viernes, noviembre 04, 2005

Calentando motores. División Sureste.


ATLANTA HAWKS. SUPERAR LA MUERTE.

Cuando la principal preocupación del equipo era saber la distribución de los minutos entre los jóvenes, cuando el optimismo cundía ante la posibilidad de una temporada mejor de lo esperada… llegó la peor noticia posible: la muerte de Jason Collier, la muerte de un compañero con el que habían trabajado codo con codo, la muerte de un amigo. Tratándose de una plantilla joven, superar la pérdida será más difícil que en otras ocasiones, pero hay que hacerlo, deben mostrar su mejor cara, dedicarle el trabajo que todos han hecho durante el verano. El equipo se presenta con grandes novedades, como el rookie más prometedor del draft, Marvin Williams (aunque aún hay que demostrarlo en el campo) o el que será este año el jugador mejor pagado de la liga: Joe Johnson. Todo ello junto a un tirador de lujo como Salim Stoudamire y un pívot como Zaza Pachulia, les convierte en un equipo superior al del año pasado aunque, eso sí, algo descompensado dada la obvia saturación de aleros, que incluso podría desembocar en la salida de uno de ellos. Superar las 13 victorias no será tarea difícil.

Quinteto titular:

Joe Johnson, tras su polémico fichaje por la franquicia (hubo una seria crisis en la directiva a raíz de su fichaje), llega para jugar de base, una posición en la que, hasta ahora, se desenvuelve bastante bien. ¿Le dará las gracias a Nash por el contrato firmado? Josh Childress, gracias a una extraordinaria primera temporada, se ha ganado la confianza del técnico. Su aportación volverá a ser clave. Al Harrington, de nuevo, tendrá la presión de demostrar que es capaz de subir al siguiente escalón. Tras la marcha de Toine, dio buenas muestras de ello. Este año, con 25 primaveras, será el más viejo de los titulares del equipo. Ver para creer. Marvin Williams, para muchos el rookie con más futuro, deberá primero centrase en acoplarse a la liga, algo que siempre es difícil. ¿Se ha precipitado? Quien sabe, no creo. Zaza Pachulia llega de Milwaukee para ser titular, pero la presión que tendrá será la mínima.

Banquillo:

Escasez de juego interior. Esteban Batista y John Edwards. Sin duda, el equipo no estaba para cualquier imprevisto (obviamente para lo de Collier menos). Tironn Lue pierde su condición de base titular, y es que a tanto escolta/alero había que hacerle un hueco. Salim Stoudamire (que es más escolta que alero por mucho que otros se empeñen), aportará un gran tiro exterior, pero la altura puede traerle más de un problema al primo de Damon Stoudamire. Josh Smith parece que será el relegado por la llegada de los nuevos, pero sin duda gozará de gran cantidad de minutos. La afición lo pide, el jugador lo merece… y el banquillo no da más de sí.

Pronóstico:

Gran sobrecarga de escoltas y aleros frente a la escasez de bases puros y juego interior de recambio. Sin embargo, el equipo levanta grandes expectativas y da muy buenas sensaciones. No es descartable que entrasen como octavos de conferencia, aunque siempre estará presente aquello de "mucho ruido y pocas nueces".



CHARLOTTE BOBCATS. CONSTRUIR SOBRE SEGURO

Siempre es difícil mantener la cordura en las elecciones cuando dispones de rondas altas. Siempre es difícil elegir los jugadores adecuados para los primeros pasos de una franquicia en la liga. Siempre es difícil buscar los traspasos adecuados cuando eres el nuevo. Siempre es difícil, al fin y al cabo, empezar en la NBA. Pero, afortunadamente, parece que los directivos de los Bobcats están llevando a cabo elecciones acertadas e incorporaciones adecuadas. De momento, reina la cordura y las extravagancias brillan por su ausencia. Prefieren pisar sobre seguro y, de momento, les va bien. Este año, con dos elecciones de primera ronda altas, no fueron hacia proyectos de futuro sino que apostaron por jugadores hechos y, lo más inteligente, héroes de casa, héroes de Arkansas, estrellas de North Carolina. Sean May y Raymond Felton, campeones universitarios este último año con los Tar Heels, se incorporan a la disciplina del equipo con la intención de ayudar a crecer al equipo al mismo tiempo que crecen ellos. Curioso que la elección del año pasado también fuera un campeón universitario ya maduro. Plantilla joven, llena de jugadores que en su día no disfrutaron de las oportunidades necesarias en sus equipos y ahora (algunos) demuestran que sí las merecían. Cuando un proyecto se comienza con sentido común, lo normal es que arroje buenos resultados. Aún es muy pronto para que lleguen resultados importantes, pero superar la veintena de victorias parece factible.

Quinteto titular:

A pesar de la llegada de un rookie hecho y de grandes resultados como Raymond Felton, Brevin Knight, segundo máximo asistente de la pasada campaña en la liga, parece que se mantendrá como titular, para aportar algo de experiencia a un equipo falto de ella. Kareem Rush, pese al terrible desacierto de cara al aro, sigue contando con el apoyo de Bernie Bickerstaff, algo que habla muy bien del entrenador. Matt Carroll sigue dando excelentes resultados, pero Kareem sigue teniendo oportunidades. De Gerald Wallace se espera siga su progresión, ya que quizá el rendimiento para muchos resulta escaso para los minutos de que dispone. Emeka Okafor, flamante rookie del año, seguirá siendo el líder del equipo, la principal referencia defensiva y una gran esperanza. Y como pívot, el sorprendente Primoz Brezec, que se ha hecho por méritos propios con un equipo en la liga cuando nadie creía en sus capacidades. Equipo titular hecho a base de desheredados y un extraordinario novato. Mucho mérito, sin duda.

Banquillo:

Banquillo con más recursos de los que sus años en la liga podrían indicar. En el puesto de base, Raymond Felton, un base eléctrico, conocedor del juego y que, de momento, está demostrando dar la talla. Como escoltas, se abren dos opciones, la de Matt Carroll, que llegó la temporada pasada como MVP de la (por entonces llamada) NBDL y que se destapó como un aceptable anotador, y la de Keith Bogans. A pesar de que ambos podrían ofrecer minutos como aleros, el agujero en la posición de ‘tres’ resultaba evidente, por lo que el equipo no tardó en hacerse con los servicios del veterano Jumaine Jones. Sean May, flamante MVP de la última final de la NCAA, aportará más cualidades ofensivas en la zona y un gran poder reboteador, además de exquisitos movimientos en la zona. La altura le priva de poder jugar de pívot también aquí, aunque no es descartable verle formar pareja en ocasiones con Emeka. De esta forma, Melvin Ely seguirá actuando como ‘cinco’ de pega.

