pasar un año en la más absoluta frustración, viene pisando fuerte. Richard Jefferson, el tercer magnífico, luchará por ganar en protagonismo dentro de la sociedad de armas. A falta de mejor sustituto, Bostjan Nachbar parece que será el depositario de su descanso. Al menos hasta la vuelta de Eddie House obligue a buscar acomodo a Wright. Sí, parece que Lawrence Frank se permite el lujo de dudar entre ambos. La llegada de Josh Boone preveía un descenso de los minutos de Jason Collins, pero prefirió unirse al club de los que verán los primeros meses de liga regular por la tele. Seguirá, por tanto, el gemelísimo, aportando oficio atrás. Cliff Robinson, cuarentón cumplidor como siempre, apurará sus últimos destellos de clase. Las circunstancias obligaron en su día a Nenad Krstic a destacar entre la mediocridad del juego interior. Tras el año de confirmación, toca seguir creciendo. Este año tendrá la compañía de Mile Ilic, de quien ya andan esperando una contribución parecida. Mikki Moore, como de costumbre, apuntalará el invento.

Pronóstico:

La División Atlántica no es nueva para nadie. Por todos es sabido el escaso nivel reina por aquellos parajes. Pese a ello, no sería justo restarle méritos al equipo, que al excelente plantel con el que ya contaban han añadido 3 prometedores rookies y un temporero de lujo. Nivel de sobra para, al menos, dar la cara hasta las Semifinales del Este.

jueves, octubre 19, 2006

La Previa. Minnesota Timberwolves.


¡Qué tiempos aquellos en los que dos veteranos te ayudaron a llegar a lo más alto de tu carrera! De repente se van, te dejan sólo, uno por trabajo, otro por familia, y parece como si las vacaciones te llegaran antes de tiempo. Te enfadas, como es normal, te acuerdas de ese entrenador con el que también te llevabas, de ese base rookie con el que una vez asustaste a la liga, de ese otro rookie que te humil... no, de ése no. Cualquier pasado fue mejor, y más aún si tu presente ofrece tantas dudas.

Gay lo... Foye.


El draft de rookies monopolizó el movimiento de los Timberwolves durante este verano Que lo hicieran bien es un caso distinto, pero para comprobarlo queda toda una temporada por delante. En el número 6 eligieron a Brandon Roy, para traspasarlo acto seguido a los Portland Trail Blazers a cambio de Randy Foye y las intangibles cash considerations (con frecuencia un par de millones). Hasta el momento parece que el cambio no ha salido del todo mal, puesto que Randy Foye se alzó de manera indiscutible con el MVP de la liga de verano de Las Vegas. Considerado como lo más parecido a Chauncey Billups de entre los rookies, a su gran capacidad ofensiva le une una muy buena actitud en defensa. Como base no termina de dar el pego, por lo que es de esperar que la mayor parte de sus minutos transcurran como 2. Pero por encima de todo, sobresale su curiosa "enfermedad": padece lo que se conoce como situs inversus. Esto es, la disposición de sus órganos es la que saldría resultante de mirarse en el espejo (siendo más gráfico y como ejemplo, tiene el corazón en la derecha).

Con el número 36, Craig Smith fue el elegido. Un alero con buena capacidad de rebote y anotación (lo que le permite disputar minutos por dentro) que, hasta el momento, ha respondido a la perfección. El seleccionado en el puesto 37, Bobby Jones, fue traspasado a Philadelphia a cambio de una segunda ronda que, visto lo visto por Pennsylvania, igual no es mala opción. Con el 57, algo muy común, apuntar al producto europeo y probar suerte con la posterior evolución. El afortunado fue Loukas Mavrokefalidis, pívot griego de explosión tardía, con fuerza para acudir al rebote y solvente en ataque. Tras un gran año en Toronto, Mike James ha conseguido volver al mapa NBA de la mano de Minnesota. Alrededor de 25 millones por 4 años será lo que cobre este base de escaso aprecio por la dirección del juego, pero gran aporte anotador. Tras la marcha de Marcus Banks, no es desde luego un mal recambio. El refuerzo que cerró la plantilla fue el menos esperado de todos. Tras haber tanteado a Daniel Santiago (como loco por volver a la NBA), deshecharon su opción para contratar a un veteranísimo, Vin Baker.