Pronóstico:

Su liga no son los Playoff, su liga es la de abajo, la de luchar año tras año por mejorar y crecer paso a paso. Se espera que, con la mejora de este año, lleguen a la veintena de victorias.

MIAMI HEAT. LOS EGOS Y EL ANILLO

Si algo nos enseñaron los recientes Lakers de los 4 Fantásticos fue que juntar demasiados egos en un mismo vestuario no suele acabar bien. Egos, caracteres difíciles, excesivo individualismo... de todo podemos encontrar en el equipo de Florida. Y junto a todo ello, calidad, mucha calidad, un equipo profundo, equilibrado. Cuando Shaq llegó a Miami prometió un anillo, y ahora Pat Riley se ha empeñado en hacerlo realidad. El problema es que algunas de esas nuevas caras no cuentan entre sus prestaciones con un comportamiento ejemplar. Jason Williams, uno de los principales bases del equipo, protagonizó junto con James Posey en los últimos Playoff la insurrección contra Mike Fratello en el "Caso Bonzi Wells". Posteriormente, a las críticas que un periodista vertió sobre su juego, respondió robándole el bolígrafo, pataleta de niño pequeño que fue sancionada con 10.000 $. Ahora ninguno queda en Memphis ¿casualidad o limpieza de vestuario? Sea lo que sea, Miami supo sacar provecho del asunto, porque ya se sabe "A rió revuelto, ganancia de pescadores". El otro base, Gary Payton, trae tras de si una fama de ego exacerbado que pocos en la liga podrían igualar. Antoine Walker, también parece tener problemas para saber quien es el que manda en el equipo, aunque sus problemas tal vez vayan mas encaminados a la llama "selección de tiro". Es de suponer que los interesados en su fichaje le habrán puesto las cartas sobre la mesa antes de firmar y que, a la mínima, Shaq alzará la voz.

Quinteto titular:

En el puesto de base, Jason Williams será el que parta como titular. Polémico como pocos, ha sufrido un pequeño cambio en su juego durante su estancia en Memphis. Sigue siendo alocado, pero con el paso de los años, la cordura va ganando terreno. A ver quién es más fuerte. Como es escolta, el equipo cuenta con uno de los proyectos de futuro más firmes y consolidados de la competición. Dwyane Wade, la sensación de la pasada temporada. Muchos serán los que coincidan en señalar que su repentino éxito viene dado por la presencia de O'Neal en el equipo, pero lo cierto es que quienes pusieron especial atención a los Playoff de 2004, pudieron adivinar ya que ese rookie tenía algo especial. En la posición de alero, James Posey será el que finalmente salga como 3., aportando fundamentalmente en el aspecto defensivo. Como ala-pívot, Udonis Haslem, todo un luchador que ha llegado a la liga a base de trabajo y trabajo, pero en el que el talento no abunda. En el puesto de pivot, poco que hablar. Tan solo con mencionar a Shaq ya esta todo dicho. Para más inri, fuentes cercanas al club aseguran que se ha presentado a la pretemporada con 8 kilos más de masa muscular. Las lesiones de finales de temporada le afectaron moralmente y este año no está dispuesto a que los problemas físicos le impidan cumplir su promesa del titulo para los de Florida. Ansiosos estamos de verle en acción.

Banquillo:

Gary Payton llega con la conocida urgencia del gran jugador sin anillo, como ocurrió en los Lakers y como ha ocurrido ahora. Llega por un año y cobrando el mínimo, y es que todo es poco con tal de estar al lado de Shaq. Con 37 años, este se antoja como su último tren. En la posición de escolta, Shandon Anderson, un jugador veterano y de sobra contrastado y Andre Emmet, que buscará oportunidades después de no haberlas tenido en Memphis. El propio Posey también podría ofrecer aquí minutos. En las posiciones de alero y ala-pívot, aparece un nombre propio: Antoine Walker. Se perfilaba como posible titular, pero parece que Stan Van Gundy optará por usarle como 6º hombre estrella, siendo un extraordinario relevo que da cuenta de las posibilidades de esta plantilla. Por detrás como aleros aparecen jóvenes como Jason Kapono o Dorell Wright (destino D-League si nadie lo remedia) y como ‘cuatro’, Wayne Simien, todo un ala-pivot que ha completado con éxito los 4 años de ciclo universitario en Kansas rayando a un espléndido nivel y siendo uno de los principales interiores a nivel universitario. Gran reboteador, con una extraordinaria agresividad que no debería tener excesivos problemas para hacerse un hueco en la liga. Como pívots de banquillo: un histórico en gran momento como Alonzo Mourning (lamentablemente por problemas renales es obvio que no podrá jugar todo el año al ritmo que el podría) y Michael Doleac.

Pronóstico:

Un equipo hecho por y para el anillo, si no consigue su objetivo, recibe el calificativo de fracaso. No hay más, no hay excusas, es un proyecto ganador y una plantilla extraordinaria. No se admiten peros.

ORLANDO MAGIC. RECUPERAR LA ILUSIÓN EN DISNEY WORLD

Demasiado tiempo lleva Orlando sin disfrutar de una buena temporada. Disfrutaron de la explosión y esplendor de Tracy McGrady, pero los resultados colectivos no terminaron de llegar. Tras el descalabro de la temporada 2003/04, la llegada de Francis y la elección de Dwight Howard, junto con la recuperación milagrosa de Grant Hill permitieron la recuperación. Pero la plantilla no es todo lo profunda que debería. Aún duele y mucho el desperdicio del número 11 del draft para elegir a un Fran Vázquez que decidió cambiar de opinión a última hora y una vez elegido para quedarse en la ACB, sin duda una oportunidad de la que se arrepienten en la franquicia. Ahora, deberán centrarse para su crecimiento en la progresión de los 3 rookies de la temporada pasada y en la mayor adaptación de Steve Francis al juego que le pida el entrenador (su paso a escolta parece inevitable a veces). Quinteto titular: Steve Francis. Mientras Brian Hill trata de convencerle para hacerle ver que lo mejor para el equipo puede ser su conversión a escolta, Franchise seguirá queriendo tener continuamente el balón en sus manos y dirigir el ataque. DeShawn Stevenson, mientras tanto, tratará de continuar con la progresión que vio cortada la temporada pasada. Llegados a este punto, deberíamos hablar de Grant Hill, que el año pasado vivió su feliz regreso, pero lamentablemente, el de Duke, por la maldición que suele perseguir a algunos jugadores de su universidad, ha sido víctima de una hernia que le mantendrá alejado de las canchas unas semanas. Hedo Turkoglu pasará pues de solvente recambio a titular. En la posición de ala-pívot, la gran esperanza del equipo, Dwight Howard, tendrá que ir aumentando su repertorio (lógico con 19 años) y afianzándose como excepcional proyecto de futuro. El año pasado a punto estuvo de arrebatarle el título de mejor rookie del año a Emeka Okafor y, gracias a su juventud, conserva un gran margen de mejora. Mientras que Kelvin Cato, como pívot, repartirá la leña que haga falta.

Banquillo:

Jameer Nelson demostró la temporada pasada en los partidos que pudo disputar como titular ser un jugador capaz de aportar cosas al equipo, buen defensor y más adecuado al puesto de base que Steve Francis. A otro que no le faltarán minutos será a Keyon Dooling, que llega procedente del gran rival, gracias sobre todo a su versatilidad para jugar tanto de base como de escolta. Hasta el regreso de Grant Hill, parece que Pat Garrity asumirá una mayor cantidad de minutos. Por dentro, Tony Battie dará descanso a la joya de la corona, mientras que Kasun, que nos hizo temer durante los primeros minutos de partido ante Croacia, seguirá progresando a la sombra de Kelvin Cato.

Pronóstico:

Sin refuerzos de renombre, la progresión de los jóvenes y la respuesta de Steve Francis a un posible cambio de posición marcarán las posibilidades del equipo. Los Playoff se presentan complicados.

WASHINGTON WIZARDS. SEGUIR HACIA DELANTE

No hay duda de que la baja de Larry Hughes será muy sensible, pero el equipo ha logrado refuerzos suficientes como para no preocuparse. El Big Trio que lograron conformar el año pasado se rompe, pero en cambio, llegan jugadores como Chucky Atkins, Antonio Daniels o Caron Butler. El reto de los Playoff continúa, y lo hace gracias a una plantilla joven, con ganas de demostrar su valía y con un backcourt de mucha pegada. Puede que en un futuro se arrepientan de haber traspasado a Kwame Brown, que éste con Phil Jackson se convierta en lo que llevan años queriéndonos vender y a veces lo ha parecido (partidos ocasionales, no vayamos a pensar): un muy buen jugador interior, pero, visto el rendimiento durante estos 4 años y las pretensiones económicas, han tomado la mejor decisión. Gilbert y Antawn tienen ahora la palabra.

Quinteto titular:

Gilbert Arenas dio la temporada pasada un salto cualitativo (el segundo en su carrera) y logró colarse en la élite anotadora de la liga. Este año toca reválida, aunque ahora no tendrá a Larry Hughes para salvarle las espaldas. Como complemento, dando una mayor dirección al juego y tal vez, haciendo que Gilbert vuelva a sus orígenes de escolta, Antonio Daniels, que cambió el Estado de Washington por la ciudad de Washington D.C. . Antawn Jamison volvió el año pasado por sus fueros (tras ser el mejor 6º hombre en Dallas) y este año pasará a ser (esta vez más claramente) la segunda referencia ofensiva del equipo. ¿Repetirá este backcourt los mismos logros que el del año pasado? Jared Jeffries repite su titularidad conseguida a base de esfuerzo, trabajo… y deméritos de Kwame. Su posibilidad de jugar tanto por dentro como por fueran será una baza a jugar por Eddie Jordan. Por su parte, Brendan Haywood seguirá aportando fuerza en la pintura, ofreciendo el resultado al que nos tiene acostumbrados.

Banquillo:

Chucky Atkins, que fuera el año pasado de los pocos que cumplieron con las expectativas en los Lakers, será el encargado de dar descanso a Gilbert Arenas, ofreciendo una mayor dirección al equipo. Jarvis Hayes, que se encuentra ante una buena oportunidad para terminar de explotar, tendrá sus minutos como escolta suplente. Su aportación debería ir in crescendo. Caron Butler se presenta ante una de sus grandes oportunidades: jugar como escolta en la Conferencia Este, donde bien puede aprovechar la superioridad física sobre sus rivales. Se espera una buena temporada... pero salvo problema, lo hará como alero suplente, aportando una buena dosis de anotación desde el banquillo. En la posición de ala-pívot, Andray Baltche pudo haber gozado de alguna oportunidad, pero aún se encuentra convaleciente del balazo recibido en un atraco en las cercanías de su casa. Así pues, serán Michael Ruffin, Ethan Thomas y el recién llegado Calvin Booth quienes se encarguen de repartir la leña por dentro.

Pronóstico:

Si todo sigue su curso, por plantilla no deberían tener problemas para colarse en los Playoff.

Calentando motores. División Central.


CHICAGO BULLS. BABY BULLS NO MORE

Tras protagonizar la temporada la gran revelación del campeonato, este año no van a sorprender… y tampoco lo pretenden. En Illinois han reunido una excelente pléyade de jóvenes promesas que se entienden a la perfección y apuntan muy alto. Fruto del talento individual y la compenetración entre ellos, el año pasado llevaron a la franquicia más allá de los 82 partidos por primera vez en la que todos coinciden en señalar como la “Era post-Jordan”. Acusaron en exceso la falta de experiencia en Playoff, pero la base ya está hecha. Tan sólo basta con mantenerla unida. Las bajas de Eddy Curry y Antonio Davis son sensibles, pero la llegada de jóvenes valores como Mike Sweetney y Darius Songaila así como el controvertido Tim Thomas, tapan la herida. El crecimiento de los “chavalines” puede darles el punch necesario para aguantar el ritmo.

Quinteto titular:

Chris Duhon (lesionado recientemente de levedad en una jugada similar a la de TJ Ford) se ganó la admiración de gran parte de la afición de la NBA. Son grandes estadísticas, su participación le daba una gran estabilidad en el equipo. Todo un entrenador en pista. Kirk Hinrich, perteneciente a la magnífica añada del 2003, sigue creciendo como jugador, y su labor en la dirección del equipo (cuando juegue de base) y su aporte anotador serán esenciales. Luol Deng apuntó maneras el año pasado y sorprendió a más de uno, y este año toca confirmar las sensaciones creadas la temporada pasada. Hay jugador para rato. Mike Sweetney llegó en el traspaso de Curry, y su rendimiento no podría estar siendo mejor durante estos partidos de pretemporada. Se está ganando con creces la titularidad, aunque quizá el entrenador prefiera incluir mayor experiencia en el cinco inicial con Othella Harrington. Tyson Chandler, por su parte, se perfila como una de las grandes revelaciones del año. Por fin sólo, puede llegar a ser con el tiempo uno de los mejores defensores interiores de la NBA. Cualidades tiene y… ya va tocando.