El funk vuelve a estar de moda.


Mike James hizo su agosto en Canadá, y es que ser cabeza de ratón es lo que tiene. Tras firmar un contrato que hace un par de años le hubiera sido impensable, llega a un equipo donde la presión sí es parte importante. Tras un año aciago, con problemas físicos y al parecer de actitud (nada nuevo para él), Marko Jaric parece estar volviendo a la senda que una vez le hizo parecer valioso para el equipo. De ser un espejismo, la experiencia de Troy Hudson estará como siempre al quite.. La sobrecarga en el puesto de escolta puede hacer pensar en un Randy Foye titular pero, nada más lejos de la realidad, es de imaginar que Dwayne Casey querrá mantener el equilibrio en el equipo con un defensor como Trenton Hassell. El número 7 del draft alternará como buen tweener las posiciones de base y escolta, mientras que Bracey Wright ocupará minutos hasta la vuelta de Rashad McCants, operado de su rodilla derecha (misma operación que acabó con la temporada de Amare Stoudemire) en julio y de baja al menos hasta diciembre. Ricky Davis seguirá ejerciendo de fiel escudero de Garnett, de quien esperemos se le pegue la forma correcta de hacer un triple-doble. Trenton Hassell y el sorprendente rookie Craig Smith también pasarán por aquí, y es que todo sea por no dejar el puesto en manos de Justin Reed. Kevin Garnett seguirá con su discurso de sólo contra el mundo. Pocos jugadores tan completos sirvieron de tan poco. Cuando estuvo bien rodeado, casi se nos planta en las Finales. Craig Smith se está ganando la confianza del entrenador a base de pachangas y puede que sus minutos acaben siendo más de os esperados. ¿Logrará Eddie Griffin parecer centrado al menos durante media temporada? Mark Blount, Vin Baker, Mark Madsen, ¿Descuentos a mayores?

Pronóstico:

Por mucho Kevin Garnett que tengas en tu franquicia, si no tienes un pívot decente ni un base que sepa dirigir al equipo, los resultados no acabarán siendo los deseados. Si a lo dicho le sumamos la de nuevo creciente competencia en el Oeste... creo que no hace falta terminar la frase.

miércoles, octubre 18, 2006

La Previa. Milwaukee Bucks.


Después de despedir el año de forma bochornosa frente a los Pistons, con Redd tratando en vano de tirar de un carro que ya no iba a ningún lado, los Bucks se han propuesto remozar el equipo. Para ello se han deshecho de la columna vertebral del juego interior, que quedará en manos de dos sophomores, con 3 rookies esperando el recambio. En la dirección de juego, se deshacen de un base puro para traer a otro y Lynn Greer cruza el charco a-la Charlie Bell.

Los renos se hacen con Noel.


La actividad de la franquicia en el draft se redujo a la segunda ronda, de la que sacaron, no obstante, dos proyectos interesantes. Con el número 39 se hicieron con los servicios de David Noel, que durante las pruebas físicas del Training Pre-Draft Camp fue constatado como el jugador con las mejores condiciones físicas de la promoción, por encima de atletas como Ronnie Brewer o Rodney Carney y bestias pardas como Tyrus Thomas. Es uno de esos cada vez más extraños jugadores que transmite en el campo lo que el entrenador le ha ordenado, un hombre con posibilidades en defensa pero que en ataque reduce su juego desde la media distancia hasta la canasta. Posteriormente, decidieron traspasar una futura segunda ronda a los San Antonio Spurs a cambio del interior croata Damir Markota. Como de costumbre, todo jugador internacional seleccionado por el equipo tejano levanta pasiones, y en este caso no iba a ser menos. Un ala-pívot croata de los que se han ido expandiendo por Europa, con muy buena mano y un juego muy exterior. Sin embargo, la falta de ganas y cuerpo suficiente le hará sufrir en defensa.