Banquillo:

El puesto de base, a priori, no tendrá refuerzo desde el banquillo, puesto que Scott Skiles procurará que siempre coincidan en el quinteto en pista Chris Duhon o Kirk Hinrich. En el puesto de escolta, parece que Ben Gordon seguirá saliendo desde el banquillo, pero será no le faltarán minutos de sobra. El año pasado se ganó a pulso el respeto del mundillo NBA, y su aporte anotador desde el banquillo seguirá siendo determinante. Como alero, Tim Thomas y Andrés Nocioni se repartirán minutos, por mucho que el primero haya venido para liberar salario el año que viene y cuadrar el traspaso de Curry. En el puesto de ‘cuatro’, Darius Songaila está dando un extraordinario rendimiento durante estos partidos, y tendrá en Othella Harrington a su principal adversario. Acuciante el problema que se presenta para dar descanso a Tyson.

Pronóstico:

Difícil la situación en la Conferencia Central. Cualquiera de los 5 equipos tiene posibilidades obvias de entrar entre los 8 primeros. Los Bulls, por plantilla, deberían estar ahí.



CLEVELAND CAVALIERS. LEBRON QUIERE REINAR

Finalizada la temporada pasada, y una vez más sin Playoff a pesar de haber demostrado rendimiento de MVP, LeBron habló alto y claro: quería estar rodeado de un buen equipo de aquí a dos años. O lo que es lo mismo, si Dan Ferry y compañía querían seguir teniendo en Cleveland a “The Cosen One” tenían que ponerse las pilas. De lo contrario, estaba dispuesto a marcharse. Se pusieron manos a la obra, y el resultado no podía haber sido mejor: Damon Jones y Donnyell Marshall como tiradores exteriores (algo de lo que andaban necesitados) y Larry Hughes, un extraordinario defensor. Como colofón, destitución de Paul Silas y llegada de Mike Brown, joven y muy reputado segundo entrenador de, entre otros, Rick Carlisle y Greg Popovich. Manteniendo el bloque del año pasado y añadiendo piezas de semejante calibre, Cleveland apunta muy alto.

Quinteto titular:

Damon Jones llega como solución al urgente problema en la posición de base que tenían los de Ohio (McInnis y Snow como pareja de ‘unos’, nada más y nada menos) y lo hace con la necesidad de demostrar que la mejora en los porcentajes de triples del año pasado puede mantenerlo sin la presencia de Shaq en la zona. Larry Hughes abandona el Big Trio de la capital para ser el más fiel escudero de LeBron. No era la primera opción (el paisano Michael Redd y el veterano Ray Allen estaban antes en la lista) pero su llegada aportará más de lo que pudieran haberlo hecho los otros: asfixiante defensa y gran aportación en ataque, completo en ambas facetas y acostumbrado a compartir equipo con jugadores que reclaman el balón. LeBron James, el límite es el cielo. Si su temporada rookie pareció ya increíble, su segundo año ha sido espectacular. Candidato a MVP, las miras a nivel colectivo deben subir cuanto antes a lo más alto. Drew Gooden parece haber encontrado la estabilidad en Cleveland y se ha confirmado como un sólido titular. Zydrunas Ilgauskas, uno de los pívots con más talento, era condición sine qua non para que LeBron pensara en quedarse. Una vez las lesiones le han respetado, ha demostrado la calidad que atesora.

Banquillo:

Sigue sin ser gran cosa, pero este año la prioridad era otra. Eric Snow, el base más obediente de la liga, seguirá aportando experiencia, aunque cada vez más, se está notando la cuesta abajo en su carrera. Luke Jackson, que tras su grave lesión del año pasado, deberá confirmar las expectativas depositadas en su elección, que no eran otras que las de conseguir un buen tirador exterior. Donnyell Marshall, que llega en un gran momento de forma, será la principal baza desde el banquillo. La mala noticia sin embargo, fue la grave lesión de Anderson Varejao, que no se espera que vuelva hasta el 2006. La polivalencia de Marshall y la llegada de Alan Henderson, deberán cubrir su ausencia. Andriuskevicius, verde como él sólo.

Pronóstico:

Todo lo que no sean las Semifinales de Conferencia, será un fracaso, dada la fuerte (y acertada) inversión que se ha hecho este año en el equipo. LeBron debe tener su lugar en los momentos calientes de la temporada, debe estar en abril.



DETROIT PISTONS. A GANAR SIN BROWN

Fin de la etapa Brown. Tras un anillo y un subcampeonato en dos años, el veterano técnico dijo adiós para tratar de encauzar el rumbo de sus Knicks del alma. Llega para sustituirle Flip Saunders, que la temporada pasada fue despedido ante la paupérrima temporada que estaban viviendo los Minnesota Timberwolves. ¿Significará esto un cambio en la mentalidad del equipo? Rasheed Wallace anuncia que no. Durante estas dos temporadas han mantenido un esquema de juego demasiado... extremo, por llamarlo de alguna forma, y ahora afrontan la llegada de un entrenador como Flip Saunders con una mentalidad mucho más abierta y ofensiva. Durante estos años, el equipo se ha caracterizado por su gran rendimiento y fiabilidad, mientras que el equipo de Cortefiel lo ha hecho durante todos estos años por la falta de resultados palpables a pesar de contar con uno de los mejores jugadores de la competición ¿Qué pasará ahora? De momento, apuestan por la continuidad en la plantilla, y no es para menos. Plantillón.

Quinteto titular:

En el puesto de base cuentan con uno de los mejores de la competición, Chauncey Billups, que durante estos años ha ido puliendo su juego al lado de Larry Brown. Un anotador con gran visión de juego e impecable en defensa, algo que viene siendo normal en el equipo de Michigan. Como escolta, Rip Hamilton, uno de los dominadores del juego sin balón, del movimiento tras el bloqueo y tiro (terrorífico). En la posición de alero, Tay Prince, un jugador talentoso como pocos, con buenos movimientos y buen tiro en ataque y una extraordinaria capacidad defensiva, gracias sobre todo a unos interminables brazos que le habilitan para taponar multitud de tiros y le permiten tener controlado al rival en todo momento. Y lo mejor es que aun esta progresando. Como ala-pivot, Sheed, un jugador otrora polémico (en aquellos Jail Blazers raro era el jugador sin antecedentes) que ahora se sacrifica por el equipo y aporta lo necesario tanto en ataque como en defensa. Y como colofón, Ben Wallace, 3 veces mejor defensor del campeonato, un jugador negado de cara al aro pero magnifico en las labores defensivas. Un excepcional quinteto, de los mejores de la competición, acostumbrado a jugar juntos, en equipo, con un esquema muy férreo en defensa a pesar de que sus integrantes (salvo un caso obvio) también pueden desenvolverse sin excesivas dificultades en ataque.

Banquillo:

Situación contrastada. Frente a una rotación exterior carente de efectivos, se sitúa un juego interior poblado de opciones y con algún que otro dilema. El más urgente de ellos, Milicic. Un serbio que a sus 19 años y sin casi minutos a sus espaldas, ya posee un anillo y un subcampeonato. Eran pocos los que podían presumir de haberle visto jugar más de 10 minutos, pero en esta pretemporada se ha destapado como un extraordinario taponador, y su rendimiento ha quedado fuera de toda duda ¿Se habrá ganado la confianza de Flip? En principio fue una apuesta personal de Dumars (que, como demuestra su administracion del equipo, nunca suele fallar), un numero 2 de un draft repleto de grandes jugadores, pero las malas lenguas decian que no era del gusto de Brown. Ahora Brown se ha ido y Saunders tiene ante sí la responsabilidad de saber qué hacer con un jugador al que el ego ya le ha jugado una mala pasada en la selección pero que en pretemporada se está saliendo. Junto a el, un gran jugador veterano como es Antonio McDyess, el que fuera compañero de Elden Campbell en Clemson, Dale Davis, y dos rookies, el fornido Jason Maxiell y un imberbe Amir Johnson, apuesta personal de Brown y con destino NBDL si nadie lo remedia. En el juego exterior, tanto Carlos Arroyo como Carlos Delfino parece que por fin contarán con minutos, al igual que un Maurice Evans que, tras un buen paso por Sacramento, se destapa como un anotador solvente.

Pronóstico:

Conservando la plantilla que les ha hecho subir a lo más alto, su ausencia entre la élite del Este podría ser considerada como un fracaso. Tienen un quinteto de lujo, un juego de memoria y una maquinaria de asfixia al rival impecable. Seguirán arriba.


INDIANA PACERS. AÑO I Año I.

Primer año sin Reggie. Primer año sin el killer. El jugador más carismático de la franquicia se retiró en los pasados Playoff para no volver ya más. Lo que es la vida: llegó entre pitos por ser demasiado enclenque y se va con una de las ovaciones más emotivas que se han podido ver en los últimos años. Después de 18 temporadas de absoluta fidelidad y entrega al equipo, ya no veremos su característica figura en la cancha. Tras una temporada marcada por aquella fatídica noche de noviembre en el Palace of Auburn Hills, toca mirar hacia delante. Un nuevo año se abre paso en el horizonte y tienen equipo suficiente como para no echar de menos a nadie (como ya ocurriera el año pasado). Se fueron también James Jones y Dale Davis, pero ahora vuelve Ron Artest y llegan dos rookies: una superestrella europea como es Sarunas Jasikevicius y un jugador de gran proyección como Danny Granger. El año pasado, con bajas muy sensibles y prolongadas lograron salir airosos. Esta temporada (salvo nueva catástrofe bochornosa) están todos y llegan nuevos refuerzos de calidad. Plantilla profunda y compensada que superó el año pasado una prueba de fuego.

Quinteto titular:

Jamaal Tinsley dio la cara el año pasado durante la ausencia de los pesos pesados del equipo, pero sigue sin disfrutar de continuidad por culpa de las continuas lesiones. Este año tiene una gran presión desde el banquillo en forma de rookie. Stephen Jackson cumplió el año pasado con creces y esta temporada se espera que mantenga el ritmo. Ron Artest regresa tras el episodio uno de los episodios más bochornosos de la historia de la liga y lo hace, según él, con más ganas que nunca. Miedo da. Jermaine O’Neal está ya acomodado en la élite de la liga desde hace bastante tiempo, por lo que su trabajo será tan sólo el de mantenerse y hacer todo lo posible por mantener también al equipo ahí arriba. Jeff Foster mejoró ostensiblemente su rendimiento cuando más lo necesitaba el equipo, y se perfila como titular, aunque una inoportuna lesión le mantiene aún apartado de los terrenos de juego.

Banquillo:

Profundidad. Con la ausencia de los mejores jugadores del equipo, demostraron ser un banquillo solvente. Se han ido unos, han llegado otros y el banquillo sigue estando a la altura de los mejores del campeonato. Muchas opciones las que tiene Rick Carlisle para tirar del banquillo. La que más revuelo a causado, Sarunas Jasikevicius. Cansado ya de triunfar en Europa, Saras llega a la NBA. Regresa a Estados Unidos (pasó su etapa universitaria en Maryland) y lo hace para poner en serios aprietos a Jamaal Tinsley… y a las defensas rivales. A estas alturas de su carrera, será rookie. Lo que es la vida. Y por si algo fallara, Securitas Direct, Anthony Johnson siempre a punto. Fred Jones deberá demostrar este año que puede hacer más cosas a parte de machacarla como los ángeles. Danny Granger se perfila como uno de los rookies sorpresa, y aptitudes tiene para ello. Ha demostrado ser un jugador polivalente y completo, y ahora toca confirmarlo. El que pasa por problemas es Jonathan Bender, del que siempre se esperó mucho y al que las lesiones nunca dejaron tranquilo. Una pena. Y quitándole minutos, Austin Croshere, que ante la baja de Jeff Foster, está dando buenos minutos al equipo. Como pívots, Cumbres Borrascosas y el inestable David Harrison, además de los minutos que como ‘cinco’ dispute Jermaine. Completo, muy completo. Equipo hay de sobra.

Pronóstico:

Sin duda, la división central es la más dura de toda la Conferencia Este, y resultará complicado quedar en primer lugar, pero llegar a los Playoff no será problema alguno.