Fue sólo el comienzo de un verano muy agitado en Wisconsin. Los Bucks tendrían tiempo para protagonizar incluso uno de los traspasos esrella del periodo veraniego: intercambio de jóvenes promesas con los Toronto Raptors. Así pues, Charlie Villanueva acabaría en el equipo a cambio de TJ Ford. Marchaba así un extraordinario base rumbo a Canadá a cambio de un anotador polivalente. Como primer paso para cubrir la marcha de TJ, los Bucks echaron una mirada a los proscritos en Europa y rescataron de nuevo una perla: Lynn Greer, máximo anotador (con porcentajes ridículamente buenos) y MVP de la LEGA con el Carpisa Napoli. Parte de culpa también le corresponde a Charlie Bell por el gran papel desempeñado durante este año con el equipo, pero no menos cierto es que un jugador con semejante clase, tiro y visión de juego estaba jugando en el lado equivocado del Atlántico. El que será el gran encargado de tapar ese agujero será sin embargo Steve Blake, que llegó desde Oregón junto con Brian Skinner y Ha Seung-Jin a cambio del pívot All-Star Jamaal Magloire. El desmantelamiento definitivo del juego interior llegaría con la marcha de Joe Smith a cambio de Ruben Patterson. Claro, que no contaban con una lesión de Bogut, ¿Verdad?

Juventud al poder.


Quizá las principales dudas sean las que conciernen al puesto de base. En él, dos jugadores capaces, Steve Blake y Maurice Williams. El primero dentro del grupo de lo que podríamos llamar base puro, el segundo en el de los combo-guards. Ambos son buenos en en la transición, pero mientras que Steve es duro atrás y flojea en ataque, Mo Williams es un anotador que sufre en defensa. Quizá convenga más dejar el microondas en el banquillo, o quizá confiar como titular en el jugador que te sacó las castañas del fuego en ausencia de TJ Ford. Por detrás de ellos, Lynn Greer, que tratará por todos los medios de encontrar su hueco en la liga. Michael Redd, tercer jugador más veterano de la plantilla seguirá aportando ese tiro exterior que tanto le hace falta al equipo. Un seguro de vida en ataque que este año por fin recibirá apoyo logístico en forma de Charlie Villanueva. Hasta el momento, en cada temporada ha subido su promedio anotador, ¿Intentará ahora el más difícil todavía? Como backup, Charlie Bell se ganó sobradamente el puesto durante la campaña pasada. Capaz de hacer un triple-doble frente a Steve Nash y anotar 29 puntos ante los vigentes campeones con una serie de tiro antológica, el genio de Flint ha encontrado por fin acomodo. Bobby Simmons no empezará la temporada. Una fractura por estrés en su talón derecho lo apartará de la cancha hasta mediados de noviembre. Hasta entonces, un perro viejo como Ruben Patterson se encargará de suplir su baja. Donde nadie podrá suplirle es en rendir cuentas por su floja temporada, culminada en unos Playoff paupérrimos para un jugador de su talla. Charlie Villanueva fue el gran sacrificado de la revolución Colangelo en Toronto. Versátil como pocos, se espera que ayude a reconstruir un juego rápido y dinámico. Ersan Ilyasova, que llega de hacer un sorprendente Mundial, tratará de arañar minutos en la rotación. El caso de David Noel llama la atención: excelente carga en el rebote, dureza defensiva, apenas 2 metros de estatura, falta de tiro y capacidad para jugar de 2, 3 y 4. ¿No suena a Ruben Patterson? Andrew Bogut pasará este año definitivamente al puesto de pívot, pero para ello deberá esperar hasta diciembre. Una lesión en su pierna así lo ha querido. Me confesaré impaciente por ver en acción a un juego interior tan joven, talentoso y, lo más importante, con una visión de juego fuera de lo normal. Dan Gadzuric y Brian Skinner serán los encargados de guardarle el sitio.

Pronóstico:

Demasiada juventud en el equipo y en el banquillo. Lo que no falta es el talento, que lo hay y en cantidades considerables. El Este ha dejado de ser un placentero lugar de vacaciones y ya les costó la temporada pasada entrar en Playoff, manteniendo la emoción hasta el último instante. Si por abajo logran meter presión, pueden quedarse en el lado equivocado del corte.

martes, octubre 17, 2006

La Previa. Miami Heat.


Qué aburridos se llegan a hacer los campeones. Ganan un anillo y ya creen que no necesitan más refuerzos. Efectivamente, si algo funciona para qué tocarlo. Pero cuando la edad media de tu plantilla es tan alta, suele ser recomendable preparar el relevo generacional. El caso es que con lo puesto se presentan a la tarea de revalidar el título. El más difícil todavía. Si su pareja de pívots consigue mantenerse sana en los momentos importantes, habrán conseguido ya medio camino.

Mi reino por un tweener.

Sin ronda alguna en el draft, los aficionados tuvieron que esperar a ver un poco de acción. Aunque para la que vieron, tampoco es que la espera mereciera la pena. Con la carrera de Gary Payton tocando a su fin y la ausencia de un escolta suplente, la posición de guard se sabía desguarecida. Ante esta tesitura, Pat Riley se decidió a montar una especie de Operación Triunfo (lamento semejante mención en el blog, mis más sinceras disculpas) de guards. Daniel Horton, Robert Hite, Chris Quinn, Mike Gansey (cortado posteriormente) y Vincent Grier. Horton es un base con capacidad de tiro, aunque lo que debe mejorar su movimiento de balón, ya que es propenso a cometer demasiadas pérdidas. En defensa, su rapidez le concede una gran capacidad de anticipación. Quinn, quizá el más base de todos, no está teniendo sin embargo la suerte de cara en los partidos preparatorios. Robert Hite y Vincent Grier son dos de esos archiconocidos escoltas embutidos en el cuerpo de un base. Uno más tirador y anotador, otro más explosivo, Hite (que además es de la Universidad de Miami) ha hecho grandes méritos durante la pretemporada para poder quedar finalmente en la plantilla. La renovación, a principios de septiembre, de Gary Payton, apagaba las alarmas. Duraría poco, apenas un mes, el tiempo que tardaría Jason Williams en sufrir una lesión en la rodilla que lo dejará K.O. entre 3 y 5 semanas. En seguida, la franquicia reaccionó con la contratación del ex-grizzlie Antonio Burks. La búsqueda, sin embargo, no ha terminado. En las últimas fechas, se han intensificado los rumores que hablan del interés en contratar un combo guard de mayor entidad, en este caso Jeff McInnis. El corte de Derek Anderson, y la extensión de contratos de Wayne Simien y Dorell Wright fueron los otros movimientos de un verano escaso.

Nada nuevo bajo el sol.


Pese a su baja durante las primeras semanas de competición, no hay nada que pueda hacer peligrar la titularidad de Jason Williams. O eso parece. Y a decir verdad, cuanto más tiempo pase del ridículo en defensa que hizo en las Finales, mejor. Su cabeza se ha ido asentando en Miami (el que algo quiere, algo le cuesta, y el anillo...), pero cada vez más ha ido perdiendo funciones de base en favor de Wade, para quedar casi como peligro anotador. La retirada de Gary Payton se daba casi por hecha una vez conseguido por fin el título de campeón de la NBA, pero parece que el Larry O'Brien crea adicción y tratará a toda costa de revalidarlo. El campeón de la carrera de guards podrá tener minutos entre tanto. Dwyane Wade logró subir a lo más alto como sólo los más grandes saben hacerlo: dominando las Finales de la NBA. Mejor dicho, siendo el dueño y señor de los 4 partidos que decidieron la eliminatoria. LeBron o Melo, James o Anthony, y resulta que fue Wade el primero en saborear las mieles del triunfo. Como alero, James Posey seguirá partiéndose el pecho en defensa y aportando tiro exterior en ataque. Aquí, sin embargo, nucna podrá quitarse la etiqueta de MVP de Memphis que tan equivocadamente le colocó la afición. Dorell Wright mejora a pasos agigantados y está previsto que este año tome el relevo. Y la verdad es que con 20 años ya tiene muy buena pinta. Udonis Haslem, el paradigma del trabajador incansable, ha logrado hacerse un hueco que hace años, cuando trataba de reflotar su carrera en Francia, ni siquiera hubiera sospechado. Ahora, su defensa, su carga en el rebote y su protector dental son insustituibles. Quitándolse minutos a Dorell (merecidos, eso sí) y dando un respiro a Udonis estará Toine Walker, que consiguió dar ante Dallas una lección de saber estar. Wayne Simien, sophomore, luchará por arañar algún minuto más, algo que habla maravillas de este juego interior, puesto que en otro equipo no le faltarían minutos. Y por último, la que constituye (en condiciones normales) la mejor pareja de pívots de la liga: Shaquille O'Neal y Alonzo Mourning. Shaq jugó a nivel personal las peores series de Playoff de toda su carrera, pero bastó su presencia en la cancha para condicionar toda la defensa de Dallas. Aún vale su pero es oro. De Zo se espera que tome el preceptivo descanso antes de la postemporada para llegar en forma. Si lo consigue, pese a su riñón, sigue siendo un extraordinario center. Con ganas de pescar minutos, y más con la reciente lesión de Michael Doleac (al que ya le buscaban acomodo), Earl Barron, que logró generar en las ligas de verano una gran expectación.