MILWAUKEE BUCKS. TJ IS BACK

Verano de grandes incorporaciones para el equipo de Wisconsin… y de reincorporaciones. Porque si algo hay capaz de eclipsar la llegada del número 1 del draft es la noticia de que, tras un año y medio de recuperación, TJ ha vuelto y lo ha hecho en un estado de forma increíble, devorando a los rivales. A su vuelta se une la ya mencionada elección de Andrew Bogut, la renovación galáctica (y muy sobrepagada) de Michael Redd, la contratación de Bobby Simmons, el jugador revelación de la pasada temporada, y la llegada en vísperas del comienzo de temporada de Jamaal Magloire. Hay que lamentar la marcha de Zaza Pachulia y Desmond Mason, pero el equipo ha dado un salto cualitativo con respecto al año pasado. El traspaso del joven escolta/alero es, a la luz de muchos, incomprensible, y, sinceramente, así lo es, pero responde al deseo por parte de Mason de abandonar el barco y a la necesidad (según el cuerpo técnico) de aumentar la presencia en la zona. De hecho, se ha pasado de tener a Joe Smith – Zaza como pareja interior a contra como candidatos a Joe Smith, un center all-star y un número 1 del draft.

Quinteto titular:

TJ Ford vuelve a la carga en un momento de gracia, con una gran progresión a pesar de casi 20 meses de sin ritmo de competición. Su regreso puede ser el mejor refuerzo. Michael Redd tendrá que justificar todos y cada uno de los millones que ha firmado en su extensión de contrato (y con muchos) mientras que Bobby Simmons demostrará si el rendimiento del año pasado fue fruto de su progresión o de la situación de su contrato (ya se sabe, en último año de contrato, los jugadores tienen alas). En el puesto de ala-pívot, se abre un serio dilema: seguir con Joe Smith (continúa dando grandes resultados) o acoplar al puesto de ‘cuatro’ a Andrew Bogut, algo que chocaría de frente con la velocidad que imprime al juego TJ. Como pívot, todo un All-Star, Jamaal Magloire, que llega por sorpresa para tapar el complejo de los “pizarrines” de la franquicia.

Banquillo:

Maurice Williams cuajó una gran temporada, pero este año deberá rendirse ante la evidencia. Pasará de titular a gran baza en la rotación exterior. Charlie Bell logró hacerse un hueco de nuevo en la NBA gracias a su sobresaliente temporada en el Leche Río Breogán y su Torneo de las Américas. En pretemporada no le ha ido demasiado mal, y la marcha de Desmond Mason parece abrirle las puertas para disfrutar de más minutos. Como alero suplente estaba pensado el ya jugador de los Hornets, pero su traspaso dará oportunidades al checo Jiri Welsch, al incombustible Toni Kukoc y a refuerzos de menor calibre como Tommy Smith, Josh Davis y el rookie Ersan Ilyasova. Todo un abanico de posibilidades. El “perdedor” de la batalla entre Smith y Bogut pasará a ser el mejor relevo para el frontcourt, donde un renovado Dan Gadzuric seguirá repartiendo leña.

Pronóstico:

El último traspaso cambia las quinielas y refuerza la plantilla, pero la diferencia que puede crearse entre la velocidad del director de juego y la del frontcourt puede traer problemas. De conjuntarse bien, pueden dar más de un susto.

martes, noviembre 01, 2005

Calentando motores. División Atlántica.


BOSTON CELTICS. JUVENTUD AL PODER

El proceso de reconstrucción de un equipo siempre es duro, muy complicado. Cuando ese proceso se alarga durante casi dos decenios y tiene visos de continuar así más tiempo, la situación a veces se torna en insoportable. Pero afortunadamente, no parece ser éste el caso de los aficionados verdes, que siguen al pie del cañón con su equipo, confiando en jóvenes promesas y añorando los tiempos mejores. De cara al esta temporada, que punto esta de comenzar, se presentan con las sensibles bajas de jugadores como Antoine Walker y Gary Payton, y las novedades de jugadores jóvenes como Dan Dickau y los rookies Gerald Green, Ryan Gomes y Orien Greene. Y, mientras tanto, persisten aún los rumores acerca de la posible marcha de Paul Pierce. De Portland a Clippers pasando por Denver, durante este verano se le ha colocado en varios equipos y, lo único en que todos coinciden es en que el escolta abandonará el barco. Si a esto le añadimos la implicación de Tony Allen en un intento de homicidio, es fácil pensar que la temporada se hará larga.

Quinteto titular:

Con la única duda del tiempo que tardará Al Jefferson en quitarle el puesto de titular a Mark Blount, los verdes se presentan con un quinteto sensiblemente inferior al que terminó la temporada. Delonte West sigue su conversión a base por buen camino, aunque el año pasado no terminó de convencer. La llegada de Dickau podría ponerle sobre aviso si no da resultados. Su gran temporada en los Hornets parece haber sido suficiente aval. Paul Pierce, a expensas de poder resolver su futuro cuanto antes, seguirá siendo el principal referente del equipo. Ricky Davis, ante la ausencia de un alero de mejores cualidades, parece que subirá al status de titular tras haber sido uno de los mejores sextos hombres. Mark Blount seguirá recolectando el cariño de la afición céltica con su apasionante entrega y trabajo (nótese el tono irónico utilizado por un servidor durante la frase) mientras que Raef LaFrentz, correcto sin más, seguirá siendo necesario hasta que llegue o surja alguien mejor.

Banquillo:

Acusada juventud. El quinteto suplente, de darse un par de circunstancias no muy complicadas, podría alcanzar una media inferior a los 23 años. Mientras que Dan Dickau (gran temporada, pero en un equipo como los Hornets) y Marcus Banks luchan por un puesto… esta vez de suplente, Tony Allen tendrá que resolver sus problemas con la justicia (no se espera que vaya a más), Gerald Green deberá soportar la terrible presión que supone ser la gran esperanza de toda una afición, Al Jefferson (que apunta muy alto, sí) deberá cuidar su falta de concentración (demasiados problemas de faltas) y su dificultad para moverse en defensa si quiere salir adelante y Kendrick Perkins tendrá que luchar por una oportunidad en un juego interior que no es nada del otro mundo. Mucho caos en el banco, donde pocas cosas son seguras: Orien Greene apunta a la D-League, Brian Scalabrine, con 26 años parece viejo entre tanto joven y Ryan Gomes ha hecho una muy buena pretemporada. Trabajito por delante, Doc.

Pronóstico:

Temporada larga y difícil la que se avecina en Massachussets. Demasiadas promesas y pocos “proyectos hechos” en la plantilla. Este año toca sufrir, pero al menos parece que en los draft hay acierto.