Pronóstico:

Mismo quinteto y mismas primeras opciones desde el banquillo. Esa columna vertebral de 8 jugadores permanece impasible al paso del anillo. El problema es que la media de edad de esos 8 magníficos jugadores es de nada más y nada menos que 31 años. A esas alturas, dos temporadas seguidas de 100 partidos pasa factura. ¿La pasarán ellos?

lunes, octubre 16, 2006

La previa. Memphis Grizzlies


A la tercera tampoco fue la vencida. Por tercer año consecutivo, los Grizzlies fueron eliminados en primera ronda de los Playoff por un contundente sweep. Ese 12-0 marca un récord negativo histórico en la liga, y a buen seguro sus efectos no tardarán en verse. Mientras tanto, Jerry West deja entrever su próxima retirada, Christian Laettner y Brian Davis pretenden comprar el equipo por 400 millones de dólares (más del doble de lo que le costó a Michael Heisley) y Gasol se perderá los primeros meses de la temporada. A río revuelto, ganancia de pescadores. ¿Memphis aburrida? Nah.

El presidente, los rookies y el forajido.

Si lo bueno es breve, dos veces bueno. Con eso puede resumirse el verano de Jerry West. Con el número 24 del draft, los Grizzlies se avalanzaron sobre el base de Villanova (sin la Geltrú) Kyle Lowry. Sus cualidades le hacen ser un jugador adecuado para los Grizzlies, capaz de ejercer la presión atrás, salir al contraataque por velocidad y con la cabeza suficiente para dirigir en estático. Sin más rondas que gastar, hipotecaron una futura segunda. A cambio, los Portland Trail Blazers traspasaron los derechos de Alexander Johnson, un ala-pívot fornido, capaz en ataque y seguro en la lucha por el rebote. Uno de tantos señalados como posibles robos del draft. El último movimento fue, paradójicamente, el primero que se llevo a cabo en la noche del sorteo de rookies. Sin embargo, como hasta julio no entraban en vigor los nuevos salarios firmados, la oficialización tuvo que esperar para que todo cuadrara. Tanto es así, que nada más recibir confirmación el traspaso, el susodicho ya estaba jugando con los Grizzlies en la California Summer Pro League. Con el pick número 8, los Houston Rockets ficharon al que, durante gran parte del año, fue el gran favorito para alzarse con el número 1, Rudy Gay. Su mala cabeza, le hizo caer hasta ahí. Sus derechos sería traspasados a Memphis junto con Stromile Swift a cambio de uno de los pilares fundamentales del equipo, Shane Battier. ¿Qué le habrá sentado peor a Fratello? ¿El regreso de Swift, una de sus víctimas, o la marcha de Battier, uno de sus hombres fundamentales? Gran salto y mejor físico, buena movilidad y manejo de balón para su altura, su manifiesta irregularidad le empuja a desconectarse por completo de los partidos. Un diamante en bruto que si Mike Fratello consigue pulir podrá convertirse en la tan ansiada segunda gran referencia del equipo.

Le tocará a Gay sacar el orgullo.


Tras pasar dos tercios de la temporada en blanco por una lesión en el tendón de su rodilla derecha, Damon Stoudamire vuelve a ponerse a los mandos de la nave grizzlie. Se echó de menos, sin duda, la presencia de un base con criterio en la franquicia. Quien vino a sustituirlo, Chucky Atkins, continuará en el equipo gracias a la marcha de Bobby Jackson a los Hornets. Mismo perro con distinto collar, al fin y al cabo, con más gusto por el tiro que por el pase. En Memphis deberán aguantarle hasta que Kyle Lowry esté preparado. Un base con mejorcriterio y superior también en tareas defensivas. En su último año de contrato, Eddie Jones continuará dando la guerra que los Grizzlies aprecian atrás. Los 16 millones de dólares que libera al finalizar la temporada pueden concederle aún más valor y hacerle susceptible de traspaso, en cuyo caso (y vista la situación del banquillo ahí) sería un grave error. De recambio estará Dahntay Jones, que tras dos años de banquillo deberá empezar a aportar algo positivo al fatídico traspaso del draft de 2003. En el puesto de alero, uno de los rookies más discutidos de toda la camada, Rudy Gay. Si esta temporada se presentaba ya como una prueba de fuego para él, la desgraciada lesión de Pau en las Semifinales del Mundial frente a Argentina aumenta su responsabilidad exponencialmente. No sólo deberá responder a los más críticos, sino que ahora también tendrá que cargar con un mayor peso en el ataque del equipo. Por detrás y, como siempre, dividiéndose entre los puestos de escolta y alero, Mike Miller, la mejor arma exterior del equipo. La baja de Pau, al que no se espera hasta diciembre en el mejor de los casos, deja al equipo desguarecido en las posiciones interiores. Se espera que su recambio ser un Stromile Swift que deberá redimirse ante el que fue su verdugo. Hakim Warrick, aún por decidir entre los puestos de 3 y 4, Alexander Johnson, de gran respuesta durante la pretemporada, y el inefable Brian Cardinal formarán parte de esta rotación para hacer olvidar a Gasol. Donde no se le podrá olvidar será en la posición de pívot, donde tantas horas extra se le vio hacer. Jake Tsakalidis sólo cuenta con media temporada decente en su carrera NBA, y Lawrence Roberts apenas cuenta con ella. Mucho hombre alto y poco pívot.

Pronóstico:

No se si seré el único que ve cómo poco a poco este proyecto va tocando a su fin. Será la salida de Battier, la lesión de Gasol, la falta de juego interior... esas 50 victorias se empiezan a ver lejos y ni siquiera ha empezado la liga. Lo que sí espero es que, si entran, sea para ganar al menos un partido.

domingo, octubre 15, 2006

La Previa. Los Angeles Lakers.


Resaca de la temporada pasada, en la que Kobe Bryant se propuso entrar en la historia de la NBA como elefante en cacharrería. Le faltó aprobar la asignatura pendiente, hacer jugar al equipo, pese al amago post-All-Star. ¿Conseguirán la machada? Y la más difícil todavía, ¿Darán la sensación de jugar a algo entre todos? All together now, papararará...

Farmar y el serbio que quiso ser negro.

No se rompieron la cabeza a la hora de elegir en el draft. Nacido en Los Angeles y estudiante de UCLA es una combinación de la que sólo puede salir un respaldo aplastante por parte del público. Por si fuera poco, un verdadero playmaker y en Jordan Farmar lo han conseguido. Tyus Edney y Baron Davis fueron los últimos grandes bases que sacó UCLA, y desde entonces ha llovido. Gran manejo de balón, buen tiro y excelente pase son sus credenciales, pese a que los rumores no han tardado en colocarle (inexplicablemente) en los neófitos L.A. D-Fenders de la NBDL. Con el número 51 eleigieron al canterano del Barça Cheik Samb, que a la postre sería traspasado a Detroit a cambio de Maurice Evans. Un movimiento inteligente al que no logró eclipsar ni el intercambio de una futura segunda ronda a cambio del panameño Danilo Pinnock.