NEW JERSEY NETS. TRÍO DE ASES

La temporada pasada, la desgraciada lesión de muñeca que sufrió Richard Jefferson nos impidió apenas disfrutar de uno de los mejores juegos exteriores más espectaculares de los últimos años: una mente prodigiosa con dos artistas del aire a su servicio. Y es que si Jason Kidd se quejaba amargamente tras la marcha de Kenyon Martin, ahora puede estar contento con lo que le han regalado. Sin bajas sensibles en la plantilla, la llegada de Marc Jackson apuntala el juego interior (buen pretemporada la suya), mientras que hombres como el inclasificable Jeff McInnis, Scott Padgett o el rookie de Texas A&M Antoine Wright, llegan para fortalecer y dar refresco al peligro exterior

Quinteto titular:

Temible equipo titular con el que se presentan de cara al nuevo curso. Kidd, uno de los mejores bases de la competición y el más completo de todos ellos aspira a mantener la línea de su producción, donde no faltarán a buen seguro los triples-dobles. Vince se presenta ante el más difícil todavía: repetir lo del año pasado. Y es que tras el traspaso y en sólo media temporada, superó la barrera de los 30 puntos en cerca de 25 ocasiones. Muchos son los que lo acusan de haber rendido por debajo de sus posibilidades en ese comienzo de temporada (muy probable, por otra parte) pero su status de superestrella se mantendrá intacto. Jefferson deberá alejar el fantasma de su lesión a base de juego, algo que nadie pone en duda pero que todos esperan por el bien del espectáculo. No habrá problemas. Por su parte, Cliff Robinson y Marc Jackson se disputarán la titularidad, mientras que Nenad Krstic jugará con la tranquilidad de quien se ganó un puesto a base de trabajo y buen juego, en un año en el que sorprendió a propios y extraños.

Banquillo:

No es precisamente uno de los banquillos más completos de la liga, pero es algo en lo que la franquicia ha estado trabajando durante el verano. Zoran Planinic, que nos hizo sufrir durante algunos minutos en el Eurobasket, y Jeff McInnis, serán los encargados de dar oxígeno a un veterano Jason Kidd. Hombre como Antoine Wright (de momento no muy acertado en sus primeros pasos), Scott Padgett o Lamond Murray completarán el backcourt suplente. Por dentro, bien Cliff o bien Jackson supondrán un punch extra desde el banquillo, mientras que Jason Collins aportará la intendencia necesaria.

Pronóstico:

Con un quinteto así y estando en la desmejorada Atlantic Division, no parece complicado que se cuelen como primeros de división en. Lo que pocos pueden poner en entredicho es su presencia en Playoff.


NEW YORK KNICKS. TIEMPO DE OBRAS EN BROADWAY

Cuando Larry Brown decidí dejar el banquillo caliente y cómodo de Michigan, comenzaron a saltar las especulaciones: unos apuntaban a una posible retirada, aludiéndola a problemas de salud... y a la edad, que no perdona. Otros, la inmensa mayoría, daban por hecho su llegada a los Cavaliers para desempeñar el papel de director deportivo, una posibilidad que aunaba la retirada del fragor de los banquillos con el indudable atractivo de construir un equipo en torno a LeBron. Y, detrás de todos ellos, rumores que le situaban como uno de los nombres barajados para el banquillo de la Gran Manzana. Pero no, eso es imposible, los Knicks no son un "Equipo Brown". Y no, no lo son, pero esta vez gano el romanticismo: "El baloncesto empezó para mi en esta ciudad, y en ella quiero que acabe". El decidió, y ahora le toca hacer de los Knickerbockers un equipo competitivo... bueno, de momento, hacer un equipo. Porque si algo se ha visto durante esta pretemporada, era la falta de ese concepto colectivo en su juego. Mucha tela tendrá que cortar el vejete para acondicionar el equipo. Marbury, Crawford y Richardson son los primeros candidatos a ser aleccionados, no tardará en buscar gente más obediente (tanto es así que solicitó el fichaje de Eric Snow), pero durante este mes de calentamiento ha ocurrido algo que le pondrá en un aprieto: los rookies lo están haciendo bastante bien. ¿Hará como con Milicic?

Quinteto titular:

Stephon Marbury no cumple con el perfil de “base Brown”, ni mucho menos. Otros jugadores a lo largo de la trayectoria en los banquillos de Larry B sufrieron su estrictez: Allen Iverson pasó a jugar de escolta, mientras que Chauncey Billups tuvo que dar un pequeño giro a su juego. La verdad es que a ninguno de ellos les fue nada mal tras el cambio pero ¿será el caso de Steph? Poco probable. El autoproclamado mejor base de la liga (los hay que no tienen abuela) posiblemente seguirá en su posición, aunque más de un toque de atención recibirá seguro. Jamaal Crawford y Quentin Richardson se perfilan como los grandes quebraderos de cabeza para el entrenador. No en vano, entre los dos se jugaron la temporada pasada la nada despreciable cifra de 1143 triples mientras que los Pistons en su conjunto, tan sólo llegaron a los 1053. Tendrán que arreglarse ese resorte en la muñeca. En la posición de ala-pívot tendrá que elegir Antonio Davis y Malik Rose, trabajadores natos. Ahí no habrá sorpresas. Como pívot, Eddy Curry, cualquier otra opción le pondrá seriamente en evidencia. El trabajo nunca ha sido el fuerte de Eddy, pero su rendimiento este año está lejos de toda duda. Esperemos que el corazón no le dé más problemas.

Banquillo:

Nate Robinson se perfila como gran proyecto de futuro, pero estando Marbury por delante, se antoja imposible la titularidad. Hardaway está disfrutando de minutos y, de momento y salvo lesión, se espera que así siga. Lo que no es del todo descartable es que Larry dé el campanazo sentando a Crawford o a Richardson a favor de un alero trabajador. En esa posición precisamente es en la que Matt Barnes y Trevor Ariza están proporcionando la gran sorpresa de la pretemporada. Muy acertados ambos en los minutos de que disfrutan, y no se descarta que Trevor, gracias a sus condiciones defensivas, termine la temporada como titular. David Lee, Maurice Taylor, Antonio Davis… por falta de jugadores no será desde luego, aunque resulta especialmente esperanzador el rendimiento del rookie durante los partidos preparatorios. Jerome James y Channing Frye no son, precisamente, duros y consistentes en defensa, pero alguien tendrá que jugar.

Pronóstico:

Larry llegó avisando de que el proyecto no era a corto plazo y que se necesitaba tiempo, por lo que no se esperan grandes resultados de momentos. Sin embargo, para muchos, la reputación de Mr. Brown es un factor a favor. A priori no parecen meter miedo.


PHILADELPHIA 76ERS. BUSCANDO LA QUÍMICA

Cuando a mediados de febrero, se consumaba la llegada de Chris Webber al equipo, saltaban las casas de apuestas, que de repente colocaban a los de Pennsylvania como uno de los grandes favoritos en el Este e, incluso, llevaba a los más acérrimos seguidores a pensar en el trofeo Larry O’Brien. Era otro O’Brien, Jim, quien debía ocuparse de colocar las piezas de lujo de la mejor forma posible para lograr el objetivo. Sin embargo, la chispa entre el anotador más prolífico y el jugador con más clase de la liga, no surgió y el experimento dio al traste. Incluso se rumoreaba que no era precisamente afecto mutuo lo que se tenían. Ahora, todo son piropos entre ambos. De repente, quieren poner de su parte para que surja la química. Quién sabe en lo que puede acabar, pero su entendimiento es esencial para el equipo. La llegada de Maurice Cheeks, hombre de la franquicia y mentor de Allen, también influirá lo suyo.

Quinteto titular:

Gran quinteto el que presentan y muy equilibrado, mezcla de experiencia y juventud y con una extraordinaria pareja interior-exterior. Allen Iverson, exultante con la llegada de Cheeks, cumple 10 años en la liga (y como sixer), por lo que su motivación será si cabe mayor que la que ha demostrado noche tras noche durante todo este largo tiempo. Andre Iguodala (AI2) seguirá perfilándose como un jugador completo y perfecto compañero de Allen para las alturas, Kyle Korver deberá demostrar algo más a parte del hecho de ser un extraordinario tirador de 3. Por su parte, Chris Webber tendrá que hacer todo lo posible para que, con su ayuda, el equipo pueda aspirar a cotar mayores, mientras que Samuel Dalembert será otro de los que tenga que confirmar expectativas después de la renovación de contrato que ha firmado este verano. A crecer toca.

Banquillo:

Situación desoladora la de los recambios que tendrá a su disposición Maurice Cheeks para dar respiro a los hombres importantes. Tan sólo el ex hornet Lee Nailon y el pívot Steven Hunter parecen ofrecer garantías suficientes. El resto, grandes incógnitas. De Louis Williams se han hablado auténticas maravillas, hasta sucesor de Allen Iverson le han nombrado (el propio Allen fue a verle en algún que otro partido), pero con 19 años deberá primero adaptarse a un gran universo que se acaba de abrir ante sus ojos. John Salmons de nuevo se sale en pretemporada, pero en el momento de la verdad siempre pasa lo que pasa. Shavlik Randolph, que pagó su precipitación en el draft, se quedará a verlas venir. Si es que no aprenden, el mejor agente es el de Kevin Ollie…

Pronóstico:

Tratándose del Este, los Playoff estarán como siempre algo más baratos, pero la ausencia total de un banquillo solvente siempre acaba pagándose, tarde o temprano. Las aspiraciones dependerán en gran parte del grado de compenetración que AI y C-Webb sean capaces de alcanzar, pero la progresión de los jóvenes también será determinante. Del banquillo, poco que esperar.



TORONTO RAPTORS. TIEMPO DE BOSH

Primera temporada que los canadienses empezarán sin el que ha sido el mejor jugador de su corta historia, sin el jugador que marcó un antes y un después en toda una franquicia con su llegada. Con semejante situación, lo normal es que aparezca una clara dependencia. La temporada pasada ya lo sufrieron a partir de su salida (aunque lograron salir a flote), y en esta parece que las cosas no irán mucho mejor. El líder del grupo está claro, Chris Bosh, pero el equipo, por una u otra razón, no acaba de encontrar su camino. La novedad más importante es la confianza depositada en José Manuel Calderón, una gran noticia para los aficionados al basket de este país. De momento, la llegada de Mike James parece privarle de la titularidad, pero el cuerpo técnico (y la afición, según indican las encuestas) se muestra encantado con él. Y junto a ellos, dos rookies prometedores: Joel Graham y Charlie “sin cejas” Villanueva. Altas todos ellos que cubren ampliamente la marcha de Donnyell Marshall y el díscolo Rafer Alston.

Quinteto titular:

Mike James de momento está demostrando más resultados a nivel individual que colectivo, pero Sam Mitchell sigue concediéndole la titularidad. El año pasado no lo hizo nada mal en Houston y Milwaukee y cuenta con más experiencia en la liga que Calde, por lo que lo normal es que sea él quien salga de inicio al principio de temporada. Jalen Rose (según las malas lenguas, más fuera que dentro del equipo) aportará la experiencia en un equipo joven, además de ser uno de los encargados de llevar el peso anotador del equipo. Joey Graham será el encargado de apretar las clavijas en ataque gracias a su impresionante poderío físico, aunque en ataque el chaval tampoco es manco. Chris Bosh, como era de esperar y como resulta más que lógico, será el líder del equipo, peso que ya tuvo que llevar durante la segunda mitad de temporada. Preciosos movimientos en ataque, buen tiro… con un poco más de peso no debería tener problemas para entrar en la élite de la liga. Loren Woods parece haberse hecho en los últimos partidos con la posición de titular, aunque la progresión de Araujo (el año pasado se ganó el ostracismo de calle) parece evidente. Los 130 kilos del brasileño ayudarían bastante en la zona.

Banquillo:

Aquí es donde parece que tendremos que ver durante los primeros tramos de temporada a nuestro Jose, más tarde el tiempo dirá, pero de momento, le tocará ganarse el puesto, donde Alvin Williams ha regresado sin demasiado acierto y Tierre Brown no cuenta con continuidad. Mo Pete pasa a baza ofensiva desde el banquillo, mientras que Matt Bonner seguirá demostrando aptitudes desde el banquillo. El que se ha ganado el respeto y admiración de la afición a base de un gran rendimiento es Charlie Villanueva, probablemente el mejor rookie de la pretemporada y la sorpresa más agradable en Canadá. Alternará los puestos de alero y ala-pívot, pero la presencia en su posición natural de Chris Bosh le resta, obviamente, posibilidades de titularidad. A vista de los últimos partidos, parece que Araujo partirá desde el banquillo, sin embargo, sus resultados deberían señalar lo contrario. Veremos como se resuelve el asunto.

Pronóstico:

Temporada difícil para los Toronto Raptors, que parecen estar buscando ya acomodo entre los puestos de lotería del próximo año. Buenos cimientos, pero demasiada juventud.