En la agencia libre, Vladimir Radmanovic salió recortada en mano en busca de un nuevo contrato. El hombre que rechazara una oferta de renovación de los Sonics por 42 millones de dólares a 6 años, el serbio que tuvo el genial desliz de querer ser un afroamericano con rastas más durante la pretemporada pasada, logró firmar a cambio de 31 millones en 5 años, idéntica oferta a la recibida desde la otra franquicia de la ciudad para su renovación. La capacidad para jugar en las dos posiciones de forward y su lanzamiento exterior serán los bienes más preciados por el equipo. Las sorpresas no terminarían ahí, ya que el barcelonista Shammond Williams vería cumplido su objetivo de regresar a la NBA. Genio incomprendido por Dusko para unos, base descabezado para otros, lo innegable son los resultados y estos fueron óptimos. Al menos lo suficiente como para volver a ser valorado dentro de una liga que sí está hecha para él.

Kobe y 4 más.


Smush Parker renación el año pasado para la NBA. Tras pasar su periplo de ausencia reinando en la NBDL, volvió a dar el salto de la forma más inesperada: de la mano de Phil Jackson. Cierto es que los equipos del Zen no se han caracterizado por tener un gran base, pero de ahí a jugón anotador de playground hay un trecho. Es mi deseo pensar que su primer recambio será Jordan Farmar, pero su condición de rookie puede pasarle factura en exceso en favor de Shammond Williams. Kobe Bryant se hartó de hacer historia el año pasado (individual, como no podía ser de otra forma). Quizá por ello, tras los 62 y los 81, llega el 24. El dorsal 8, incapaz de alcanzar mayor gloria, pasa a ser parte del pasado en una decisión en la que a buen seguro el marketing habrá pesado más que la nostalgia del instituto. ¿Querrá reconvertirse? Dicen unos ¿Del 23 al 45 y tiro porque me toca (nunca mejor dicho)? Dicen los más desafortunados. Lo cierto es que para continuar con la escalada en el Olimpo, el dorsal acaba siendo lo de menos. Se oye por los mentideros que Sasha Vujacic ha ganado cuerpo y perfeccionado su tiro, y llega dispuesto a jugar de escolta a jornada completa. Luchará con Maurice Evans, dolvente para un banquillo que aún no es nada del otro mundo. El rendimiento de Lamar Odom aparece como una gran incógnita. Durante el verano perdió lamentablemente a Jayden, su hijo de apenas 7 meses de edad. ¿Acicate o golpe emocional? El otro alero cumple también con las condiciones de jugador completo. El desarrollo de Luke Walton ha ido lento pero seguro, hasta el punto de aportar su granito de arena en cada faceta. Kwame Brown terminó la temporada a un ritmo que por momentos justificaba incluso el haber sido lotería en su draft (el número 1 nunca lo hará), pero el comienzo de esta se lo perderá por culpa de una lesión en su hombro. La confirmación de sensaciones deberá esperar. Brian Cook y Vladimir Radmanovic lucharán por el puesto en su ausencia, aunque luego toque volver a la cruda realidad del 3-4 suplente. Otro que andará en la lucha será Ronny Turiaf, que tras los problemas de corazón del verano de 2005, es éste se ha delatado como un jugador seguro para la rotación interior. Otro que tampoco comenzará la temporada es Chris Mihm, aún renqueante de la artroscopia a la que fue sometido. Será por tanto Andrew Bynum el que deba responder durante esos primeros compases, demostrar que los mimos a los que le somete Kareem Abdul-Jabbar surten efecto.

Pronóstico:

El año pasado Kobe estuvo a punto de meterlos en Playoff. Pero uno sólo no puede, enseñanza que nunca está de más aprender. Se ha trabajado en ganar profundidad de banquillo y en la rotación interior los jugadores van dando muestras de progreso. De la diferencia entre ser Kobe y 14 más o ser 15 con Kobe como líder (importante esta palabra), estará la diferencia entre los Playoff y las vacaciones de Semana Santa.